{"id":19203,"date":"2023-08-22T12:02:50","date_gmt":"2023-08-22T17:02:50","guid":{"rendered":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/?p=19203"},"modified":"2023-08-22T13:35:27","modified_gmt":"2023-08-22T18:35:27","slug":"filosofia-no-hay-en-el-juego-de-los-tiempos-ni-azar-ni-olvido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/filosofia-no-hay-en-el-juego-de-los-tiempos-ni-azar-ni-olvido\/","title":{"rendered":"Filosof\u00eda. No hay en el juego de los tiempos ni azar ni olvido"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u201cEstrellas , colinas, nubes, \u00e1rboles, p\u00e1jaros, grillos, hombres: cada uno en su mundo, cada uno, un mundo -y no obstante todos esos mundos se corresponden- . S\u00f3lo si renace entre nosotros el sentimiento de hermandad con la naturaleza, podremos defender a la vida.\u201d Octavio Paz. Discurso\u00a0\u00a0premio Nobel Literatura. 1.999.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Fabio Navarro Pasquali<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fil\u00f3sofo <em>de la Universidad Nacional, Abogado de la Universidad Libre de Colombia, Especialista en Filosof\u00eda del Derecho y Teor\u00eda Jur\u00eddica de la Universidad Libre, Mag\u00edster en Historia de la Pontificia Universidad Javeriana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Resumen.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El juego como expresi\u00f3n&nbsp;&nbsp;presente de tiempos pasados en funci\u00f3n del futuro, que se torna cultural, en tanto se asume como manifestaci\u00f3n del ser humano inmerso en una comunidad de la cual, no s\u00f3lo forma parte sino que, la representa&nbsp;&nbsp;y recrea a trav\u00e9s de sus manifestaciones l\u00fadicas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El jugar es el lugar simb\u00f3lico individual\u2013colectivo en el que se construyen escenarios de libertad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es casual que el juego, y luego el deporte puedan ser entendidos como nostalgia de edades tempranas, en las cuales el ser l\u00fadico se manifestaba en medio de las risas que, en el espacio \u00edntimo de la casa familiar asum\u00edan la condici\u00f3n de garante supremo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ser humano en formaci\u00f3n aprehend\u00eda el sentido profundo de sus derechos, libertades personales y&nbsp;&nbsp;deberes, ligados indisolublemente al ejercicio de la vida colectiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Palabras clave.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ocio &#8211; creaci\u00f3n, juego, deporte, habitar humano, tiempo libre, transici\u00f3n est\u00e9tica, formaci\u00f3n ciudadana, derechos intergeneracionales.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/123RF-878x702.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19207\" style=\"width:610px;height:488px\" width=\"610\" height=\"488\" srcset=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/123RF-878x702.jpeg 878w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/123RF-675x540.jpeg 675w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/123RF-768x614.jpeg 768w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/123RF-1200x960.jpeg 1200w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/123RF.jpeg 1300w\" sizes=\"(max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><em>Concepto de s\u00edmbolo, deporte y competici\u00f3n de atletas runnung. Ilustraci\u00f3n: 123RF.<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La distancia entre la puesta en escena l\u00fadica como forma de expresi\u00f3n verbal\u2013corporal de los participantes y el p\u00fablico que, act\u00faa en tanto observa la puesta en escena, sea obra de teatro, competencia deportiva, o, de cualquier otra \u00edndole, est\u00e1 mediada por actos solemnes de amor y ternura solo posibles ah\u00ed en ese ahora, indeleble para la historia de las familias y los pueblos que, encuentran la belleza del instante y forjan lo sublime del recuerdo, como ejercicio aplicable en ulteriores instancias de sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esencia, el juego puede definirse como una imitaci\u00f3n gestual o espacio\u2013situacional que, permite re-definir la realidad interpretada y elevarla a formas de la imaginaci\u00f3n como proceso que, a trav\u00e9s de sus distintas instancias, se decanta en el cumplimiento de un ritual expl\u00edcito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Expresiones l\u00fadico\u2013deportivas o art\u00edsticas, convertidas en superiores manifestaciones del ocio creador que, responden y re-crean el pasado, desde el presente entendido como premisa del futuro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Breve acercamiento constitucional.