{"id":32285,"date":"2024-10-09T09:13:31","date_gmt":"2024-10-09T14:13:31","guid":{"rendered":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/?p=32285"},"modified":"2024-10-09T09:13:33","modified_gmt":"2024-10-09T14:13:33","slug":"hace-40-anos-alonso-zapata-primer-gran-maestro-internacional-de-colombia-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/hace-40-anos-alonso-zapata-primer-gran-maestro-internacional-de-colombia-i\/","title":{"rendered":"Hace 40 a\u00f1os, Alonso Zapata, primer Gran Maestro Internacional de Colombia I"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En 1984, el risaraldense Alonso Zapata Ram\u00edrez, de 26 a\u00f1os, se convirti\u00f3 en el primer Gran Maestro Internacional del Ajedrez colombiano. Despu\u00e9s vendr\u00edan ocho GMI colombianos m\u00e1s, impulsados por la haza\u00f1a de Zapata. Recordamos este suceso, a trav\u00e9s de la vida de quien se convirti\u00f3 en una de las figuras del ajedrez mundial.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Alberto Galvis Ram\u00edrez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Director Revista Ol\u00edmpica y Presidente Academia Ol\u00edmpica Colombiana<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00fanica vez que el comandante de la polic\u00eda de Marquetalia, Caldas, se distrajo en el cumplimiento de sus tareas, para acabar con el&nbsp;<em>Indio Alejandrino<\/em>, uno de los m\u00e1s crueles bandoleros de los a\u00f1os 40 del siglo pasado, fue para mirar a una jovencita que lo cautiv\u00f3 con su belleza y su simpat\u00eda. N\u00e9stor Zapata L\u00f3pez, como se llamaba el oficial, sab\u00eda que no&nbsp;&nbsp;pod\u00eda perder de vista su objetivo de neutralizar al criminal, so pena de perder hasta la vida, pero se dio sus ma\u00f1as para conocer, enamorar y proponerle matrimonio a Alicia Ram\u00edrez. Tres promesas le hizo: acabar\u00eda con&nbsp;<em>el Indio<\/em>, se casar\u00eda con ella, formar\u00edan una familia con varios hijos, se retirar\u00eda de la Polic\u00eda y disfrutar\u00eda ese nuevo. Todas estas metas las cumpli\u00f3, menos la \u00faltima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ocho meses despu\u00e9s acab\u00f3 con el bandolero y se cas\u00f3 con Alicia, y al a\u00f1o siguiente empezaron a llegar sus hijos, los tres primeros nacidos un 31 de diciembre: Amparo, en el de 1941, y las mellizas Fanny y Nora, en el de 1945. Los dem\u00e1s llegaron: en el 48, Jairo; en el 50, Gustavo; en el 55, Fernando y en el 58, el \u00faltimo, Alonso, quien a se convertir\u00eda en el mayor orgullo de la familia, porque ser\u00eda el primer Gran Maestro Internacional de Ajedrez de Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces determin\u00f3 cumplir con su \u00faltimo sue\u00f1o,el de disfrutar la vida con su familia. Ilusionado mont\u00f3 un granero en el centro de Pereira y decidi\u00f3 vivir para sus hijos el resto de sus d\u00edas. La felicidad de este sue\u00f1o dur\u00f3 poco, porque a los 11 meses de haber nacido Alonso, en una triste medianoche, N\u00e9stor muri\u00f3 a causa de una trombosis, cuando apenas hab\u00eda pasado el tope de los 40 a\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"366\" height=\"702\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/224866F2-B9CA-4EF3-BBF4-A6C8A79FFA56_1_201_a-366x702.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-32287\" style=\"width:508px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/224866F2-B9CA-4EF3-BBF4-A6C8A79FFA56_1_201_a-366x702.jpeg 366w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/224866F2-B9CA-4EF3-BBF4-A6C8A79FFA56_1_201_a-281x540.jpeg 281w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/224866F2-B9CA-4EF3-BBF4-A6C8A79FFA56_1_201_a-768x1474.jpeg 768w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/224866F2-B9CA-4EF3-BBF4-A6C8A79FFA56_1_201_a-800x1536.jpeg 800w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/224866F2-B9CA-4EF3-BBF4-A6C8A79FFA56_1_201_a.jpeg 