La década de los años noventa, del siglo pasado, marcó el cierre de 100 años intensos, llenos de cambios, retos y hostilidades, heridas abiertas que tuvieron impacto en las distintas sociedades y continentes, que dieron paso a otra dimensión de las tensiones políticas y mostraron al mundo el horrible dolor del terrorismo, unas veces causado por tensiones políticas y religiosas y otras por ambiciones personales a través del narcotráfico.
Por Clemencia Anaya Maya
Vicepresidenta de la Academia Olímpica Colombiana
En el siglo XXI, el mundo cayó en un abismo sin fondo. Y el Movimiento Olímpico, hablo de los valores Olímpicos representados por los atletas, reclamó por estar perdiendo el sentido humanista de la vida. El Comité Olímpico Internacional empezó a manejar su estrategia de marketing, al difundir, por encima de todo, tres valores que todos los CONs empezaron a asimilar y promover: el respeto, la amistad y la excelencia, que exhiben los Juegos Olímpicos, como el evento cuadrienal más importante sobre la tierra.
Deporte, educación y cultura se entrelazaron desde el Movimiento Olímpico para trazar un camino de esperanza para la humanidad, bajo el espíritu olímpico y los esfuerzos de contribuir a la paz y a la equidad
A continuación veremos cómo esa década fue un reto para superar la crisis de organizar los Juegos Olímpicos, y permitió que el Movimiento Olímpico siguiera hablando de sus valores, para impactar la práctica de muchas disciplinas deportivas por todos los rincones del mundo.
Los Juegos Olímpicos (VII Parte)

Barcelona 1992.
Los Juegos de la XXV Olimpiada se llevaron a cabo en Barcelona, España, del 25 de julio al 9 de agosto. La sede le fue otorgada el 17 de octubre de 1986, durante la 96 Sesión del Comité Olímpico Internacional celebrada en Lausana. En esta oportunidad varias ciudades se entusiasmaron por pedir la sede, debido al auge económico que desde Los Ángeles 84 se había revelado. Todas compitieron por la oportunidad, y la votación se cerró así: Barcelona, 47; París, 23; Brisbane, 10, y Belgrado, 5. Las eliminadas en primera instancia fueron Birmingham, Gran Bretaña y Holanda.
La fiesta la engalanaron 169 Comités Olímpicos Nacionales, que se hicieron presentes con un total de 9.386 atletas, 2.708 mujeres y 6.678 hombres, que compitieron en 257 pruebas. Los Juegos de Barcelona fueron una verdadera fiesta de participación. Como podemos ver, el número elevado de países tanto como de atletas, fueron registros sin precedentes, y, para sumar positivamente, no hubo boicots. Fueron los Juegos de la nueva tendencia mundial, marcados por cambios impactantes en el mundo, como la caída de Muro de Berlín[1]; la disolución, en 15 países, de la Unión Soviética, el 25 de diciembre de 1991; entre ellos, la participación de Latvia y Estonia por primera vez en los Juegos Olímpicos, y Lituania, que regresó desde su última participación en 1928, luego de recuperar su independencia igualmente en 1991. Sur África fue eliminada de la lista de países sin reconocimiento del COI, en la que estaba desde 1960, decisión que les permitió participar sin restricciones. Todos estos hechos abrieron la ventana a una mayor cantidad de países, cambio que se reflejó en la asistencia a Barcelona 92.
La ciudad, que entre otras cosas, era la natal del presidente del COI de ese entonces, el marqués Juan Antonio Samaranch, fue transformada y actualizada para recibir a todas las delegaciones del mundo.
El arte, la cultura y la educación se hicieron evidentes en la fantástica ceremonia de inauguración, que sorprendió al mundo con su color, su alegría, su ritmo y la canción Amigos para Siempre, interpretada por Sarah Brightman y José Carreras. Sin lugar a duda, el momento más emocionante fue el encendido del pebetero a cargo del arquero español, Antonio Rebollo.