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el texto introductorio que se plantea por la Corte Constitucional, respecto de la acci\u00f3n de tutela T \u2013 242 de 2016 se establece la trayectoria Jurisprudencial de la Corporaci\u00f3n, frente al deporte como derecho fundamental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deja en claro la alta magistratura, l\u00edneas jurisprudenciales, en las cuales el deporte es entendido como actividad de vida digna para quienes hacen de su pr\u00e1ctica, n\u00facleo esencial de su existencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal compromiso con la dignidad y el principio de igualdad se sostiene en tanto se vincula con otros derechos que, le son consustanciales, tejido inescindible, entendiendo por ello que, la vulneraci\u00f3n de uno s\u00f3lo de esos derechos lleva a comprometer la arm\u00f3nica integridad del bloque constitucional normativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son l\u00edneas jurisprudenciales construidas a partir del reconocimiento de la conexidad existente entre deporte, recreaci\u00f3n y aprovechamiento del tiempo libre, y derechos fundamentales, como el libre desarrollo de la personalidad, educaci\u00f3n, salud, entre otros, vinculados con el principio de igualdad que, irradia sus efectos sobre el conjunto normativo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa jurisprudencia de esta Corte ha establecido que el derecho fundamenta al deporte: (i) es indispensable para que el individuo desarrolle su vida dignamente; (ii) se relaciona con los derechos al libre desarrollo de la personalidad, a la educaci\u00f3n, a la libre asociaci\u00f3n, a la salud y al trabajo; (iii) conlleva las obligaciones correlativas a cargo del Estado, de fomentar&nbsp;&nbsp;el deporte y velar porque su pr\u00e1ctica se lleve a cabo de conformidad con principios legales y constitucionales, y (iv) se garantiza tambi\u00e9n a trav\u00e9s de las organizaciones deportivas y recreativas, las cuales constituyen medios eficaces para la realizaci\u00f3n de los fines sociales y de los derechos constitucionales de las personas.\u201d (Corte Constitucional. Sala Quinta de Revisi\u00f3n. Mag. Ponente Gloria Stella Ortiz Delgado . Mayo 16 de 2016).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un elemento a destacar en los planteamientos de la Corte Constitucional en la sentencia que aqu\u00ed se trae, constitutiva de l\u00ednea jurisprudencial respecto del derecho al deporte, recreaci\u00f3n y aprovechamiento del tiempo libre tiene que ver con el \u00e9nfasis expl\u00edcito e impl\u00edcito en el derecho a la igualdad, cuyos alcances trascienden el tiempo propio de ejecutoria de la sentencia, para instalarse como guarda de derechos intergeneracionales, en tanto sus efectos afirman el futuro de pr\u00f3ximas generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En sentencia T-366 de 2019 en la cual se debat\u00edan derechos conculcados a ni\u00f1a deportista, la Corte Constitucional, a efectos de establecer los alcances presentes-futuros y el significado de la transgresi\u00f3n como proceso y pr\u00e1ctica social de vieja data,&nbsp;&nbsp;cita a la psic\u00f3loga Monserrat Moreno, respecto a comportamientos masculinos y femeninos, que m\u00e1s all\u00e1 de&nbsp;&nbsp;condicionantes de orden biol\u00f3gico, afirma Moreno, responden a pr\u00e1cticas sociales:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDesde la psicolog\u00eda, Monserrat Moreno ense\u00f1a que los modelos de comportamiento masculino y femenino a partir de los cuales se construye la propia imagen y se gu\u00eda la conducta, lejos de ser inherentes al g\u00e9nero