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Revista Olímpica

El Valle asegura el relevo generacional de las pesas

Basado en la formación familiar y un sistema de entrenamiento propio, el Valle está construyendo una estructura sólida que garantiza no solo éxitos inmediatos, sino también el crecimiento a largo plazo de futuras generaciones. Los últimos resultados internacionales de los pesistas colombianos confirman esta teoría.

Por Rodrigo Bravo

Coordinado Especialización en Periodismo Deportivo y miembro del Centro de Estudios Olímpicos, Institución Universitaria Escuela Nacional del Deporte

En 2024 Colombia se consolidó como potencia latinoamericana en halterofilia, destacándose en los Juegos Olímpicos de París al ganar dos medallas, que nacieron en los salones de entrenamiento del departamento del Valle del Cauca, una región que se afianza día a día como semillero mundial de la disciplina.

En cada competencia –sea olímpica, mundial, panamericana, latinoamericana, bolivariana o nacional–, el Valle del Cauca demuestra su potencia y fortaleza con destacadas participaciones en todas las categorías; y un ejemplo reciente, el obtenido en el Campeonato Mundial Sub-20 celebrado en septiembre en León, España, en el cual se obtuvieron 20 medallas, gracias al talento de pesistas como Ingrid Segura, Károl López, Jokser Manuel Albornoz Quinto y Daniel Steven Caicedo Solís, juveniles que siguen los pasos de generaciones que han construido la historia de este deporte en la región y en el país.

Ingrid Segura.

Para el Mg. Luis Fernando González Arango, coordinador de la Cátedra de Levantamiento de Pesas en la Institución Universitaria Escuela Nacional del Deporte y Juez Olímpico en Halterofilia, el Valle del Cauca es pionero en la disciplina porque allí se lideran procesos formativos que combinan la investigación académica y la praxis deportiva, con lo que a la vez buscan robustecer el relevo generacional, creando estrategias que integran la tradición con los avances, maximizando así el potencial de sus deportistas.

Jokser Manuel y Daniel Steven ya se perfilan como el relevo generacional no solo del Valle, sino de todo el país, y aunque actualmente se ubican en la categoría juvenil, su lista de logros los sitúa entre las mayores promesas olímpicas que tiene Colombia para los Juegos de Los Ángeles 2028. Jokser ya es campeón y subcampeón mundial, suramericano, panamericano y nacional juvenil, y Daniel, por su parte, ha sido campeón y medallista panamericano, suramericano y nacional. Ambos, junto a otros talentos de la Liga Vallecaucana de Pesas, cargan sobre sus hombros las herencias de familias vallecaucanas dedicadas a este deporte, entre ellas los Caicedo, los Ochoa, los Mosquera y los Sinisterra, que han hecho del departamento un centro neurálgico para el levantamiento de pesas en Colombia.

Jokser Manuel Albornoz.

El Valle del Cauca es una región de diversidad étnica y cultural, que ha forjado generaciones de deportistas con una constitución física y resistencia óptimas para el levantamiento de pesas, y que no solo deben el éxito al entrenamiento físico, sino que también se nutren de una combinación de factores históricos, culturales y geográficos; y en ese sentido, profesores como Jaime Manjarrés o Luis Arrieta, ambos con amplia trayectoria en el mundo de las pesas, han sabido entender estas características únicas, y las han aprovechado mediante estrategias especializadas de entrenamiento. 

Con el apoyo de investigaciones y la gestión deportiva adaptada, estos profesores han logrado dejar atrás la dependencia a métodos extranjeros, como los rusos y húngaros que dominaron por años, y, en su lugar han desarrollado sistemas de entrenamiento propios que se adaptan a las particularidades físicas de los atletas nacionales. Un ejemplo de ello es el entrenamiento por modelaje competitivo, propuesto por el profesor Carlos Agudelo, de la Universidad de Antioquia, ahora aplicado en el Valle, como uno de los pilares de una estrategia que combina academia y práctica.

Daniel Steven Caicedo Solís.

El relevo generacional del levantamiento de pesas en el Valle del Cauca y en Colombia, basado en la formación familiar y un sistema de entrenamiento propio, está construyendo una estructura sólida que garantiza no solo éxitos inmediatos, sino también el crecimiento a largo plazo de futuras generaciones. Así, el Valle se consolida en el panorama internacional, con la vista puesta en el próximo ciclo olímpico y el objetivo de seguir siendo cuna de medallistas que lleven en alto el nombre de Colombia.