Edison Cristopher Hawkins es un caso excepcional, del deporte colombiano, porque fue importante para dos deportes tan diferentes, como el baloncesto y el béisbol. Una de sus más importantes victorias la consiguió como parte de la selección Colombia de baloncesto en los VIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Ciudad de México, luego de liderar la derrota de los anfitriones.
Nacido el 17 de julio de 1934, en el sector de Cove, en San Andrés Islas, Edison Cristopher Hawkins fue el ejemplo del deportista colombiano de los años 50 y 60, que, por exceso, era multifuncional y altamente competitivo en varias disciplinas.
Su pasión inicial fue el béisbol, que empezó a practicar a los 13 años, en el equipo Getsemaní, de su padre, mientras adelantaba sus estudios de secundaria, en el Colegio Bolivariano.
Desde entonces se destacó por el poder de su bateo y la regularidad en la tercera base, pero sus dos metros con 15 centímetros y su dificultad para correr con los spikes, se convirtieron en obstáculos, porque no podía desplegar alta velocidad, para pasar de una base a otra.
Para continuar con sus estudios de bachillerato se traslada con su familia a vivir a Barranquilla, en donde se matricula en la Escuela Normal Superior, sin abandonar la práctica del béisbol. Sin embargo al sentirse rechazado en su deporte favorito decidió convertir su estatura -el gran defecto para el béisbol- en su mejor argumento en el baloncesto, y acertó, porque escribió una gloriosa historia en este deporte, sin dejar por completo la Pelota caliente.

El Gigante de Ébano, también apodado Big Man, ante su no convocatoria a las selecciones departamentales de béisbol, en Barranquilla, a donde se fue a vivir muy joven, aceptó, en 1952, la invitación que le hiciera su paisano Udel Forbes a un partido de baloncesto entre la Escuela Superior del Atlántico Endela, contra Santropel, quinteto de la Elite de Barranquilla, como primer paso para convertirse en baloncestista.
Solo le bastaron cuatro meses de entrenamientos, para ser convocado por el entrenador Augusto López, al seleccionado de baloncesto de Atlántico, al campeonato nacional, en el cual fue la figura del certamen.
Verdugo de México
Una de sus más importantes victorias internacionales ocurrió en 1953, como parte de la selección Colombia en el baloncesto de los VIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Ciudad de México, en los cuales fue la figura de nuestro país, en la primera victoria del baloncesto colombiano ante los manitos, actuación que le valió el calificado de Verdugo de México, que llevó por el resto de su vida.
En los dos años siguientes, Cristopher se siguió destacando en medio de la baja calidad de los seleccionados colombianos de baloncesto, y recibió dos ofertas, la primera del equipo Flamengo, de Brasil, que fue embolatada por el periodista Edgar A. Senior, quien recibió los tiquetes para que Cristopher viajara al Brasil, pero los devolvió, porque, según él, a su pupilo no le interesaba jugar fuera de Colombia.

La segunda propuesta llegó de Estados Unidos, pero la dirigencia colombiana le ofreció esta vida y la otra al joven jugador, y lo hizo desistir de la oferta.
En 1957, Edison Cristopher logra pasar al baloncesto antioqueño, por la expedición de una nueva reglamentación expedida por la Federación, que permitía dar libertad a los jugadores, de vincularse a cualquier liga, para que después se les respetaran sus derechos.
Ese año, después de participar con éxito en el Suramericano de Santiago de Chile, El Negro de Ébano vuelve a jugar béisbol, con la Normal de Medellín y entusiasma a la dirigencia antioqueña, para que contraten a su paisano José Miguel Corpas, como entrenador departamental.
En los años siguientes, Edison Cristopher se hizo famoso por jugar simultáneamente baloncesto y béisbol, deportes en los cuales se consagra como figura en los Juegos Nacionales de Cartagena 1960, distinción que repetiría diez años después, en los Juegos de Ibagué 1970, resultado único en la historia del certamen múltiple.
En 1967, curiosamente coincidieron las fechas de los campeonatos nacionales de béisbol, en Cartagena, y de baloncesto, en Barranquilla. Obligado a decidirse por uno de los dos deportes, Cristopher se inclina por el béisbol, y logra, haciendo dupla con Corpas, el título para Antioquia.

En 1971, Cristopher conformó la delegación nacional de béisbol, en los XII Juegos Centroamericanos y del Caribe, en los cuales bateó un jonrón con bases llenas al lanzador portorriqueño Sandalio Quiñones, que llevó a Colombia a obtener el triunfo 5-2 y, con ello, la medalla de bronce del certamen.
Después del retiro de la actividad competitiva, Edison Cristopher se dedicó en Medellín, a la formación de nuevas generaciones del baloncesto y del béisbol, deportes en los cuales logró destacadas actuaciones en torneos nacionales. Además fue técnico de selecciones departamentales de Antioquia y San Andrés, y de Colombia, en el Mundial de Baloncesto celebrado en Rusia.
“Para mí, Antioquia es lo más grande que hay. Yo llegué allá en 1956 para la inauguración del coliseo Iván de Bedout. Un año después me fui jugar a Pereira en el equipo Caldas B. Esa fue la única salida que tuve, porque me radiqué del todo en la capital de Antioquia, por eso guardo los mejores recuerdos de esa tierra pujante. Además, los antioqueños me han tratado muy bien, son bobadas, si digo lo contrario. Para mí no hay nada como Medellín, incluso ningún país del mundo”, dijo alguna vez a los periodistas.
Haroldo Martínez, uno de sus más cercanos amigos y compañeros del baloncesto lo recordó así: “Se hacía llamar el “negro fino” y fumaba Lucky Strike porque era para los de su clase, según decía, pero no era una actitud prepotente, sino una forma de denominar su bacanería, su don de gentes, sus buenas maneras, su respeto a la persona y al deportista, su capacidad de trabajo. Siempre fue persona humilde, a pesar de su larga historia de logros deportivos. Para mencionar alguno: antes de radicarse en Medellín y defender a Antioquia en basquetbol y béisbol representó a Atlántico en basquetbol y llegó a disputarle a Milciades Mejía la titularidad de la tercera base en el departamento. Después sería primera base en Antioquia y en la selección nacional, pero de esta ciudad salió directo para la selección Colombia de basquetbol, donde no paró de conseguir éxitos rompiendo récords contra los mejores equipos de América”.
Edison Cristopher falleció el 10 de junio de 2016, a los 82 años, en la IPS Universitaria de Medellín, por problemas respiratorios y cardíacos.
Le sobreviven además sus hijos George, Brook, Benton, Evelin y Glenda






