humano, son establecidos por cada sociedad y son acatados por fuerza de la costumbre, mas no, por un ejercicio de reflexi\u00f3n racional:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c[E]s la sociedad y no la biolog\u00eda o los genes quien determina c\u00f3mo debemos ser y comportarnos, cu\u00e1les son nuestras posibilidades y nuestros l\u00edmites. De ah\u00ed la necesidad de la educaci\u00f3n\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien, el planteamiento lleva a entender la situaci\u00f3n concreta del proceso ventilado, esto es, la transgresi\u00f3n de los derechos de la menor, en un entorno social-deportivo espec\u00edfico, no es menos cierto que tal an\u00e1lisis permite entrever las dificultades que se enfrentan al pretender establecer consideraciones al respecto de los derechos de futuras generaciones:&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">de todas las posibles formas de actuaci\u00f3n, cada sociedad elige unas que constituyen su modelo y que se van conformando y transmitiendo a lo largo de su historia, y quedan r\u00edgidamente establecidas como normas o pautas de conducta. Estas pautas o modelos no son las mismas para todos los individuos; existen unas para el sexo femenino y otras para el masculino, claramente diferenciadas.\u201d (Corte Constitucional. S \u2013 t 366 \/ 19)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los derechos de futuras generaciones dependen, en buena medida, de esas normas y comportamientos que, a lo largo de la historia cada sociedad hace suyas&nbsp;&nbsp;y las transmite como criterios de verdad y juzgamiento, sin tener ni asumir las consecuencias de tales conductas y preceptos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Abe-Books-527x702.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19209\" style=\"width:610px;height:813px\" width=\"610\" height=\"813\" srcset=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Abe-Books-527x702.jpeg 527w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Abe-Books-405x540.jpeg 405w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Abe-Books-768x1024.jpeg 768w, 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class=\"wp-block-paragraph\">Ese jugar, entendido desde la ley como palabra sagrada&nbsp;<em>Erga omnes<\/em>, se\u00f1ala la locuci\u00f3n latina, rige para toda la comunidad y es de obligatorio cumplimiento presente\u2013futuro, juego de los tiempos como trascendencia intergeneracional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El juego memoria de los pueblos debe entenderse en la din\u00e1mica que trasciende tiempo \u2013 espacios, sonrisas generacionales&nbsp;&nbsp;que no hacen tr\u00e1nsito a cosa juzgada, pero se sostienen, porque son derechos de quienes sin nacer necesitan mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esa direcci\u00f3n de derechos intergeneracionales, bien pueden destacarse desde la perspectiva ambiental, por ejemplo, planteamientos&nbsp;&nbsp;a trav\u00e9s de los cuales, la Corte Constitucional y la Corte Suprema de Justicia de Colombia reconocen en distintas&nbsp;&nbsp;sentencias derechos fundamentales que han sido vulnerados, advirtiendo sobre los alcances de tales trasgresiones a&nbsp;&nbsp;generaciones futuras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En uno u otro sentido se&nbsp;&nbsp;desprende la necesidad de entender que la construcci\u00f3n&nbsp;&nbsp;y desarrollo de los derechos de primera generaci\u00f3n, tambi\u00e9n conocidos como fundamentales, trasciende los tiempos, para convertirse en imperativa raz\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de los previos acercamientos es posible definir ciertas condiciones de vida ajustadas a imperativas razones de prevalencia de la vida presente-futura&nbsp;&nbsp;sobre cualquier impositiva raz\u00f3n independiente de su origen.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"780\" height=\"565\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/El-Colombiano.