Hace 95 años nacieron los Juegos Nacionales, en Cali, por iniciativa del gobierno colombiano, del presidente Miguel Abadía Méndez. En noviembre próximo se realizará una nueva edición, en el eje cafetero. Recordamos aquel nacimiento, que permitió darle impulso a las ideas que volaban sin rumbo fijo, en las mentes de los dirigentes deportivos de la época, de darle nacimiento al deporte olímpico colombiano.
Por Alberto Galvis Ramírez
Director de la Revista Olímpica y Presidente de la Academia Olímpica Colombiana.
Los Primeros Juegos Olímpicos Nacionales, como se les llamó a pesar de que la ley 80 que los creó hablaba de “concursos anuales de atletismo”, tenían como objetivos expresos, la competencia y la utilización del deporte como elemento educador. Pero también, de manera tácita, la generación de un movimiento olímpico en Colombia, que le diera nacimiento a nuestro país ante el deporte del mundo.
Antes de la celebración de los I Juegos Nacionales, hace 95 años, se obtuvieron beneficios, como la construcción de escenarios deportivos adecuados y el embellecimiento de Cali, la ciudad sede; la preparación de los deportistas de cada región asistente; el descubrimiento de la carencia casi absoluta de lugares adecuados para el deporte, y la consecución de dineros en buena cantidad, para la financiación de los equipos, tema nuevo en la Colombia aldeana de la segunda década del siglo XX.

Cuando Cali fue designada sede de los Primeros Juegos, los gobiernos municipal y departamental decidieron construir un estadio que cumpliera con las condiciones del primer certamen múltiple con carácter nacional. Con una capacidad para 8.000 personas se levantó el Galilea, en el mismo terreno que años después ocuparía la Clínica de Occidente, de la capital vallecaucana. De igual manera, la organización debió conseguir $30.000 que valía la organización, de los cuales quedaría una tercera parte, para el fomento del deporte en Cali.
Bajo la dirección del alemán Hans Huber, el comité organizador comenzó las actividades preliminares, con la definición de los deportes oficiales, deducidos de los que más practicaban los colombianos. Siete fueron los escogidos, a saber: ajedrez, atletismo, básquetbol, béisbol de exhibición, gimnasia de exhibición, fútbol y tenis, este último en damas y varones.
Luego se establecen dos categorías: “Particulares”, para los deportistas de todo el país, y “Escolares”, sólo para estudiantes de Cali. De inmediato, la organización extiende invitaciones a todas las regiones del país para que preparen y envíen sus deportistas, al torneo que se realizará entre el 20 de diciembre de ese año y el 10 de enero de 1929.

A la convocatoria responden afirmativamente 12 departamentos: Antioquia, Atlántico, Bolívar, Boyacá, Caldas, Cundinamarca, Huila, Magdalena, Norte de Santander, Santander, Tolima y Valle, en representación de las ciudades capitales y de sus mejores equipos.
Todas las delegaciones asistentes a los Primeros Juegos Olímpicos Nacionales fueron recibidos con honores por las reinas, los dirigentes, los periodistas y los aficionados, pero ninguno como el Técnico-Bogotá de fútbol, que fue el primero en llegar a Cali, precedido por enorme fama, como quiera que había ganado un torneo en la capital de la República, bautizado “nacional”, pero celebrado sólo equipos locales.
El conjunto capitalino fue recibido al mediodía del 7 de diciembre, 13 días antes de comenzar los juegos, por una multitud que improvisó un desfile por importantes vías de Cali, hasta la finca El Guavito, del ganadero Abraham Domínguez, en donde se alojarían y entrenarían.
Posteriormente llegaron las demás delegaciones, que también fueron agasajadas por la organización y el pueblo caleño, que tomó los juegos como el primer gran acontecimiento, de una villa que no alcanzaba los 100.000 habitantes.

