{"id":23439,"date":"2024-01-23T13:35:10","date_gmt":"2024-01-23T18:35:10","guid":{"rendered":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/?p=23439"},"modified":"2024-01-23T16:24:45","modified_gmt":"2024-01-23T21:24:45","slug":"mania-torres-el-beisbol-su-amor-perfecto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/mania-torres-el-beisbol-su-amor-perfecto\/","title":{"rendered":"Man\u00eda\u00a0Torres: el b\u00e9isbol, su amor perfecto"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El ex pegador y ex t\u00e9cnico cartagenero fue consagrado en los Premios Altius en la modalidad de Vida y Obra, como un reconocimiento a uno de los grandes sembradores del b\u00e9isbol colombiano en su historia. Lo recordamos hoy como un ser humano apasionado por el deporte de la pelota caliente, que dej\u00f3 un legado dejado demasiado grande.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"299\" height=\"480\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/antonio-mania-torres-lopez-4_9165629_20231216174442.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-23492\" style=\"width:609px;height:auto\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Jes\u00fas Miguel de la Hoz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Periodista&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl b\u00e9isbol es ballet sin m\u00fasica, drama sin palabras\u201d, como aquella frase del legendario cronista estadounidense, Ernie Harwell, Antonio&nbsp;<em>Man\u00eda<\/em>&nbsp;Torres vivi\u00f3 este deporte. Desde peque\u00f1o en el campo de la Matuna, en el barrio San Diego de Cartagena, se sentaba a admirar en silencio a sus grandes \u00eddolos. Por un lado, ve\u00eda algunas pelotas volar metros gracias a los batazos de Pedro&nbsp;<em>Chita<\/em>&nbsp;Miranda. El poder era sorprendente. Cada contacto significaba un cuadrangular. Era soberbio. Mientras que, por el otro lado, el control que ten\u00eda en sus lanzamientos Carlos&nbsp;<em>Petaca<\/em>&nbsp;Rodr\u00edguez lo hac\u00eda admirar el trabajo monticular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo una temperatura que rondaba los 35 grados, Torres siempre se traslad\u00f3 del colegio San Pedro Claver a ese play\u00f3n donde se reun\u00edan a practicar aquellos peloteros. No hab\u00eda nada que lo distrajera. Ni siquiera la insistencia de su madre, Rosa L\u00f3pez, para que se dedicara al estudio. El b\u00e9isbol fue su motivaci\u00f3n, el que lo hizo so\u00f1ar con conectar la bola de la misma manera en que lo hac\u00eda&nbsp;<em>Chita<\/em>&nbsp;Miranda o lanzar como Petaca. All\u00ed comenz\u00f3 a gestarse la carrera de&nbsp;<em>Man\u00eda<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El campo de la Matuna fue testigo de su primer entrenamiento, el d\u00eda que dej\u00f3 de ser un fan\u00e1tico y se convirti\u00f3 en practicante de este deporte. All\u00ed quiso seguir los pasos de Carlos Rodr\u00edguez. Se subi\u00f3 al mont\u00edculo y solt\u00f3 su brazo. Su velocidad era notable. Dice que alcanzaba las 94 millas. Tambi\u00e9n aprendi\u00f3 la curva y el cambio de velocidad. Era un diamante en bruto. Ten\u00eda todo para convertirse en un gran jugador. Varios managers se dieron cuenta de su habilidad y lo contrataron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un equipo de segunda categor\u00eda, llamado Aguilita, fue la primera novena en la que jug\u00f3 Antonio&nbsp;<em>Man\u00eda<\/em>&nbsp;Torres. A mediados de la