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19210\" 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monta\u00f1as encantadas, hace de esos juegos una expresi\u00f3n teatral de vida, en medio de espectadores que, tambi\u00e9n juegan y representan personajes complementarios en esa puesta en escena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este es un ritual l\u00fadico que, se repite cuantas veces sea necesario, porque lo que importa es el instante m\u00e1gico del encuentro en el espacio familiar conocido, que luego se vuelve memoria presente, cuando los protagonistas de aquel jugar son llamados a las pistas a sus primeras competencias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El jugar como expresi\u00f3n del ocio creador resulta ser manifestaci\u00f3n teatral forjadora de sue\u00f1os, en medio de realidades complejas, que trascienden el espacio del quehacer l\u00fadico familiar para constituirse en interpretaci\u00f3n social del momento hist\u00f3rico que se vive.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El jugar\u2013deporte&nbsp;&nbsp;entendido como confluencia y propuesta de derechos intergeneracionales, en tanto el presente l\u00fadico se asienta en el discurrir de lejanas e hist\u00f3ricas instancias pasadas que, siendo presentes, se constituyen, a su vez, en el futuro de generaciones por nacer. No hay en el juego de los tiempos ni azar ni olvido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Juego &#8211; deporte como garant\u00eda de derechos intergeneracionales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es justo ah\u00ed, en donde el deporte como instancia suprema recoge las categor\u00edas previamente se\u00f1aladas y constituye un nuevo escenario en el que ocio y juego se hacen uno, para estremecer las tribunas, lugar en d\u00f3nde aquellos que, fueron confidentes en el juego familiar, se convierten en espectadores del ejercicio vital construido en largas horas de risas compartidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esa direcci\u00f3n, Guillermo D\u00edaz\u2013Plaja en el texto&nbsp;<em>Los para\u00edsos perdidos<\/em>, manifiesta respecto al teatro, en el que denomina el l\u00fadico siglo XVIII que, \u201c\u00e9sta expresi\u00f3n es v\u00e1lida por el teatro mismo, por lo que tiene de juego deslumbrador\u201d y a\u00f1ade:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPero no solo este sentido \u201caparencial\u201d del teatro explica el sentido profundo de su \u00e9poca, a pesar de que, como siempre, nos da el espejo vivo de la sociedad y de la est\u00e9tica de su tiempo, desde el superficial \u201cdivertimento\u201d coreogr\u00e1fico hasta la aparici\u00f3n de la ternura.\u201d (Diaz &#8211; Plaja, 1971. p. 166)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">D\u00edaz\u2013Plaja, citando al fil\u00f3sofo holand\u00e9s Johan Huizinga, se\u00f1ala los or\u00edgenes de la cultura o la forma de representar la realidad, a trav\u00e9s del juego en el contexto de la vida colectiva, como centro din\u00e1mico, a trav\u00e9s del cual el individuo perfecciona sus condiciones de interactuaci\u00f3n, para a su vez convertirse en la referencia del sistema que lo alberga.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"620\" height=\"347\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/ABC.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19211\" srcset=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/ABC.jpeg 620w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/ABC-480x270.jpeg 480w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El juego como ra\u00edz de la Cultura. (Huizinga)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Partiendo de esta ecuaci\u00f3n juego\u2013belleza, el ilustre fil\u00f3sofo holand\u00e9s Huizinga (foto) dedica un famoso libro a demostrar el papel trascendental que el juego tiene en la historia de la cultura. Al lado del&nbsp;<em>homo sapiens<\/em>&nbsp;y del&nbsp;<em>homo faber<\/em>&nbsp;, un tercer arquetipo exige su atenci\u00f3n: el&nbsp;<em>homo ludens<\/em>. El hombre ser\u00eda, pues , adem\u00e1s de animal sapiente y artesano, un animal capaz de jugar.\u201d (Diaz \u2013 Plaja, 1.971 p. 77.)