En el grupo de nadadores forjados por Javier Gómez Duque se destaca Olga Lucía de Angulo, la más grande nadadora colombiana de todos los tiempos, quien fuera múltiple campeona en certámenes nacionales e internacionales, y en juegos del ciclo olímpico, a pesar de su breve carrera deportiva. Conserva la marca de más victorias en unos Juegos Bolivarianos, 10 medallas de oro, conquistadas en la celebración de Maracaibo, Venezuela, en 1970.
Por Alberto Galvis Ramírez
Director de la Revista Olímpica y Presidente de la Academia Olímpica Colombiana.
Breve fue su vida y breve su carrera deportiva, pero inmensa su gloria. Olga Lucía de Angulo, la más destacada nadadora colombiana de carreras de todos los tiempos, pupila del entrenador Javier Gómez Duque, comenzó su carrera deportiva a los siete años y la acabó, de manera sorpresiva, a los 17, cuando ya había acumulado un extraordinario palmarés y se perfilaba como gran campeona en los años que aún le faltaban por vivir, como atleta de altos logros.

Olga Lucía de Angulo nació en Cali, el 26 de noviembre de 1955; fue la quinta -y única mujer- de siete hermanos del hogar del ingeniero civil Fernando De Angulo Arboleda y Gladys Iragorri Zamorano. Comenzó en la natación siendo casi una bebé, como actividad recreativa, bajo la orientación del profesor Amílcar Giudicci, en el Club Campestre, de Cali. En 1960, con cinco años, se interesa por los clavados, dirigida por Francis Gómez, pero, dadas sus condiciones, en 1962, con siete años, se dedica a las carreras, ahora bajo la conducción de su mentor, Javier Gómez Duque, con quien construye la hoja de vida deportiva más brillante de nadador alguno en Colombia.
Luego de ganar casi todos los títulos en torneos nacionales, en 200, 400, 800 y 1.500 metros libre; 200 mariposa, y 200 y 400 combinado, Olga Lucía de Angulo da un salto de las piletas colombianas a las Olímpicas, por cuanto se convierte en el atleta más joven en la historia de participaciones de Colombia en el certamen ecuménico, al conformar la delegación nacional a los Juegos Olímpicos de México, en 1968, con sólo 12 años de edad.
A partir de ahí, sus condiciones, su disciplina y la acertada orientación de Javier Gómez Duque, la convirtieron en uno de los grandes ídolos del deporte colombiano.

Nueve medallas centroamericanas
El año de 1970 fue especialmente pródigo para Olga Lucía y la natación colombiana. Del 28 de febrero al 14 de marzo se realizaron en Ciudad de Panamá, los XI Juegos Centroamericanos y del Caribe. Colombia participó con un equipo conformado por 187 atletas, entre quienes se encontraba un grupo de nadadores dirigidos por Javier Gómez, del cual formaba parte Olga Lucía de Angulo. La figura colombiana fue el nadador vallecaucano Tomás Becerra, también orientado por Gómez, quien conquistó cinco medallas de oro: en 200 y 400 metros libres, en 200 metros mariposa y combinado, y como parte del equipo de relevos de 4×200 metros libres, acompañado por Luis Syro, Fernando Zarama y Sergio Mejía.
Pero el atleta colombiano que más medallas obtuvo fue Olga Lucía de Angulo, de 15 años, quien conquistó nueve preseas, dos de oro, en 400 metros libres y 200 metros mariposa; tres de plata, en 200 metros libres, y 200 y 400 metros combinado; cuatro de bronce, en 100 metros libres y 100 metros mariposa, y en los relevos de 4×100 metros libres, con Diana Peláez, y Virginia y Patricia Olano, y combinado, acompañada por Patricia Olano, Dietlind Bush y Carmen Gómez.

