{"id":27436,"date":"2024-06-04T14:46:04","date_gmt":"2024-06-04T19:46:04","guid":{"rendered":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/?p=27436"},"modified":"2024-06-04T17:36:02","modified_gmt":"2024-06-04T22:36:02","slug":"in-memoriam-adios-al-gigante-de-torices","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/in-memoriam-adios-al-gigante-de-torices\/","title":{"rendered":"In Memoriam. Adi\u00f3s al Gigante de Torices"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Dagoberto Gonz\u00e1lez P\u00e1jaro, fallecido en Orlando, Florida, el pasado 30 de mayo fue un referente del atletismo y del deporte colombiano de los a\u00f1os sesenta, del siglo XX. M\u00faltiple campe\u00f3n en lanzamientos, en torneos internacionales y en juegos del ciclo ol\u00edmpico, form\u00f3 parte de un grupo de talentos que le dieron brillo a la primera \u00e9poca brillante del deporte colombiano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Alberto Galvis Ram\u00edrez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Director de la Revista Ol\u00edmpica y Presidente de la Academia Ol\u00edmpica Colombiana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la agitada d\u00e9cada de los a\u00f1os sesenta, del siglo XX, Colombia cont\u00f3 con su primera gran generaci\u00f3n de deportistas, que hicieron mucho ruido en sus participaciones en el deporte internacional, especialmente en los cert\u00e1menes del ciclo ol\u00edmpico, e impactaron, para bien, la p\u00e1lida historia de nuestro deporte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pedro Grajales, Leonel Pedroza, Jos\u00e9 Gregorio Neira, Flor Uma\u00f1a, Olga Luc\u00eda de Angulo, Elsy Rivas, Juana Mosquera, Isolina Vergara, Julio Arango, Diego Henao,&nbsp;&nbsp;C\u00e9sar L. Quinterio, Jimmy Sierra, Mart\u00edn Emilio Cochise Rodr\u00edguez, Mario&nbsp;<em>Papaya<\/em>&nbsp;Vanegas, Rub\u00e9n Dar\u00edo G\u00f3mez, Isidro Herrera, V\u00edctor Mora, Jos\u00e9 Miguel Corpas, Bernardo Caraballo, Antonio&nbsp;<em>Mochila<\/em>&nbsp;Herrera y Dagoberto Gonz\u00e1lez P\u00e1jaro, el gigante de Torices, nuestro invitado en estas l\u00edneas, fallecido la semana pasada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos ellos labraron unas historias de gloria, que acapararon los ya extensos espacios deportivos en los medios de comunicaci\u00f3n de entonces e insinuaron un cambio, que se empez\u00f3 a notar despu\u00e9s del gran certamen deportivo de la \u00e9poca, los VI Juegos Panamericanos Cali 1971.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"557\" height=\"702\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-27473\" srcset=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/image.png 557w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/image-428x540.png 428w\" sizes=\"(max-width: 557px) 100vw, 557px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero todos surgieron gracias a una figura&nbsp;<em>de facto<\/em>, denominada \u201cgeneraci\u00f3n espont\u00e1nea\u201d, que no significaba otra cosa que ser atleta de altos logros, como resultado de sus condiciones, su propio esfuerzo, el de algunos mecenas y de sus familiares y amigos m\u00e1s cercanos, y al amparo de Dios, no por pol\u00edticas de Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dagoberto Gonz\u00e1lez P\u00e1jaro naci\u00f3 en 1932, en el barrio Torices, de&nbsp;<em>la Heroica<\/em>, y se crio en el seno del hogar de sus abuelos, Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez y Josefa Valente, quienes remplazaron en su formaci\u00f3n a sus padres, residentes en Ciudad de Panam\u00e1, y le brindaron una formaci\u00f3n derivada de sus convicciones evang\u00e9licas, que influyeron en su crecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras cursaba sus estudios en el Instituto Nari\u00f1o, en Cartagena, jug\u00f3 baloncesto, pero fue cautivado por  el b\u00e9isbol, que practic\u00f3 en un potrero en el barrio Torices, un remanso de paz al pie de la cuesta del legendario Cerro de la Popa, en Cartagena de Indias. Sus 1.90 metros de estatura y sus 100 kilos bien distribuidos le daban un aspecto de gigante y elegante demoledor en el b\u00e9isbol callejero de su barrio, que lo llev\u00f3 por bases y carreras como \u201ctorpedero\u201d, tras la huella dejada por su \u00eddolo,&nbsp;Pedro&nbsp;<em>Chita<\/em>&nbsp;Miranda, integrante del primer seleccionado nacional, campe\u00f3n mundial de b\u00e9isbol, en 1947.