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta relaci\u00f3n debe entenderse como la forma en que la sociedad establece las condiciones cr\u00edticas de vida y los par\u00e1metros en t\u00e9rminos de educaci\u00f3n para el futuro, construido sobre la base de los principios rectores de igualdad y libertad, entendida como garant\u00eda de la vida de futuras generaciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez formados dentro de ese horizonte dial\u00e9ctico libertario\u2013igualitario se convierten en referentes de esa sociedad que los form\u00f3. El pasado se convirti\u00f3 en huella, el presente est\u00e1 aqu\u00ed, pero es un instante, y el futuro llegando garantizada su existencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, entonces, deben entenderse el juego y el jugar como condiciones b\u00e1sicas del ser humano en sociedad, es decir, asumir la relaci\u00f3n l\u00fadica as\u00ed planteada, como escenario&nbsp;&nbsp;de libertad&nbsp;&nbsp;e igualdad&nbsp;&nbsp;con los dem\u00e1s que forman parte de la ronda l\u00fadica de los tiempos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ah\u00ed la importancia de la familia y sus propios espacios constitutivos forjadores de base del conjunto social y sus respectivas instancias que se van recorriendo a lo largo de la vida permitiendo la formaci\u00f3n del ciudadano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Trascender los tiempos y los espacios.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vale aqu\u00ed recordar a Friedrich Schiller en su obra&nbsp;<em>Cartas sobre la educaci\u00f3n est\u00e9tica del hombre<\/em>, cuando afirma que \u201cla imaginaci\u00f3n est\u00e1 sujeta a lo real\u201d, por ello, quiz\u00e1, se puede llegar a afirmar que, el juego como expresi\u00f3n humana permite el tr\u00e1nsito de lo salvaje al estado de lo est\u00e9tico, a lo humano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las anteriores afirmaciones sirven para entrelazar desde la perspectiva de la imaginaci\u00f3n, lo est\u00e9tico, del habitar humano, sus distintas espacio manifestaciones y el jugar como preludio del deporte y sentimiento vivo de la sociedad entera,&nbsp;&nbsp;estremecida en torno de aquellos que, en las pistas deportivas dejan el aliento en t\u00e9rminos de esperanza y eternidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro de ese ejercicio del habitar humano vale resaltar el escenario familiar que, permite la elaboraci\u00f3n l\u00fadica, como forma de vida cotidiana. Es posible, entonces, encontrar en el juego como instancia de la po\u00e9tica, una sublime expresi\u00f3n del ser humano&nbsp;&nbsp;que, halla en sus intersticios familiares, el lugar por excelencia para la expresi\u00f3n l\u00fadica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su obra&nbsp;<em>Schiller<\/em>, Rudolf Lehmann describe ese proceso de transiciones en funci\u00f3n del jugar, como unas din\u00e1micas que parten de las formas simples a unas de mayor complejidad y expresi\u00f3n est\u00e9tica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las relaciones impl\u00edcitas entre el habitar humano y las formas l\u00fadicas de expresi\u00f3n se pueden entender como tr\u00e1nsito entre el juego inicial, caracterizado por actuaciones estrictas de orden f\u00edsico a ese jugar que lleva a moverse en escenarios de plasticidad, imaginaci\u00f3n y belleza est\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPero poco a poco se desarrolla un gusto cada vez m\u00e1s puro, que ya no se apoya en la materia, sino en la forma. Primero se manifiesta en la elecci\u00f3n de sus instrumentos con miras a lo bello; despu\u00e9s busca la belleza en s\u00ed misma; mas tarde busca lo bello por s\u00ed mismo, se adorna y adorna su casa y los objetos de su uso.\u201d (Lehmann, 1929. p. 140)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esas din\u00e1micas iniciales adem\u00e1s de conducir a la belleza, tambi\u00e9n permiten encontrarse en una ulterior propuesta que, descifra el tr\u00e1nsito entre esa alegr\u00eda del movimiento y la danza como expresi\u00f3n en los espacios familiares, a la gimnasia r\u00edtmica, al patinaje art\u00edstico, al ejercicio de la est\u00e9tica esgrima o a tantas otras gr\u00e1ciles y bellas formas decantadas del inicial juego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las expresiones l\u00fadicas y las formas de manifestarlas en los distintos espacios del habitar humano\u2013familiar, constituyen