849w\" sizes=\"(max-width: 366px) 100vw, 366px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los extra\u00f1os gustos de un ni\u00f1o<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Do\u00f1a Alicia asumi\u00f3 el mando de la casa, con la ilusi\u00f3n de cumplir el anhelo de su marido. Los hijos empezaron a crecer dentro de un ambiente normal. Todos compart\u00edan los juegos de ni\u00f1os, todos, menos el menor, Alonso, quien demostr\u00f3 unos gustos extra\u00f1os para su edad, porque le encantaba ver jugar ajedrez a los mayores y se ensimismaba con la lectura de textos sobre astronom\u00eda, temas que por su complejidad est\u00e1n reservados a los adultos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los seis a\u00f1os, Alonso era capaz de mover las fichas sin equivocarse. Un a\u00f1o despu\u00e9s empez\u00f3 a ganarles a los amigos de sus hermanos y a los ajedrecistas de la cuadra, de un barrio sin nombre, en el centro de Pereira, junto al Polideportivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras alternaba sus aficiones por el ajedrez y la astronom\u00eda, con el estudio y el baloncesto, en el colegio Atanasio Girardot, arrumados en un rinc\u00f3n de su habitaci\u00f3n quedaban cometas, balones, juegos de bolos, triciclos y todo cuanto no tuviera nada que ver con&nbsp;<em>el juego ciencia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por las noches, una vez todas las luces de la casa se apagaban una se encend\u00eda: era la de la habitaci\u00f3n del menor, que a hurtadilla se levantaba para sentarse frente al tablero de ajedrez, con cuanto libro pose\u00eda, a desarrollar problemas tras problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era tal su obsesi\u00f3n, que dice que \u201cestudiaba el ajedrez y practicaba la primaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ten\u00eda casi 10 a\u00f1os y ya obraba como un experto. Perd\u00eda una partida y se llevaba las anotaciones a la casa para estudiar la raz\u00f3n de la derrota; y no solamente sorprend\u00eda a los amigos de sus hermanos, un poco mayores que \u00e9l, y despu\u00e9s a adultos, quienes en sy mayor\u00eda no aceptaban la derrota y conclu\u00edan que el resultado no era producto de una gran calidad del peque\u00f1o, sino de un mal d\u00eda de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Alonso alistaba sus \u00fatiles para partir hacia el colegio antes de los textos de estudio sacaba de la mesita de noche un libro que por las noches le serv\u00eda, tanto para dormir como para desvelarse:&nbsp;<em>1.000 y un sacrificios y combinaciones<\/em>, del estadounidense Fred Reinfeld, que tra\u00eda diagramas y problemas que \u00e9l resolv\u00eda con facilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alonso empez\u00f3 a frecuentar el restaurante Don Pepe, de Pereira, y los salones de la Liga Risaraldense de Ajedrez, para ver a los consagrados del momento entre quienes estaba el n\u00famero uno del departamento, el arquitecto Hern\u00e1n Ram\u00edrez Villegas -con suyo nombre se bautizar\u00eda el estadio de&nbsp;<em>la Perla del Ot\u00fan<\/em>&#8211; de quien se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en su mejor hincha; al poco tiempo se invertir\u00edan los factores, y Ram\u00edrez ser\u00eda fan\u00e1tico de Zapata, adem\u00e1s de su apoderado en el ajedrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los 14 a\u00f1os, Alonso prob\u00f3 por primera vez en un torneo oficial, el campeonato municipal juvenil de Pereira, para el cual era favorito indiscutible Jorge Garc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alonso le gan\u00f3 y se llev\u00f3 el t\u00edtulo, por delante de jugadores hasta de 19 a\u00f1os<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El talento estaba ah\u00ed frente a los ojos extasiados de los amantes del ajedrez, pero debi\u00f3 forjarse a pulso, estudiando con los escasos textos que exist\u00edan en Pereira, la gran mayor\u00eda prestados por jugadores adultos; adem\u00e1s ten\u00eda que dividir el tiempo del&nbsp;<em>juego ciencia<\/em>, con las obligaciones en el colegio.