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su primer equipo aficionado de b\u00e9isbol fue las Carmelitas, y su primera novena profesional, antes de cumplir los 20 a\u00f1os, fue el Flotanaar, dirigido por Rafael M\u00e1rquez, en donde se destac\u00f3 por la potencia de su bateo y un natural poder ofensivo. Despu\u00e9s milit\u00f3 en el equipo de la Polic\u00eda, en donde desarroll\u00f3 otras capacidades para la&nbsp;<em>pelota caliente<\/em>, como la&nbsp;&nbsp;velocidad y la fortaleza para la defensa. Su primera y \u00fanica participaci\u00f3n en un torneo nacional de b\u00e9isbol ocurri\u00f3 en el campeonato celebrado en Monter\u00eda, C\u00f3rdoba, a comienzos de los a\u00f1os 60, en el cual logr\u00f3 el batazo con el que Bol\u00edvar conquist\u00f3 el t\u00edtulo y \u00e9l, la distinci\u00f3n como el mejor jugador del torneo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"382\" height=\"599\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/image-5.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-27443\" style=\"width:609px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/image-5.png 382w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/image-5-344x540.png 344w\" sizes=\"(max-width: 382px) 100vw, 382px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo estaba listo para seguir en el b\u00e9isbol. Sin embargo, entre bambalinas, un personaje hist\u00f3rico para el deporte colombiano lo hab\u00eda venido siguiendo desde hac\u00eda mucho tiempo. Era Jos\u00e9 Domingo&nbsp;<em>El Perro<\/em>&nbsp;S\u00e1nchez, ex velocista cartagenero, uno de los pioneros ol\u00edmpicos de Colombia, en Berl\u00edn 1936, y ahora entrenador de atletismo de Bol\u00edvar, quien so\u00f1aba que ese poderoso brazo que desped\u00eda dinamita cuando giraba el bate del b\u00e9isbol, hiciera lo mismo, pero para despedir la jabalina o cualquier otro implemento del atletismo. Entonces habl\u00f3 con Dagoberto, en ese momento de 26 a\u00f1os -tard\u00eda edad para comenzar en el atletismo- y le propuso que ensayara con la jabalina y decidiera si quer\u00eda formar parte de los equipos de su departamento, a los torneos nacionales y a los Juegos Nacionales. Con el permiso del subcomandante de la Polic\u00eda, a la cual pertenec\u00eda el equipo de b\u00e9isbol en el que militaba Dagoberto,&nbsp;<em>El Perro<\/em>&nbsp;S\u00e1nchez hizo la prueba, y el gigante de Torices lanz\u00f3 el dardo sin ninguna t\u00e9cnica, y dej\u00f3 at\u00f3nitos a todos, porque se acercaba a la marca departamental. Sin embargo,&nbsp;<em>El Perro<\/em>&nbsp;S\u00e1nchez le pidi\u00f3 una espera para participar en los torneos locales, que significaba hacer antesala frente a los encopetados atletas de la \u00e9poca, posici\u00f3n que Dagoberto rechaz\u00f3, porque le hab\u00eda gustado el ejercicio y ten\u00eda el impulso para seguir practicando atletismo, sin dejar el b\u00e9isbol. \u201cSi no me pones a competir, me voy del atletismo, sin haber llegado, siquiera\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Consciente del talento que ten\u00eda Dagoberto, S\u00e1nchez decidi\u00f3 hacerle otra prueba, porque ten\u00eda la intuici\u00f3n de su versatilidad. Esta vez fue con la bala, que el joven torice\u00f1o, gracias a sus potentes brazos de bateador de b\u00e9isbol, lanz\u00f3 a casi 11 metros, distancia que superaba la marca departamental y se acercaba a la nacional. Concluy\u00f3 el estratega que el tiempo de su nuevo descubrimiento era ya. Sin embargo, Dagoberto comenz\u00f3 en el atletismo, sin dejar por completo el b\u00e9isbol, aunque con menos intensidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"454\" height=\"299\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Geocities.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-27440\" style=\"width:610px;height:auto\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>M\u00faltiples condiciones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde ese instante, la vida de Dagoberto Gonz\u00e1lez cambia por completo, porque eran tantas y tan variadas sus condiciones para el atletismo, que en sus primeros tiempos combin\u00f3 competencias como los lanzamientos y las carreras hasta de 1.500 metros, mezcla poco usual, por las caracter\u00edsticas tan diferentes entre los lanzadores y los corredores. Esta versatilidad lo llev\u00f3 a incursionar en pruebas m\u00faltiples, como el pentatl\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dagoberto, en lugar de salir a la escena en los torneos nacionales, lo hizo en el iberoamericano de 1961, en Santiago de Chile, en donde logra un quinto lugar, en el lanzamiento del disco; semanas despu\u00e9s, en los IV Juegos Bolivarianos, celebrados en Barranquilla, gan\u00f3 el oro del lanzamiento del disco, con 46.05 metros, nueva marca bolivariana, y el bronce, en el lanzamiento de la bala.