Con cinco medallas de oro y dos de plata, la nadadora Tiffany Murillo Jinete, de 16 años, fue la deportista más destacada del país en los I Juegos Bolivarianos de la Juventud, que terminaron hace unas semanas en Sucre, Bolivia.
Por Fredy Pulgarín Serna
Presidente Acord Antioquia
La historia de una de las promesas más brillantes en la actualidad de la natación colombiana no se inicia en suelo patrio, ya que Murillo Jinete, de ascendencia colombiana, vio la luz en la lejana Arabia Saudita. Allí, entre las áridas dunas del desierto, contempló un paisaje muy diferente al que ahora disfruta en Medellín. Fue solo a los 11 años cuando su familia tomó la decisión de trasladarse a Colombia y establecerse en Medellín, donde cultivó aún más su pasión por el deporte que practica desde los 4 años.
«Desde muy temprana edad, yo llevaba a mis dos hijas a la playa, y fue allí donde Tiffany desarrolló un gran gusto por el agua. Comenzó a entrenar a los cuatro años, a los cinco y medio ya competía, y a los seis ya establecía marcas nacionales en aquel país», relata su madre, Ana María Jinete, quien, siendo venezolana de nacimiento, acompaña a la deportista de manera constante en cada uno de sus entrenamientos y competiciones.

Cuando Tiffy, como cariñosamente la llaman en casa, llegó a Colombia, no dominaba en absoluto el español, ya que su lengua materna es el inglés, que aprendió durante su estancia en Arabia. «Cuando llegamos a Colombia, no sabía nada de español, pero aprendió rápido, ya que estudia en un colegio americano. Yo sufría mucho porque solo quería hablar inglés, todo era en ese idioma», cuenta su madre, quien reconoce que, aunque ahora se desenvuelve en español, aún conserva un acento particular.
La especialidad de Murillo son las pruebas de largo aliento, específicamente los 800m y 1500m libres: «Tengo mucha resistencia para el fondo, y es lo que más me gusta hacer», afirma la nadadora, quien en su infancia soñaba con convertirse en bailarina de ballet. Hoy, con un historial destacado en eventos deportivos a nivel nacional e internacional, se esfuerza por «…mejorar mis marcas y alcanzar las metas establecidas; mi mayor sueño es competir en unos Juegos Olímpicos, Los Ángeles 2028 están en mi horizonte».

En los recientes Juegos Nacionales del Eje Cafetero, la nadadora se destacó como juvenil junto a experimentados competidores de la natación, no solo de Antioquia, sino de todo el país. En la piscina olímpica de Pereira, subió al podio en ocho ocasiones, logrando cuatro medallas de oro, dos de plata y dos de bronce, un debut más que prometedor para una deportista tan joven en unas justas nacionales.
Después de estas justas deportivas, Tiffany fue sometida a una intervención de sus amígdalas y adenoides y aunque su recuperación no ha sido fácil, dice que ahora puede respirar mucho mejor. Y con esa mejor respiración y un entrenamiento comprometido, llegó a su primera competencia multideportiva este año, los I Juegos Bolivarianos de la Juventud en Bolivia, competencia en la que no desentonó y en la que logró cinco preseas de oro (400m combinado, 400m libre, 800m libre, 200m libre y 4×100 relevos libre) y dos de plata (100m libre y 4x100m relevo), “…aunque pudieron ser más”, dice con una sonrisa tímida y la satisfacción de cumplir con la responsabilidad que le entregaron sus entrenadores y el país en esta competencia internacional.

Su entrenador actual en la Liga de Natación de Antioquia y en la selección Colombia es el profesor Julio Yoandy Pérez: «…él me conoce y me ayuda mucho, identifica mi estado de ánimo, lo sabe absolutamente todo. Cuando estoy nadando, nos comunicamos mucho y es fácil escuchar su silbido», expresa con una sonrisa en su rostro, reconociendo la estrecha relación que tiene con su técnico. Para el profesor, «ella es nuestra esperanza para unos Juegos Olímpicos, tiene talento, compromiso y dedicación. Ella sabe que, si madura un poco más como deportista, puede alcanzar rápidamente todo lo que hemos proyectado».
Tiffany Murillo Jinete, con tan solo 16 años, hoy ya es una realidad para la natación colombiana que sigue forjando su futuro, comprometida con su formación deportiva y soñando con llegar más lejos, “…conociendo muchos países y llevando siempre muy en alto la bandera de Colombia”.






