d\u00e9cada de los 40, mientras que el mundo estaba inmerso en la Segunda Guerra Mundial, en Colombia el b\u00e9isbol comenz\u00f3 a tomar fuerza, sobre todo en Cartagena. Por primera vez un seleccionado nacional asisti\u00f3 a un Campeonato Mundial de b\u00e9isbol en Caracas. Termin\u00f3 sexto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"300\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/IMAGEN-15424295-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-23493\" style=\"width:610px;height:auto\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esos a\u00f1os&nbsp;<em>Man\u00eda<\/em>&nbsp;lleg\u00f3 al Getseman\u00ed, cuyo gerente general era Luis Carlos Mutis y el manager era Alfonso Mor\u00f3n, padre del exfutbolista Jaime Mor\u00f3n. All\u00ed brill\u00f3 como lanzador, pero tambi\u00e9n tuvo algunos partidos como jardinero. Su deseo de batear lo llev\u00f3 a jugar en varias posiciones. Su guante y su destreza con el madero eran notables, hasta que se sinti\u00f3 c\u00f3modo en los jardines, que con el tiempo se convertir\u00edan en su primera posici\u00f3n. Ten\u00eda poder ocasional. Pero lo que m\u00e1s se le admiraba era el contacto con la bola. Pod\u00eda mandarla a donde quisiera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su buen juego lo llev\u00f3 a Bogot\u00e1 a impulsar el deporte en la Liga de Cundinamarca, cuyo presidente era Rafael Z\u00fa\u00f1iga. Sus actuaciones desde la lomita y su capacidad con el madero hicieron que Z\u00fa\u00f1iga le pidiera a \u2018Man\u00eda\u2019 que representara a la regi\u00f3n en los Campeonatos Nacionales. Y as\u00ed fue. Se convirti\u00f3 en una de las figuras y ayud\u00f3 a Cundinamarca a finalizar en la tercera posici\u00f3n. En ese equipo jug\u00f3 con Guillermo Falcone, quien despu\u00e9s ser\u00eda campe\u00f3n nacional de jabalina;&nbsp;<em>el Gato<\/em>, Pedro M\u00e9ndez; Manuel Gonz\u00e1lez y Vicente Mart\u00ednez. Despu\u00e9s de brillar en los Nacionales, el maestro Pelayo Chac\u00f3n lo escogi\u00f3 para formar parte de la Selecci\u00f3n Colombia como lanzador de la d\u00e9cima edici\u00f3n del Campeonato Mundial que se llev\u00f3 a cabo en Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese combinado ten\u00eda un list\u00f3n muy grande que alcanzar debido a que en 1947 el equipo dirigido por el cubano Pelayo Chac\u00f3n se hab\u00eda coronado campe\u00f3n en Cartagena. De la mano de Carlos&nbsp;<em>Petaca<\/em>&nbsp;Rodr\u00edguez, Pedro&nbsp;<em>Chita<\/em>&nbsp;Miranda, Armando&nbsp;<em>Ni\u00f1o Bueno<\/em>&nbsp;Criz\u00f3n, Humberto&nbsp;<em>Papi<\/em>&nbsp;Vargas, Julio&nbsp;<em>Cobby<\/em>&nbsp;Fl\u00f3rez, Andr\u00e9s&nbsp;<em>Venad<\/em>o Fl\u00f3rez, Andr\u00e9s&nbsp;<em>Fantasma<\/em>&nbsp;Cavadia y Carlos&nbsp;<em>Pipa&nbsp;<\/em>Bustos, entre otros, Colombia lleg\u00f3 a la final, donde venci\u00f3 a Puerto Rico para lograr su primer campeonato mundial. Ese j\u00fabilo que vivi\u00f3 Cartagena, lamentablemente, no se pudo emular en Nicaragua. No obstante, ese seleccionado termin\u00f3 por lo alto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el juego por el tercer puesto, que se jug\u00f3 en el estadio General Somosa, Colombia se enfrent\u00f3 a M\u00e9xico. El partido lo abri\u00f3 Jos\u00e9&nbsp;<em>El Gato<\/em>&nbsp;Magallanes y el seleccionado manito se fue arriba 9-0. Parec\u00eda que iba a ser una cat\u00e1strofe. Cay\u00f3 el tercer out de la primera entrada y a pesar de la paliza no