Cuatro deportes básicos
La categoría “Particulares”, es decir, la nacional, se cumplió en cuatro deportes básicos: fútbol, baloncesto, atletismo y tenis; los demás no tuvieron el realce competitivo de los anteriores. El fútbol -o foot-ball, como se le llamó durante mucho tiempo-, fue el deporte de mayor aceptación y el que acaparó la atención del público y de los medios de comunicación, que llegaron a considerarlo casi como la única disciplina importante, hasta proclamar al campeón, como el triunfador general de los juegos. Los equipos de fútbol inscritos fueron: Técnico, Medicina y Junior, de Bogotá; Bucaramanga; Universitario de Manizales; Medellín-Universitario, de Antioquia; Santa Marta; Ibagué; Neiva; Cúcuta; Cali A, Cali B y Santa Librada, de Cali, y Buenaventura, del Valle del Cauca. Con los anteriores concurrieron en la categoría Particulares, las selecciones de baloncesto -o basket-ball, como se le denominó en los primeros años-, de Boyacá, Cartagena, Caldas, Manizales, Cali basket-ball club A y Cali basket-ball club B.
En la segunda categoría, la de Colegios, asistieron los conjuntos Escuela de Artes y Oficios de Manizales I, Escuela de Artes y Oficios de Manizales II, Salle Deportiva, Técnico Bogotá I, Técnico Bogotá II y Cartagena.
En atletismo asistieron la Escuela de Artes y Oficios I y la Escuela de Artes y Oficios II, de Manizales; la Universidad de Cartagena; la Escuela Normal de Tunja; Cundinamarca-Bogotá I y Cundinamarca-Bogotá II; Técnico I-Bogotá, Técnico II-Bogotá y Técnico III-Bogotá.

El primer congreso técnico
El 20 de diciembre comenzó en forma la programación de los Primeros Juegos Nacionales. Ese día, desde las 9 de la mañana, se reunieron en el Colegio Santa Librada, de Cali, los delegados de los equipos inscritos para adelantar el Congreso Técnico, bajo la presidencia del director del certamen, el alemán Hans Huber.
Estuvieron presentes:
Por Medellín, Jorge Londoño; por Buenaventura, Santiago Vergara; por Bucaramanga, Gustavo Serrano; por el equipo Medicina, José Rodríguez; por Neiva, Saavedra Galindo; por el Técnico Bogotá, Rafael Vernaza; por Cúcuta, Juan B. Quintero; por Cali, Hernando Leibbrand. Los representantes de Atlántico y Magdalena, no asistieron.
De igual manera, cada delegación inscribió su respectivo árbitro para el torneo de fútbol. Los jueces que tendrían a su cargo el manejo de los partidos de esta primera olimpíada eran:
Por Medellín, Antonio Zapata; por Buenaventura, Santiago Vergara: por Bucaramanga, Hernando Leibbrand; por Medicina, Fernando Hauzeur; por Neiva, Alberto Esguerra Serrano; por Técnico Bogotá, Antonio Vernaza; por Cúcuta, Fidel Lalinde; por Barranquilla, Héctor Donado; por Santa Marta, Moisés Ponce, y por Cali, Manuel Vizcaíno.

Sencillo y conmovedor desfile
A las 2.45 p.m., de ese 20 de diciembre, el director, Hans Huber, reunió a todas delegaciones en el campo de la Cervecería Los Andes, en Cali, para dar comienzo al desfile inaugural. Los equipos presentes marcharon primero a la Plaza de Cayzedo y luego de darle la vuelta se encaminaron al estadio de Galilea, para cumplir con la ceremonia de inauguración.
Una vez en el escenario comenzó el desfile, que fue presidido por la Banda Departamental de música, seguida por Hans Huber, el director. A continuación desfilaron diez bellas jóvenes vistiendo colores de las regiones participantes. Eran ellas: Ida Fisher, María Zamorano Pardo, Nora Monedero, Ligia de Francisco, Alicia Garcés, Cecilia Ochoa, María Zawadsky, Marichu Uribe, Olga de Lemus y Leonor Peña Zamorano.
A continuación desfiló el Comité Olímpico Departamental del Valle, conformado por Martín Lloveras Llopart, Hernando Leibrand, Gustavo Lotero y el capitán Tovar.
Cundinamarca, con una bandera blanca, abrió el desfile de los equipos participantes. Los conjuntos de fútbol del altiplano, Técnico-Bogotá, Medicina, Técnico-Junior y La Salle, desfilaron con uniforme azul celeste, amarillo tostado y rojo, en franjas iguales, y en el centro el escudo del departamento. Luego saludaron a los asistentes al estadio de Galilea, las representaciones de Bolívar, Atlántico, Magdalena, Norte de Santander, Antioquia, Tolima, Huila, Caldas, Cali y Boyacá. Después vendrían las escuelas departamentales de Cali, el Club de tennis del Valle y los equipos de Base-ball, y el Cali B y el Buenaventura de fútbol.
Luego de los aplausos de los asistentes, intervino el gobernador del Valle, Carlos Holguín Lloreda, quien declaró oficialmente inaugurados los I Olímpicos Nacionales.
A continuación, la Banda Departamental interpretó el himno de Colombia, que fue cantado con emoción por los presentes. Enseguida, el ministro de Educación, José Ignacio Vernaza, en representación del Presidente de la República proclamó a la reina de los juegos, Graciela Velásquez Palau, quien recibió los aplausos, acompañada por sus damas de honor, Ester Arango y Tulia Peña.