el antecedente&nbsp;&nbsp;de reconfiguraci\u00f3n hist\u00f3rica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gran casona de dos patios, largos zaguanes, jardines y flores, salas de recibo y estar e inmensas habitaciones propias de siglos precedente, o los espacios del multifamiliar, descritos en la obra&nbsp;&nbsp;<em>De la po\u00e9tica de la casa de patio a la po\u00e9tica de la casa moderna<\/em>&nbsp;,de Gilberto Arango, descritos como esos primeros lugares de juegos, o de la interacci\u00f3n din\u00e1mica desde la propia habitabilidad permite encontrar el punto de confluencia entre la l\u00fadica y el habitar humano. (Arango E. Gilberto, 1997 p.14)<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"808\" height=\"563\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Claro.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19206\" srcset=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Claro.jpeg 808w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Claro-775x540.jpeg 775w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Claro-768x535.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 808px) 100vw, 808px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><em>Foto: Claro.<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Aproximaci\u00f3n a una conclusi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El habitar humano es, entonces, categor\u00eda vital de pensamiento que, permite entender de forma clara y distinta en t\u00e9rminos cartesianos, el entramado social desde y en el cual se construyen las aspiraciones y sue\u00f1os de esas nuevas generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa claridad y distinci\u00f3n para entender el pasado y subsanarlo en funci\u00f3n del presente y del futuro permite configurar el tiempo, no como una l\u00ednea que va del pasado al futuro, sino como coexistencia, es decir, pasado, presente y futuro convergen en el instante de la alegr\u00eda o la tristeza, de la medalla o del sin sabor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puede entonces afirmarse que, el n\u00facleo esencial de los derechos intergeneracionales se construye al interior de una sociedad que entiende, como \u00fanica posibilidad de supervivencia digna, tejer&nbsp;&nbsp;como imperativo&nbsp;&nbsp;categ\u00f3rico ya anunciado en Kant y Jonas, respectivamente,&nbsp;&nbsp;el respeto por el habitar humano que, puede vibrar al un\u00edsono cuando se despliegan victoriosos sus colores o, en caso contrario, su formaci\u00f3n humano-solidaria se hace presente en el abrazo fraterno.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Arango E. Gilberto, W. A. (1997 p.14).&nbsp;<em>Los cambios en la vivienda en Colombia, discursos y percepciones<\/em>. Medell\u00edn: Universidad Nacional Sede Medell\u00edn. p. 14.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Arango, G. (1997 ).&nbsp;<em>De la po\u00e9tica de la casa de patio a la po\u00e9tica de la casa moderna<\/em>. Medell\u00edn: Universidad Nacional sede Medell\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">D\u00edaz &#8211; Plaja, G. (1971. p. 166).&nbsp;<em>Los para\u00edsos perdidos. La actitud hippy en la historia<\/em>. Barcelona: C\u00edrculo de lectores. S.A.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gramsci, A. (1998 p 51). La alternativa pedag\u00f3gica. Barcelona: Fontamara S.A.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lehmann, R. (1929. p. 140).&nbsp;<em>Schiller<\/em>. Madrid: Ediciones de la lectura. Imp. de la ciudad lineal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Peralta, V. (1995 p. 64).&nbsp;<em>El ritmo l\u00fadico y los placeres en Bogot\u00e1<\/em>. Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C.: Planeta Colombiana Editorial.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEstrellas , colinas, nubes, \u00e1rboles, p\u00e1jaros, grillos, hombres: cada uno en su mundo, cada uno, un mundo -y no obstante todos esos mundos se corresponden- . S\u00f3lo si renace entre nosotros el sentimiento de hermandad con la naturaleza, podremos defender a la vida.\u201d Octavio Paz. Discurso\u00a0\u00a0premio Nobel Literatura. 1.999. 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