&nbsp;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"219\" height=\"274\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/0a0531_5a37210cd1cd42b399671f0b766e696fmv2.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-32288\" style=\"width:425px;height:auto\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las desventajas de ser impulsivo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo joven, Alonso era impulsivo y quer\u00eda terminar r\u00e1pido cada partida. Ese factor lo perjudic\u00f3 en el primer campeonato nacional de mayores, al cual asisti\u00f3, el de Pasto, en 1972. Vio pasar por sobre \u00e9l a jugadores ya conocidos como Gildardo Garc\u00eda, Ra\u00fal Henao, Antonio Agudelo y Jorge Gonz\u00e1lez, y termin\u00f3 en la mitad de la tabla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No fue desilusionante de todo, pero pens\u00f3 que ten\u00eda mucho que aprender especialmente en relaci\u00f3n con las aperturas, a las cuales a\u00fan no les hab\u00eda dado la&nbsp;&nbsp;verdadera importancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Maestro Internacional Boris de Greiff, quien asisti\u00f3 como analista de ese nacional escribi\u00f3 en el tiempo unas l\u00edneas dedicadas a los jugadores que m\u00e1s le hab\u00edan impresionado. Habl\u00f3 de Gildardo, de Arley Rojas y de Alonso Zapata, a quien le asegur\u00f3 d\u00edas de gloria en el futuro, por su sangre fr\u00eda y capacidad para enredar a jugadores superiores a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alonso retorn\u00f3 a la academia, al restaurante, a la liga y a su minibiblioteca particular, con la intenci\u00f3n de corregir las fallas cometidas en el Nacional. Ya en Pereira era reconocido como uno de los jugadores fuertes en la categor\u00eda de mayores, juicio que refrend\u00f3 en el Municipal de finales del 73, en el cual termin\u00f3 tercero y alcanz\u00f3 la clasificaci\u00f3n para el zonal nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para llegar al t\u00edtulo nacional juvenil debieron pasar tres a\u00f1os de constante lucha, por lo general ante los mismos rivales de Pasto. En el 74 fue s\u00e9ptimo, en el 75, tercero, y en el 76, segundo. Se acercaba a la culminaci\u00f3n del sue\u00f1o de ser campe\u00f3n nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La tragedia del ping pong ajedrec\u00edstico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A finales de 1974 se celebraron en Pereira los Juegos Atl\u00e9ticos Nacionales, y Hern\u00e1n Ram\u00edrez Villegas form\u00f3 parte del comit\u00e9 organizador -y, adem\u00e1s, dise\u00f1\u00f3 el estadio-; decidio dejar transitoriamente el tablero de ajedrez para dedicarse por entero a tal realizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero una vez concluidos los juegos volvi\u00f3&nbsp;&nbsp;a sus andanzas en los salones acostumbrados, con el mismo entusiasmo de antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un d\u00eda de enero de 1975 lleg\u00f3 a la liga, con la intenci\u00f3n de jugar con Alonso, al estilo denominado ping pong, es decir, partidas r\u00e1pidas de cinco minutos de duraci\u00f3n cada una. Casi todas las gan\u00f3 Alonso, quien en ese momento era su alumno. Hern\u00e1n Ram\u00edrez sali\u00f3 disgustado de la academia rumbo a la casa. Dos horas despu\u00e9s sufri\u00f3 un infarto y muri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Repuesto del impacto de la muerte de quien hab\u00eda sido su mejor apoyo en Pereira, Alonso volvi\u00f3 al ajedrez con mayor entusiasmo, pensando que los consejos de su amigo desaparecido tendr\u00edan que surtir efecto, y que deb\u00eda defender el compromiso adquirido con \u00e9l de ser figura en el ajedrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus hermanos mayores terminaron el bachillerato