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Revista Olímpica

El resurgir de un campeón

El atleta colombiano Alexander Jiménez se consagró el pasado 25 de septiembre, por tercera vez campeón mundial en los 1.000 metros con aletas, en Marsella, Francia.  Esta hazaña la conquistó luego de un bache en su vida, del cual se recuperó y, como el ave fénix, volvió con todo, para consolidarse como uno de los mejores nadadores con aletas en el mundo.

Por Carlos A. Gracia B.

Periodista, Oficina Asesora de Comunicaciones IDRD.

“La constancia vence lo que la dicha no alcanza”, reza un conocido adagio, al que el deportista del Equipo Bogotá y la Liga de Actividades Subacuáticas de la capital, Alexander Jiménez Ramírez, le hace honor en su deporte, luego de volverse a coronar campeón mundial de natación con aletas.

Jiménez logró hace poco en Carry Le Rouet, Marsella, Francia, dos títulos mundiales más para su cuenta (lleva seis individuales) -en los 1.000 y 5.000 metros superficie-, y un subcampeonato -en el relevo 4×1.000 metros mixto-, lo que lo convierte en uno de los mejores nadadores con aletas del mundo.

“Estoy muy feliz; es la primera vez que gano dos oros en el mismo Mundial. Hemos trabajado fuerte pensando en esto, en repetir en los 1.000 metros y por fin conseguir el título en los cinco mil. Y gracias a Dios, que me permitió ganar los 5.000 metros; hacía rato quería lograrlo. Y en el relevo la dimos toda y fuimos segundos, pero igual, estamos felices. Muchas gracias a todos por su apoyo”, dijo Jiménez.

Y agregó que “estoy muy feliz. Soñaba con esto, porque uno no sabe cuándo es la última vez; y soñaba con que, si mi carrera terminara hoy, fuera así, en lo más alto del podio. Lo mejor es que hubo un punto donde creía que los resultados al máximo nivel no se iban a dar. Pero hay momentos en que uno nada más con corazón que con piernas, y se recurre también a la experiencia para frenar el ímpetu de las nuevas generaciones, y se dan las cosas, por fortuna”.

Súper Alexander

Muchos lo conocen como el isleño, y siempre dicen que es de San Andrés Islas. Sin embargo, la verdad es que Alexander Jiménez Ramírez vino a este mundo el 21 de septiembre de 1993 (hace 31 años), en New York, Estados Unidos, en el hogar de los colombianos Juan Carlos Jiménez y Luz Mila Ramírez, y tiene una hermana -Jaymie, dos años menor que él-.

Su señora madre, siendo isleña, regresó a su tierra cuando Alexander tenía casi seis años. Allí, él aprendió a nadar en el mar, contra las olas y la corriente, por lo que siempre que compite en aguas abiertas, se siente “como pez en el agua”, porque lo lleva en la sangre. 

Un cazatalentos de la natación, Alejandro Sierra, lo vio alguna vez, lo vinculó a su club y lo pulió, pero al ver las magníficas condiciones de Alexander, con permiso de doña Luz Mila, en 2008, cuando el joven tenía 15 años se lo llevó para Antioquia.

Y en 2010, tras destacarse en varios eventos nacionales logró, en Palma de Mallorca, España, su primer título mundial, en categoría juvenil, en los seis kilómetros en aguas abiertas, derrotando al ucraniano Oleksandr Odynokov (plata) y al francés Thomas Muia (bronce).

En Medellín estudiaba en el Colegio Ferrini, pero pidió permiso para poder terminar el bachillerato en su “tierra”, en la isla de San Andrés, en donde se graduó en el Colegio Luis Amigó, con sus compañeros y amigos de toda la vida.

En 2013 llegó a Bogotá, se vinculó a la Liga de la capital y al IDRD, y entró a estudiar Bioingeniería en la Universidad El Bosque. Ya en categoría mayores fue subcampeón en los seis kilómetros, en Yantai, China, en 2015, detrás de su ídolo, el italiano Davide De Ciegle, y por delante del ruso Roman Maletin. Y en 2016 ganó en esa misma prueba en aguas abiertas, su primer título orbital en esta categoría y segundo personal, en el Mundial de ese año, celebrado en Volos, Grecia, superando a De Ceglie y a Maletin, segundo y tercero, respectivamente.

Después vino una época no muy pródiga en resultados internacionales (triunfos), pero, como el ave fénix, resurgió en 2022. En 2023 volvió con todo y ahora en 2024 se ratificó como el mejor. En 2022, en Viverone, Italia, ganó el título en los 1.000 metros superficie, y el bronce en los cinco kilómetros. En 2023 volvió con todo y fue medalla de bronce en los cinco kilómetros, para ganar también oro en el kilómetro, superando en el remate al ucraniano Oleksii Zakharov (plata con 8:41.5 m) y el griego Marios Armoutsis (bronce con 8:41.7 m).

Y ahora, en 2024, Jiménez se hizo a su primer oro en los 1.000 metros superficie, para conseguir su tercer título mundial consecutivo en la prueba. Posteriormente ganó los cinco kilómetros superficie, la prueba más larga de los mundiales, la cual deseaba ganar, porque ya había sido segundo dos veces. Además, Alexander o0btuvo la medalla de plata en el relevo mixto 4×1.000 metros superficie, integrando la cuarteta nacional junto a la también bogotana Laura Valentina Saavedra, y a los vallecaucanos María Clara Lopera y Alejandro Hurtado.

“Nadando rápido”

“Este último resultado se dio porque es un duro, tiene un chip especial”, según cuenta su mamá. Porque donde vive no pude entrenar bien, no lo dejan utilizar la monoaleta, por lo que debe hacerlo en bialetas o sin nada, para mantenerse en forma, y hace gimnasio. Y cuando tiene tiempo viene a Colombia, entrena tres semanas “y vuelve a retomar su nivel e inmediato, como si hubiera entrenado todo el tiempo. Es impresionante. Y mire cómo le fue en el Mundial”, comentó doña Luz Mila.

Además, ha sido múltiple campeó: ee Juegos Nacionales, en Juegos de Mar y Playa en Juegos Bolivarianos, y haber conseguido medallas en otros eventos nacionales e internacionales, para ayudar a la ratificación de Colombia como potencia mundial en este deporte.

Alexander se fue a vivir a New York, Estados Unidos, en donde es biomédico y está haciendo una maestría en informática. Es muy serio para todo (deportes y estudio), muy competitivo, perfeccionista y ganador -por eso cuando no triunfa no la pasa bien-, y es tranquilo, al punto que cuando va a viajar, apenas una hora antes de salir empaca sus cosas para llevar.

Jiménez tiene en su cuenta 18 medallas en campeonatos mundiales, ocho de ellas de oro; cinco, de plata, y cinco de bronce. 

Y dice con orgullo y voz de campeón, que “todas las medallas siempre se las dedico a mi mamá; ella ha sido mi soporte, mi todo en mi carrera. Tiene una enorme colección de medallas, y ahorita le acabo de dar tres más… ya no le van a caber en la vitrina ja ja ja ja”.

Foto portada: Boyacá Visible.