se ve\u00edan caras largas. \u201cEsto no se acaba hasta que se acaba\u201d, dijo en su momento el receptor de los Yanquis, Yogi Berra. As\u00ed lo tom\u00f3 el seleccionado nacional y a punta de carreras por entrada logr\u00f3 remontar y hacer de este encuentro que parec\u00eda iba a ser f\u00e1cil para M\u00e9xico, una victoria ag\u00f3nica y muy celebrada. \u201cEsa Selecci\u00f3n estaba conformada por Luis Alvear, Luis Morales, Severo Ballesteros, Hernando Vitola, Jos\u00e9 Magallanes, entre otros. El ganador de ese partido fue Vitola\u201d, recuerda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras este campeonato,\u00a0<em>Man\u00eda<\/em>\u00a0Torres pas\u00f3 por Millonarios, donde sali\u00f3 campe\u00f3n amateur, y volvi\u00f3 a Getseman\u00ed. Tambi\u00e9n jug\u00f3 Panamericanos en Buenos Aires con el combinado nacional y la und\u00e9cima edici\u00f3n del campeonato mundial. Cuando el b\u00e9isbol profesional entr\u00f3 a Colombia, \u00e9l comenz\u00f3 en los Indios de Cartagena, donde ganaba 300 pesos mensuales. De all\u00ed pas\u00f3 al Vanitor, de Barranquilla en cambio por un receptor en 1950. Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde tuvo la oportunidad de jugar en Estados Unidos. Los Orioles de Baltimore se lo llevaron para que estuviera con el equipo de Clase A, pero all\u00ed se present\u00f3 una oferta de Nicaragua con m\u00e1s dinero y ese fue su destino.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"364\" height=\"241\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/F46641EC-2994-4040-9E54-21FF6C617CAE_4_5005_c.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-23491\" style=\"width:588px;height:auto\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Su paso a entrenador<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el Vanitor de Barranquilla coincidi\u00f3 con el cubano Toni Pacheco (quien llevar\u00eda a Colombia a ganar el t\u00edtulo en 1965 del Campeonato Mundial). Esa dedicaci\u00f3n que siempre tuvo por el deporte llev\u00f3 a que el cubano lo acogiera y le ense\u00f1ara los pormenores de este deporte: c\u00f3mo ubicar a los jardineros cuando un zurdo de poder va a batear, o un derecho de menos fortaleza se para en la caja; c\u00f3mo manejar a los jugadores de cuadro; jugar el llamado b\u00e9isbol latino, esa pr\u00e1ctica osada y picante que tiene los peloteros caribe\u00f1os. Todo esto fue clave para que Man\u00eda se capacitara como entrenador, adem\u00e1s de que sab\u00eda manejar bien a los jugadores, sobre todo en esa \u00e9poca en la que el b\u00e9isbol colombiano hab\u00eda vuelto a ser amateur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero su primera prueba fue en Nicaragua con el equipo Granada. Esta novena inicialmente se lo llev\u00f3 como jugador, su sueldo iba a ser de 300 d\u00f3lares. Pero algo impensado ocurri\u00f3 en el trayecto del aeropuerto al hotel. \u201cEl due\u00f1o del equipo, C\u00e9sar Lacayo, me pregunt\u00f3 si pod\u00eda dirigir y ser jugador. Pens\u00e9 durante varios kil\u00f3metros la oferta y mi respuesta fue que no pod\u00eda dirigir por la misma cantidad, as\u00ed que me subieron a 500 d\u00f3lares y acept\u00e9\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el b\u00e9isbol como en la vida una persona siempre tiene que arriesgarse para ganar. As\u00ed como la decisi\u00f3n de un toque puede servir para adelantar corredores en base, as\u00ed puede funcionar o no cualquier decisi\u00f3n