en 1974 y viajaron a Bogot\u00e1, para iniciar estudios superiores. Alonso decidi\u00f3 convencer a su mam\u00e1 para que se fueran a vvir a Bogot\u00e1, porque acariciaba la esperanza de encontrar un ambiente diferente, unos rivales m\u00e1s calificados y mejores textos de estudio del ajedrez. Con esa ilusi\u00f3n, en el mismo mes de enero de 1975 lleg\u00f3 Alonso Zapata a la helada capital colombiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un salto demasiado brusco<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por la premura del tiempo debi\u00f3 matricularse para el quinto de bachillerato, en el Colegio Cooperativo de Cundinamarca, en el Barrio Santa Isabel, al sur de la ciudad; de ah\u00ed sal\u00eda por la tarde para dirigirse a la sala de la Liga Bogotana de Ajedrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se hab\u00eda ambientado al mundo ajedrec\u00edstico de la capital comprendi\u00f3 cu\u00e1nto tiempo hab\u00eda dejado de ganar en Pereira, por la carencia de facilidades, y recordaba por libros nuevos que ley\u00f3, que muchos ni\u00f1os como \u00e9l hab\u00edan alcanzado a los 10 a\u00f1os lo que \u00e9l logr\u00f3 a los 15.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La prueba m\u00e1s grande la tuvo cuando ese mismo a\u00f1o, luego de varios torneos pas\u00f3 de la tercera a la primera categor\u00eda, un salto demasiado brusco para el medio nuestro. Era, con 15 a\u00f1os, el jugador de mayores m\u00e1s joven del ajedrez colombiano, circunstancia que lo hac\u00eda sentir como lo que realmente era: una aut\u00e9ntica revelaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ser un desconocido para Bogot\u00e1 pas\u00f3 a ser el campe\u00f3n distrital juvenil y comand\u00f3 el equipo capitalino al torneo Nacional de Mayores, celebrado en C\u00facuta, en donde termin\u00f3 segundo, detr\u00e1s del antioque\u00f1o Ra\u00fal Henao.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una labor de concientizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alonso Zapata agot\u00f3 ese per\u00edodo de un a\u00f1o sin impacientarse, porque no pod\u00eda ganarles a los mejores del pa\u00eds, particularmente a alg\u00fan maestro internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el colegio empez\u00f3 a dar simult\u00e1neas en las semanas culturales y a concientizar a sus compa\u00f1eros de que el ajedrez no era como el parqu\u00e9s, el domin\u00f3 o las damas chinas, sino que se trataba de toda una ciencia intelectual digna de respeto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que iba a ser a finales de 1975 su primer triunfo sobre un Maestro Internacional se frustr\u00f3, por razones que Alonso no conoci\u00f3 nunca porque su oponente se llev\u00f3 el secreto a la tumba. Jugaba una partida con el Maestro Internacional Luis Augusto S\u00e1nchez, y ten\u00eda una posici\u00f3n de triunfo indiscutible.&nbsp;&nbsp;El honor del experimentado jugador sali\u00f3 a flote y ante la inminencia de la derrota se sinti\u00f3 enfermo y pidi\u00f3 la postergaci\u00f3n de la partida, que nunca se reanud\u00f3. A\u00f1os despu\u00e9s cuenta Zapata, que a una pregunta que le hizo, sobre este aspecto, S\u00e1nchez la respondi\u00f3 con una ligera sonrisa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su primera haza\u00f1a de dimensiones la consigui\u00f3 en el ya desaparecido torneo Santa Fe de Bogot\u00e1, en 1976, al enfrentar y vencer al Gran Maestro Internacional Predrag Ostojic, de Yugoslavia, como parte de su producido hacia la conquista del t\u00edtulo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con ese antecedente, en el 76 se propuso obtener aquello que en tanto tiempo le hab\u00eda sido esquivo: el t\u00edtulo nacional juvenil, en el torneo celebrado en Ibagu\u00e9, a donde lo acompa\u00f1\u00f3 toda la familia .