En lo deportivo, la fiesta fue también de gran impacto, porque empezaron a aparecer sobre la arena olímpica los atletas profesionales. El caso más celebrado fue el del famoso Dream Team (USA), que en la prueba de Baloncesto mostró su gran talento y la talla de sus jugadores. La NBA[2] recibió la autorización por parte del Comité Olímpico Nacional para integrar su equipo con los mejores jugadores de todo el país, y Magic Johnson, Michael Jordan y Larri Bird deleitaron al público con su estilo. Muchos países de Europa Oriental continuaron ratificando su superioridad en las pruebas de levantamiento de pesas y gimnasia.
Para apoyar la labor organizativa de los Juegos se registraron oficialmente 34.548 voluntarios de muchos países del mundo y 13.082 representantes de los medios de comunicación, 5.131 de prensa y 7.951 de televisión y radio.
Sin embargo, detrás de bambalinas, las medidas de seguridad fueron grandes para prevenir cualquier tipo de ataque. Recordemos que la sombra de Múnich 72 y su “Septiembre Negro” había traído consecuencias para la organización del evento multideportivo más grande sobre la tierra. No fue muy divulgado, pero veinticuatro horas antes del inicio de los Juegos hubo un atentado con una carga explosiva conectada con cables eléctricos, que estalló en el gasoducto de Enagas. Afortunadamente no hubo víctimas, pero sí se activaron las alarmas, para que las fuerzas de seguridad catalana reforzara todos sus perímetros relacionados con los Juegos.
Leyendo a Carlos Igualada en su libro Terrorismo y Deporte encontré lo siguiente, “Coincidiendo con los actos conmemorativos del 20 aniversario de Barcelona 92, Rafael Vera, quien por entonces era secretario de Estado de Seguridad, reveló que las Fuerzas de Seguridad encontraron un artefacto explosivo colocado en el techo del Palau San Jordi, pabellón construido para los Juegos, y que acogió distintas pruebas de gimnasia rítmica, balonmano y voleibol, entre otros”. Esta aseveración no deja dudas acerca del interés que existe por parte de los grupos terroristas, de cometer cualquier acto que les permita visibilizarse ante el mundo, debido alta sintonía mediática que hoy tienen los Juegos.

Atlanta 1996.
Los Juegos de la XXVI Olimpiada se celebraron en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, del 19 de julio al 5 de agosto de 1996. La sede le fue otorgada durante la 96 Sesión del Comité Olímpico Internacional. Sería la celebración del centenario de los Juegos olímpicos modernos 1896 – 1996, de manera que el esfuerzo de los griegos fue enorme para organizarlos, lo que le puso en tensión la elección.
El Comité Olímpico Helénico, al fin y al cabo consideraba que era su derecho celebrar el cumpleaños 100 de los Juegos Olímpicos. Sin embargo había dudas sobre su capacidad para terminar a tiempo la infraestructura necesaria. Muchos rumores se tejieron alrededor de esa elección que, por un lado, debería haber sido otorgada a los Helenos con ocasión del centenario y por el otro, el desarrollo económico y la capacidad organizativa mostrada por sedes de otros Juegos celebrados en los Estados Unidos hacían pensar a la hora de tomar la decisión final.
Pese al idealista reconocimiento sobre regresar los Juegos al país de origen, finalmente como diría Melina Mercouri, Ministra de Cultura Griega ,al perder la candidatura ante Atlanta: “la Coca –Cola ha derrotado al Partenón”. No hubo nada más que hacer, los Juegos se fueron a la sede principal de este famoso patrocinador olímpico. Por su parte, los griegos sintieron que les habían sido robada su oportunidad, y quedó en el ambiente olímpico esa sensación acerca del poder del dinero y la toma de decisiones en el Movimiento Olímpico.
