El gran error de los IX Juegos Mundiales ocurrió cuando en las medallas para los tres primeros se escribió “Word” y no “World”, como debió ser. Esto generó al comienzo del certamen críticas de diferentes sectores y hasta la propuesta de volver a fabricar las medallas. Una respuesta de una niña de 15 años acabó con el debate.

Mientras los medios de comunicación lanzaban todo tipo de críticas y muchos exigían que se cambiara la totalidad de las medallas impresas, Adriana Ávila, la niña de 15 años que ganara, con Jefferson Benjumea, la medalla de oro en baile deportivo, tuvo una respuesta que acabó con las críticas formuladas.
Durante la rueda de prensa convocada para presentar a los dos bailarines, el presidente del Comité Organizador Rodrigo Otoya explicó que había sido un error involuntario y que todas las medallas serían cambiadas.

De inmediato Adriana expresó: “Para mí, un error lo comete cualquiera. Yo no quiero que me cambien la medalla, así tenga un error. Esta que cuelga de mi pecho fue la que me gané. Sobre esta medalla cayeron mis primeras lágrimas. Si quieren me pueden dar otra, que pondré por ahí, pero esta no me la quitan ni por el p…”.
“Estoy de acuerdo –dijo Jéfferson–, pues esta medalla tiene un significado especial porque resume las jornadas de trabajo, de sudor, de lágrimas, de estrés que hemos vivido, por eso pertenece a este sueño, que agradecemos de corazón al Comité Olímpico Colombiano y a Coldeportes”.





