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s lograr\u00eda: medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Kingston 1962, en lanzamiento de disco, con 48.66 metros, r\u00e9cord centroamericano y del Caribe; medalla de bronce en el Campeonato Suramericano de Cali 1963, en impulsi\u00f3n de bala, con 14.02 metros; medalla de oro en el Campeonato Suramericano de Cali 1963, en lanzamiento de disco, con 48.84 metros; medalla de bronce en el Campeonato Suramericano de R\u00edo de Janeiro 1965, en lanzamiento de disco, con 48.04 metros; medalla de oro en los Juegos Bolivarianos de Quito 1965, en lanzamiento de disco, con 49.75 metros, r\u00e9cord bolivariano; medalla de oro en los Juegos Bolivarianos de Quito 1965, en impulsi\u00f3n de bala, con 14.75 metros, r\u00e9cord bolivariano; medalla de bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Juan (Puerto Rico) 1966, en lanzamiento de disco, con 48.16 metros; medalla de oro en el Campeonato Suramericano de Buenos Aires 1967, en lanzamiento de disco, con 54.00 metros, r\u00e9cord sudamericano; medalla de oro en el Campeonato Suramericano de Quito 1969, en lanzamiento de disco, con 51.66 metros; medalla de plata, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Panam\u00e1 1970, en lanzamiento de disco, con 54.48 metros; medalla de oro en los Juegos Bolivarianos de Maracaibo 1970, en lanzamiento de disco, con 52.08 metros, medalla de plata en los Juegos Bolivarianos de Maracaibo 1970, en impulsi\u00f3n de bala.&nbsp;<em>(Fuente: Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Colombiano, 31 de mayo de 2004).<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"423\" height=\"620\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/148020DE-1CAC-4137-8224-B22EA0399D34_1_201_a.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-27441\" style=\"width:609px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/148020DE-1CAC-4137-8224-B22EA0399D34_1_201_a.jpeg 423w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/148020DE-1CAC-4137-8224-B22EA0399D34_1_201_a-368x540.jpeg 368w\" sizes=\"(max-width: 423px) 100vw, 423px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus mejores marcas fueron, en disco: 54.48 metros, alcanzada el 2 de marzo de 1970, en Ciudad de Panam\u00e1, al terminar segundo en esta prueba, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, detr\u00e1s del cubano B\u00e1rbaro Ca\u00f1izares, quien estableci\u00f3 56.04, y en bala, 15 metros, lograda el 16 de febrero de 1967 en Mayag\u00fcez, Puerto Rico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dagoberto Gonz\u00e1lez se retir\u00f3 de la alta competencia despu\u00e9s de esos Bolivarianos de 1970, cuando ten\u00eda 38 a\u00f1os de edad, y se dedic\u00f3 a trabajar en un club de atletismo en Cartagena, en el descubrimiento y promoci\u00f3n de nuevos talentos. En 1972, un dirigente del atletismo de Puerto Rico le ofreci\u00f3 un contrato como entrenador para la preparaci\u00f3n de los atletas isle\u00f1os, para los Juegos Panamericanos, que se celebrar\u00edan en San Juan, dos a\u00f1os despu\u00e9s. Dagoberto acept\u00f3 y se despidi\u00f3 de Colombia para siempre, porque luego de trabajar 12 a\u00f1os en la formaci\u00f3n de lanzadores en Puerto Rico, se fue a vivir a Orlando, Estados Unidos, en donde transcurri\u00f3 el resto de su vida, al lado de su esposa, Patricia, secretaria ejecutiva en Disney\u2019s World, y de sus hjos Karina, docente, y Mauricio, compositor y cantante de reaguet\u00f3n. Entretanto, Dagoberto continu\u00f3 sus labores como forjador de juventudes, al frente de la Hispanic American Sports Association, INC, entidad sin \u00e1nimo de lucro, dedicada a forjar atletas desde las m\u00e1s tempranas edades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el a\u00f1o 2017 regres\u00f3 a Colombia, solo con la intenci\u00f3n de asistir al atletismo de los Juegos Bolivarianos que se celebraron en Santa Marta. En esa oportunidad tuvimos la ocasi\u00f3n de dialogar con Dagoberto y publicar una entrevista en el bolet\u00edn de prensa del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Colombiano, que transcribimos en la siguiente nota de esta edici\u00f3n de la <strong>REVISTA OL\u00cdMPICA<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dagoberto Gonz\u00e1lez P\u00e1jaro, fallecido en Orlando, Florida, el pasado 30 de mayo fue un referente del atletismo y del deporte colombiano de los a\u00f1os sesenta, del siglo XX. 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