La votación final en la quinta vuelta terminó así: Atlanta, 51 votos; Atenas, 35; las otras ciudades candidatas fueron:Toronto, Melbourne, Manchester, Gran Bretaña y Belgrado. Por primera vez en la historia de los Juegos se reunirían 197 CONs, con 10.318 atletas, 6.815 hombres y 3.513, mujeres, que compitieron en 26 deportes y 271 pruebas.
La ceremonia de inauguración con el estadio pleno con 80.000 espectadores causó sensación, cuando apareció Muhamed Alí, el más grande boxeador de todos los tiempos, haciendo un gran esfuerzo físico, debido a su padecimiento del Parkinson, y encendió el pebetero, mientras el público lo ovacionaba y aplaudía en reconocimiento a sus grandes logros deportivos.
Los organizadores dispusieron un perímetro especial muy atractivo para los visitantes, que se denominó el Parque Olímpico, muy cercano a las sedes de competencia de los Juegos, y con lugares especiales para la venta del mercadeo olímpico masivo, que fue astronómico, y espacios para programación cultural todas las noches.
El Parque Olímpico, lamentablemente, no fue considerado por las fuerzas de seguridad que procuraban el bienestar de los atletas visitantes, como parte del sistema de seguridad olímpico. A los ocho días de haberse iniciado las competencias olímpicas, sorpresivamente, en la madrugada del 27 de julio de 1996 estalló una bomba en el Parque Olímpico del Centenario, que dejó dos personas muertas y más de 110 heridos. La noche anterior había habido un extraordinario concierto y a la hora del atentado aún había muchas personas. La tragedia había vuelto a los Juegos Olímpicos, y empañaba la gran fiesta deportiva con un nuevo atentado.
En lo deportivo debemos destacar la presencia por primera vez en el programa olímpico del voleibol de playa, el ciclismo de montaña, el remo ligero y el fútbol femenino, y resaltar la presencia del regatista Hubert Raudaschl (AUT), que se convirtió en la primera persona en competir en nueve Juegos Olímpicos.
La fiesta del atletismo la enriqueció la francesa Marie-José Pérec, quien ganó los 200 metros y defendió con éxito su título en los 400 metros. Se convirtió en la atleta francesa más exitosa de todos los tiempos y la primera atleta en ganar dos veces los 400 metros. Por su parte, Michael Johnson, de Estados Unidos se convirtió en el primer hombre en la historia olímpica en correr y ganar, tanto los 200 como los 400 metros. En los 200 metros, estableció 19,32 segundos, nuevo récord mundial. Pero… cómo son las cosas, su hazaña fue un tanto opacada por Carl Lewis, denominado el Hijo del viento, quien ganó su cuarta medalla olímpica en salto largo. La atleta que obtuvo más medallas fue la nadadora americana Amy Van Dyken, con medallas de oro en 50 metros libres, el relevo de 4×100 combinado y el relevo de 4×100, estilo libre.
Creo que lo positivo de estos Juegos estuvo principalmente marcado por la participación de todos los comités olímpicos nacionales reconocidos por el COI. Fue una magnífica ocasión para celebrar los Juegos del Centenario, porque se destacó la influencia de la cultura griega y el origen de los Juegos Olímpicos, al traerlos a la época actual, con todas las expresiones artísticas de las nuevas generaciones, como se observó en la ceremonia de inauguración.
El movimiento del voluntariado iba en crecimiento. En estos Juegos participaron 47.466 voluntarios y 15.108 representantes de los medios de comunicación, 5.695 de la prensa y 9.413 de radio y televisión.

Sídney 2000.
Los Juegos de la XXVII Olimpiada se celebraron en Sídney, Australia, del 14 de septiembre al 1 de octubre del año 2000. La sede le fue otorgada durante la 101 Sesión del Comité Olímpico Internacional celebrada en Monte Carlo, el 23 de septiembre de 1993.
La elección fue muy reñida, debido al contendor asiático. La votación final resultó a favor de Sídney, 45 votos, contra 43 de Beijing. Otras ciudades que compitieron en la misma elección por la sede fueron Manchester, Berlín, Estambul, Brasilia y Milán.
