La Media Maratón del Túnel de la Línea, celebrada el pasado 15 de mayo, premiada con el Altius a Contribución al Medio Ambiente, fue un ejemplo de respeto por el medio ambiente, porque, además de los 21 kilómetros de competencia se realizaron cinco kilómetros de plogging, carrera en la cual los participantes compite, mientras recogen basura y residuos.

El Premio Altius a Contribución al Medio Ambiente marcará un hito en nuestra historia deportiva, por su dimensión, su originalidad y los efectos en favor del respeto por el medio ambiente.
La carrera del Túnel de la Línea, creada y organizada por el Instituto Nacional de Vías, cumplió con varios objetivos importantes para el deporte y para el país, como poner la emblemática obra al servicio del deporte, permitir que los colombianos conocieran esta obra, dar un ejemplo de respeto por el medio ambiente y celebrar dos competencias, una de altos logros y la otra, un plogging, en beneficio la limpieza de la ruta empleada.

“Hay que recordar que el Instituto Nacional de Vías solo hace infraestructura pública; el Túnel de la Línea no es privado, no es de terceros, es de los colombianos. Lo que queríamos era que por medio de la carrera fuera conocido, debidamente valorado y suficientemente apreciado por los colombianos, como la gran obra que es. Igualmente, que se pudiera enviar un mensaje social a los colombianos, en favor del respeto por el medio ambiente. Es la primera carrera atlética en el mundo, que se celebra en un túnel, en este caso el más largo y ancho de Latinoamérica, que tiene 8,6 km.”, dice Fernanda Valencia, jefe de Prensa de Planeación, creadora de la idea y directora del certamen.

En la Carrera del Túnel de la Línea participaron 4.000 atletas, en la primera prueba, destinada a los deportistas de alta competencia, que se disputó desde las 8:00 de la mañana.

Posteriormente, a las 11:00 AM., se disputó la segunda carrera, a lo largo de 5 kilómetros, en la modalidad de plogging, con la presencia de 50 atletas, 20 de ellos en situación de discapacidad, prueba que combina el ejercicio fisico al aire libre, con la recolección de basuras, es decir, los atletas iban corriendo mientras recogían en bolsas la basura y los residuos que encontraran en el camino.
Dice Fernanda Valencia que los objetivos trazados se cumplieron, porque se logró “mostrar la colosal obra del Túnel de la Línea, propiciar el ejercicio físico e invitar al respeto por el medioambiente, con la recolección de basura. Ojalá en el país se repitieran este tipo de certámenes, que tanta conciencia despiertan, en una sociedad que necesita hacer espetar su naturaleza”.
Fotos: Instituto Nacional de Vías.






