La buenaventura de Barranquilla
El último punto del programa inaugural fue el retiro de las delegaciones, para dejar el campo libre y dar comienzo a las competencias. Quince minutos después, salieron a la cancha del estadio Galilea, los equipos representativos de los dos principales puertos colombianos, Barranquilla y Buenaventura, encargados del partido inaugural, quienes fueron recibidos por el árbitro, Gustavo Esguerra Serrano.
Los dos conjuntos alinearon con los siguientes jugadores, a quienes el árbitro colocaba en la planilla, sus respectivas posiciones:
Atlántico Barranquilla:
Goal keeper: Julián Castro. Backs: Severiano Lugo y Bolívar Meléndez. Half-backs: Juan Libreiro, Rafael Insignares y Guillermo Herrera. Forwards: Eduardo Jiménez, Néstor Ochoa y Víctor Mejía. Inside izquierdo:Gabriel Díaz Granados. Inside derecho: Gilberto Arias.
Buenaventura Foot-ball Club: Goal keeper: Axel Bylander. Backs: Julio Reyes y Carlos Camacho. Halfs backs:Plutarco Benítez, Alfonso Castro y Alejandro Cuevas. Forwards: Jorge Pescod, Ito Bergonzoli y Arturo Angarita. Inside izquierdo: Severo Quintero. Inside derecho: Jeremías Paredes.
El partido, que comenzó después del saque de honor a cargo de la Reina Graciela, fue dominado desde el comienzo por los barranquilleros, que venían precedidos por fogueos dentro y fuera del país -habían jugado en Centroamérica-, quienes debieron recuperarse de los nervios del principio, cuando escucharon a los 5.000 aficionados presentes, vitorear el nombre de Buenaventura, uno de los equipos de fútbol del Valle en los juegos.
El primer tiempo finalizó 2-0 a favor de los barranquilleros. Al terminar el juego, el marcador era contundente, 4-0, para la primera victoria de quienes estaban considerados, con los samarios, como favoritos para ganar el título del fútbol de estos juegos.
Los primeros campeones
Las competencias de los Primeros Juegos Olímpicos Nacionales comenzaron en bloque el 21 de diciembre. El baloncesto y el fútbol fueron los deportes que dieron comienzo al calendario, en las series eliminatorias. Pero el primero que disputó finales fue el atletismo, que se corría individualmente, pero se proclamaba por equipos. Raúl Neira, del colegio Técnico de Bogotá, fue el primer triunfador individual, en la competencia de salto largo, con cinco metros y 20 centímetros, que se consideró nueva marca nacional.
En ajedrez se proclama campeón el cundinamarqués Alfonso Herrera, presentado en Cali como “campeón nacional”, título otorgado por la prensa capitalina, al ganar torneos locales. Oscar Peisac, de Cali, fue segundo, y Juan Roa, también de Cali, ocupó la tercera posición.
En atletismo se disputa por equipos integrados cada uno por cuatro deportistas. La clasificación final se obtiene de la suma de los puntos alcanzados por los atletas de cada equipo, según la clasificación en las pruebas respectivas.
La mayoría de las competencias atléticas son ganadas por los deportistas de Cundinamarca. Se disputan títulos en competencias de pista: 100, 800 y 5.000 metros, carrera de obstáculos y carrera olímpica, y campo: venablo (jabalina), bola (bala), disco, salto largo, salto alto y salto con garrocha.
El tenis es dominado por los jugadores del Valle del Cauca. En la rama femenina, el título de sencillos lo obtiene Elsa de Barth, al vencer en la final a María de Bensman. Los dobles son ganados por Elsa de Barth y Blanca Lloreda.
En varones sencillos, el título lo obtiene el vallecaucano Jaime Sáenz, al vencer a Otto Barth. En dobles ganan Sáenz y Barth, a Guillermo Gerding y Alfredo Reimberg. En mixtos, Elsa y Otto Barth, superan a Blanca Lloreda y Jaime Sáenz.
Próxima edición, 17 de octubre de 2023: Cali 1928, el impacto del fútbol de Barranquilla y Santa Marta.





