En Sídney se darían cita 199 comités olímpicos nacionales, con 10.651 atletas, 6.583 hombres y 4.068 mujeres, que compitieron en 28 disciplinas deportivas y 300 pruebas. Como hemos visto en los últimos Juegos, la situación de la seguridad cada vez iba exigiendo mayor eficiencia y sincronización entre las fuerzas de seguridad del país sede. Todo ello iba moviéndose detrás de las competencias atléticas, para convertirse en una necesidad imperativa de cualquier organizador. Los costos de inversión fueron bastante altos, pero ofrececieron tranquilidad a las delegaciones y visitantes. En realidad fue un gran esfuerzo de país, por el compromiso adquirido y el temor a sufrir un atentado terrorista.
La ceremonia de inauguración estuvo cargada de mensajes humanistas, que hicieron reflexionar al mundo acerca de la inclusión, el respeto y la excelencia. El pebetero olímpico fue encendido por la corredora de 400 metros, Cathy Freeman, una decisión política de su país, que recientemente había sido aprobado políticas de reconciliación con los aborígenes, tras años de maltrato. En realidad fue una alternativa perfecta, el haber nombrado a esta extraordinaria atleta, lo que sería el inicio de muchas decisiones similares que le merecieron el reconocimiento a Sídney.
El complejo de escenarios para las competencias olímpicas fue construido alrededor del Parque Olímpico de Sídney, que permitía ser un sitio de encuentro internacional, como una vía de acceso a todos los escenarios que fueron elogiados, tanto por los atletas como los fanáticos y los medios de comunicación.
Las competencias estuvieron cargadas de emoción, porque las grandes figuras deseaban alcanzar más logros de los que finalmente conquistaron. Grandes figuras como Michael Phelps (USA), que participó por primera vez, con apenas 15 años, y alcanzó un quinto lugar en los 200 metros mariposa; Marion Jones, quien tenía el objetivo mucho más alto, pero obtuvo tres de las cinco medallas que soñaba sobre la pista atlética, en 100, 200 y relevos 4×400; Susanthika Jayasinghe, quien se convirtió en la primera mujer de Sri Lanka en ganar una medalla, al ganar el bronce en los 200 metros, y Birgit Fischer, de Alemania, quien ganó dos medallas de oro en kayak y se convirtió en la primera mujer en cualquier deporte en ganar medallas con 20 años de diferencia, tras participar en Moscú 1980; Ryoko Tamura atleta japonesa había perdido en la final de judo de 48 kg tanto en Barcelona como en Atlanta, perseveró en su propósito para ganar medalla de oro en Sídney; Steven Redgrave, atleta británico, obtuvo la inmortalidad deportiva al convertirse en el primer remero en ganar medallas de oro en cinco Juegos Olímpicos consecutivos, y el nadador australiano de 17 años Ian Thorpe, en los 400 metros estilo libre, ganó el oro y batió su propio récord mundial, frente a un público radiante que lo aplaudió efusivamente.
El programa olímpico recibió al taekwondo y al triatlón, así como a las pruebas femeninas del pentatlón moderno y el levantamiento de pesas, porque todos ellos ingresaron a la fiesta cuadrienal del deporte.
En esta oportunidad se registraron 46.967 voluntarios y 16.033 representantes de los medios de comunicación, 5.298 de prensa y 10.735 de radio y televisión
Llegados a este momento, el Comité Olímpico Internacional afrontaba retos que exigían toma de decisiones con impacto internacional, por su relación con países que tenían grupos terroristas. Tal es el caso de los talibanes, que se había apoderado del poder en Afganistán, pero tenían un reconocimiento internacional negativo. El COI había negado el reconocimiento a ese país por sus políticas de discriminación a la mujer, incluso en el deporte, pero era claro que para ellos revestía importancia poder asistir a Sídney 2000 e hicieron todo lo posible por acercarse a los directivos Olímpicos, diciendo que en retorno a su autorización ellos “no lanzarían ninguna operación que pudiere interferir en los Juegos”[3]. Para sorpresa de muchos, el COI, diez días antes de iniciar los Juegos, accedió a darles dos invitaciones para la ceremonia de inauguración, pero no permitió que los atletas afganos desfilaran bajo la bandera de su país, sino bajo la bandera del COI en calidad de OIA, Atletas Olímpicos Independientes, por sus siglas en ingles.