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gan\u00f3, y su t\u00edtulo le vali\u00f3 la clasificaci\u00f3n para el campeonato mundial juvenil, que tendria lugar en Groninga, Holanda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"442\" height=\"461\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/5F32036F-2E95-4838-8C94-5CE8F20ABC5F_1_201_a.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-32289\" style=\"width:610px;height:auto\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un enruanado en Holanda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la sede del Mundial fue enviado solo, es decir, joven e inexperto, tendr\u00eda que desenvolverse en un ambiente completamente diferente, en idioma y costumbres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mam\u00e1, acuciosa en los asuntos de su hijo menor<em>, el Contemplado<\/em>&nbsp;como lo llamaba, le arregl\u00f3 dos inmensas maletas con toda su ropa, para que se protegiera del invierno que en ese momento azotaba a Holanda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alonso, un muchachito de 18 a\u00f1os, que apenas conoc\u00eda la turbulenta zona de las flotas en Bogot\u00e1, lleg\u00f3 al aeropuerto de \u00c1msterdam, y para salir tuvo en cuenta algunas se\u00f1as dadas por personas que conoc\u00edan el lugar, hasta llegar al hotel.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al otro d\u00eda desempac\u00f3 las maletas y entre las prendas se encontr\u00f3 una ruana que su mam\u00e1 le hab\u00eda metido, preocupada por el intenso fr\u00edo que su hijo deber\u00eda aguantar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin ning\u00fan prejuicio, Alonso se plant\u00f3 la ruana y se dirigi\u00f3 al elegante sal\u00f3n destinado a la inauguraci\u00f3n. Desde ese momento el extra\u00f1o atuendo se convirti\u00f3 en la sensaci\u00f3n del torneo; todos preguntaban detalles de la llamada ruana y quer\u00edan compr\u00e1rsela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nivel del torneo fue demasiado alto para \u00e9l, porque se enfrent\u00f3 a grandes jugadores, como los sovi\u00e9ticos, quienes a\u00fan en la categor\u00eda juvenil son genios de la talla de los mejores mayores del mundo. Las diferencias en relaci\u00f3n con los rivales eran inmensas. Mientras \u00e9l iba totalmente solo, cada rival contaba con un analista que, por lo general, era un Gran Maestro Internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al final obtuvo el 50 por ciento de los puntos y termin\u00f3 en la posici\u00f3n 30, la segunda mejor de un colombiano en la historia de los mundiales juveniles, luego de la d\u00e9cima de \u00d3scar Castro, dos a\u00f1os antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El regreso s\u00f3lo tuvo una dificultad: le hab\u00edan dado un pasaje de excursi\u00f3n con la intenci\u00f3n de economizar. Tuvo que esperar algunos d\u00edas, hasta que los excursionistas con quienes supuestamente hab\u00eda hecho una gira de placer, pasaran de nuevo por \u00c1msterdam, rumbo a Bogot\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con esa experiencia del primer torneo, Alonso quer\u00eda volver al a\u00f1o siguiente, para probar de nuevo, pero antes deb\u00eda ratificar el t\u00edtulo nacional juvenil, meta que consigui\u00f3 en Sogamoso, Boyac\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como antesala al mundial del 77 hizo su estreno en el Nacional de Mayores y termin\u00f3 tercero; fue sexto, adem\u00e1s, en el Santa Fe de Bogot\u00e1, durante el cual consigui\u00f3 una victoria fulminante sobre el gran maestro argentino Oscar Pano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Pr\u00f3xima edici\u00f3n, 22 de octubre: Alonso Zapata, subcampe\u00f3n mundial juvenil, Maestro Internacional, Gran Maestro e instructor reconocido en el mundo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1984, el risaraldense Alonso Zapata Ram\u00edrez, de 26 a\u00f1os, se convirti\u00f3 en el primer Gran Maestro Internacional del Ajedrez colombiano. 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