Los diez títulos en los Bolivarianos
Pero la máxima consagración de Olga Lucía de Angulo llegaría seis meses después, durante los VI Juegos Bolivarianos, celebrados del 22 de agosto al 6 de septiembre, en Maracaibo, Venezuela, en los cuales ganó diez medallas de oro, que desde entonces se constituyen en marca histórica de Colombia en ese y en cualquier certamen del ciclo olímpico.
La cosecha de Olga de Angulo empezó el 23 de agosto, con una prueba nueva en el programa, los 800 metros libres, que ganó con un registro de 9.50.06, nueva marca bolivariana y suramericana, que ella misma tenía desde enero, cuando la estableció en el Campeonato Suramericano de Mayores, en Lima, con dos décimas más. Luego vendrían los otros oros: en los 400 metros combinado individual, con 5.31.8; en los 100 metros libres, guarismo que batió dos veces, en la eliminatoria y en la final; en los 400 metros libres; como parte del equipo nacional, en los 4×100 combinado, junto a Carmen Gómez, Dietlind Buch y Patricia Olano; en los 100 y 200 metros mariposa; como integrante del equipo campeón de los 4×100 metros libres, con Carmen Gómez y las hermanas Olano (Patricia, Virginia), y en los 200 metros, estilos libres y mariposa.
En total fueron 10 conquistas, siete con nuevas marcas para los Juegos y tres de carácter suramericano; sin embargo, no fue la Mejor Atleta de los Juegos, porque la superó el peruano Juan Carlos Bello, también nadador, quien había sumado doce conquistas.
A la hazaña de Olga Lucía se sumaron tres oros individuales más de la natación, obtenidos por Carmen Gómez, en 200 metros espalda; Dietlind Buch, en 100 metros pecho; Cristianne Mabru, en trampolín de 10 metros, y Salim Barjum, en trampolín de tres metros. Igualmente la natación ganó siete platas y ocho bronces, con nadadores orientados por Javier Gómez Duque.

Honores en los Juegos Panamericanos
En el año siguiente se celebraron los VI Juegos Panamericanos, en su patria chica, Cali, del 30 de julio al 13 de agosto.
Y en ese acontecimiento, Olga Lucía, con 16 años, tuvo dos honores grandes: tomar el juramento a los atletas, junto al abanderado colombiano, el ya consagrado ciclista antioqueño Martín Cochise Rodríguez, y ganar una de las dos medallas de bronce conquistadas por Colombia, en los 200 metros libres. La otra presea de bronce de la natación fue conquistada por Diego Henao, en los clavados.
Después de Cali 1971, Olga Lucía de Angulo clasificó para sus segundos Juegos Olímpicos, los de Múnich 1972, también bajo la orientación de Javier Gómez. Olga Lucía de Angulo tomó parte en los 200, 400 y 800 metros libres, pero en ninguna logró pasar de la fase preliminar, ni siquiera el imponer nueva marca suramericana en los 400, con 4.40.09, que mejoró su anterior registro establecido en 4.42.0.

Golpe del destino y retiro
A los 17 años, Olga Lucía de Angulo había madurado lo suficiente para esperar mejores resultados en su carrera en el inmediato futuro. Sin embargo, sufrió un duro golpe, al fallecer su mamá, Gladys Iragorri, consejera y amiga en toda su carrera deportiva, víctima de un cáncer. Este doloroso hecho la llevó a tomar la determinación de retirarse de la natación y dedicarse a los estudios de psicología, en la Universidad Javeriana de Bogotá, y después, un máster en Administración, en la Universidad de Harvard.
Olga Lucía de Angulo contrajo matrimonio, inicialmente con Alberto Cohen, con quien tuvo una hija, Sandra Ximena, y posteriormente con Germán Rodríguez, con quien tuvo a su segunda hija, Paola Andrea.
A vida laboral de Olga Lucía comenzó en Bogotá, pero pronto se trasladó a Nueva York, para trabajar en la administración de la ciudad. Posteriormente viaja a Panamá, para vincularse al Programa ONU para el Desarrollo Oficial Profesional.
Después crea su propia empresa inmobiliaria y se radica en Vancouver, Canadá, en donde murió en 2011, a los 55 años de edad, víctima de un cáncer.
Un solo familiar de ella acogió la natación como deporte de altos logros: su sobrino Mateo de Angulo, quien en la década pasada se consagró como el mejor nadador colombiano.

Condecoraciones
Estas son algunas condecoraciones recibidas por Olga Lucía de Angulo:
Orden de San Carlos (Gobierno de Colombia).
Orden Francisco de Miranda (Gobierno de Venezuela).
Cruz de Belalcázar (Gobernación del Cauca, Colombia).
Medalla de oro al Mérito Deportivo (otorgada por la Gobernación del Valle del Cauca, Colombia).
Las llaves de la ciudad de Cali (Alcaldía de Cali).
Cruz del Mérito Deportivo (Coldeportes).
Orden de los Caballeros de la Natación Suramericana.
Medalla de la Federación Internacional de Natación FINA declarándola la mejor nadadora suramericana.





