La situación fue aprovechada por los talibanes, que de inmediato lo divulgaron a todos los medios de comunicación, para tratar de limpiar su imagen negativa, al explicar que esta respuesta del COI significaba que les daban el reconocimiento. Por supuesto que el Comité Olímpico Internacional empezó a recibir toda suerte de críticas y comentarios ante tal decisión. Fue el presidente Juan Antonio Samaranch quien les comunicó a los talibanes la decisión de revocar la invitación, unos días antes del inicio de los Juegos.
Durante la ceremonia de clausura, Samaranch calificó los Juegos como los mejores de la historia, como un evento que, evidentemente, había hecho lo imposible por proteger a la comunidad olímpica y que había logrado demostrar su capacidad organizativa y logística, así como su sensibilidad con el medio ambiente.
Carta Olímpica
A continuación, lineamientos acerca de la participación en Juegos Olímpicos bajo los parámetros que establece la Carta Olímpica.
40 – Participación en los Juegos Olímpicos*
Para participar en los Juegos Olímpicos, un competidor, oficial de equipo u otro miembro del personal de equipo ha de ajustarse a la Carta Olímpica, al Código Mundial Antidopaje y al Código del Movimiento Olímpico sobre Prevención de Manipulación de Competiciones, incluidas las condiciones de participación establecidas por el COI, así como a las normas de la FI correspondiente aprobadas por el COI, y el competidor, oficial de equipo u otro miembro del personal de equipo debe ser inscrito por su CON.
Texto de aplicación de la norma 40
1 – Cada FI establece sus normas de participación en los Juegos Olímpicos para su deporte, incluidos los criterios de clasificación, de conformidad con la Carta Olímpica. Estos criterios deben presentarse a la Comisión Ejecutiva del COI para su aprobación.
2 – La aplicación de los criterios de clasificación incumbe a las FI, a las federaciones nacionales afiliadas y a los CON en sus ámbitos de responsabilidad respectivos.
3 – Los competidores, oficiales de equipo y miembros del personal de equipo que participan en los Juegos Olímpicos podrán permitir que su persona, nombre, imagen o actuaciones deportivas sean explotados con fines publicitarios durante los Juegos Olímpicos de conformidad con los principios adoptados por la Comisión Ejecutiva del COI.
4 – La inscripción o participación de un competidor en los Juegos Olímpicos no puede estar condicionada por ninguna consideración financiera.
Bibliografía
Carta Olímpica 2021. Comité Olímpico Internacional
Igualada C. (2021), Terrorismo y Deporte. Madrid. Catarata- Página 89
Mallon, Bill; Buchanan, IAN (2007). The A to Z of the Olympic Movement. Scarecrow Press. p. 209. ISBN 0- 8108-5645-X
https://olympics.com/en/olympic-games – consultada el 14 de julio de 2023
https://olympics.com/en/olympic-games/los-angeles-1984 Consultada el 18 de agosto de 2023
https://olympics.com/en/olympic-games/barcelona-1992 consultada el 20 de septiembre de 2023
[1] El muro fue derribado el 9 de noviembre de 1989, luego de 30 años de separación interna de Alemania.
[2] Asociación Nacional de Baloncesto por sus siglas en inglés
[3] Dean. Aimen (2019), Nine lives, My time us…p…231





