tomada. Y a \u2018Man\u00eda\u2019 le sirvi\u00f3. A mediados de la d\u00e9cada de los 60 se convirti\u00f3 en entrenador. Esa pasividad y tranquilidad que siempre mostr\u00f3 como jugador, fue clave para su \u00e9poca como manager. Siempre tuvo cabeza fr\u00eda para tomar decisiones y en sus inicios fue decisivo para ganar los juegos que ten\u00eda que ganar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de las an\u00e9cdotas que m\u00e1s recuerda en ese pa\u00eds fue la vivida con el pelotero colombiano, Gabriel&nbsp;<em>Rocky<\/em>Nu\u00f1ez. En uno de los cl\u00e1sicos contra el equipo de Somoza, \u00e9l hab\u00eda cometido dos errores y el p\u00fablico y los directivos ped\u00edan que lo sacaran, \u201cme acuerdo que de la directiva me ped\u00eda que lo quitara del juego bajo la responsabilidad de ellos, pero yo les respond\u00ed: esa es su responsabilidad en las gradas, en el dogout el que mando soy yo\u201d. El partido lo perd\u00eda el Granada 3-1 y en la octava entrada, cuando \u2018Rocky\u2019 se par\u00f3 a batear, son\u00f3 al un\u00edsono: \u2018qu\u00edtenlo, qu\u00edtenlo\u2019. \u201cHice caso omiso y \u00e9l camin\u00f3 a la caja de bateo. Mientras los abucheos se hac\u00edan sentir, N\u00fa\u00f1ez, con tres hombres en base, conect\u00f3 jonr\u00f3n y terminamos ganando el partido 5-3. Al final del partido Gabriel vino al dogout, llor\u00f3 y me abraz\u00f3 y me dec\u00eda: t\u00fa me salvaste, me diste la confianza. Eso es lo que es un manager. Conf\u00eda en sus peloteros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y as\u00ed fue durante su carrera como entrenador y fue de mucho \u00e9xito. Despu\u00e9s de su salida de Nicaragua por los problemas internos en ese pa\u00eds, Antonio \u2018Man\u00eda\u2019 Torres dirigi\u00f3 a Colombia y qued\u00f3 a una victoria de ganar el tercer campeonato mundial para el pa\u00eds en Cuba. Pero algunos problemas internos evitaron que eso sucediera. Qued\u00f3 subcampe\u00f3n, perdi\u00f3 en la final contra el local, pero el combinado nacional tuvo una actuaci\u00f3n impecable. Incluso tuvo un partido sin hit ni carreras contra Italia. Lo lanz\u00f3 Nelson Garc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, tambi\u00e9n dirigi\u00f3 la selecci\u00f3n Bol\u00edvar, con la que gan\u00f3 12 campeonatos nacionales. Por sus manos pasaron jugadores como Abel Leal, \u00d3scar Luis G\u00f3mez, Tomas Moreno, Luis De Arco, Ubaldo Salinas, Milc\u00edades Mej\u00eda, entre otros. Fue un entrenador que se ense\u00f1\u00f3 a ganar y se form\u00f3 asistiendo a los entrenamientos primaverales de Grandes Ligas con los Orioles de Baltimore, los Reales de Kansas City, Los \u00c1ngeles Dodgers y los Astros de Houston.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los 65 a\u00f1os le dijo adi\u00f3s al b\u00e9isbol y aunque quisieron que volviera, el prestigio vale m\u00e1s que cualquier suma de dinero, o as\u00ed por lo menos se lo hizo saber Severiano Castillo, quien fue su mano derecha en la Selecci\u00f3n Bol\u00edvar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Man\u00eda Torres muri\u00f3 en Cartagena, el pasado 16 de diciembre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ex pegador y ex t\u00e9cnico cartagenero fue consagrado en los Premios Altius en la modalidad de Vida y Obra, como un reconocimiento a uno de los grandes sembradores del b\u00e9isbol colombiano en su historia. 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