{"id":43744,"date":"2026-02-16T09:11:28","date_gmt":"2026-02-16T14:11:28","guid":{"rendered":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/?p=43744"},"modified":"2026-02-16T09:12:40","modified_gmt":"2026-02-16T14:12:40","slug":"ivan-vargas-el-profesor-que-convirtio-la-disciplina-en-legado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/ivan-vargas-el-profesor-que-convirtio-la-disciplina-en-legado\/","title":{"rendered":"Iv\u00e1n Vargas: el profesor que convirti\u00f3 la disciplina en legado"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas, Iv\u00e1n Vargas ha respirado patinaje. Lo ha hecho como ni\u00f1o que so\u00f1aba en las pistas, como atleta que represent\u00f3 a Antioquia y a Colombia en Juegos Nacionales, Panamericanos y Campeonatos del Mundo, y como el entrenador que hoy acumula 230 t\u00edtulos mundiales en la modalidad de velocidad. Pero si algo lo define no es la cifra, sino la palabra con la que \u00e9l mismo se nombra: profesor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cYo no soy un entrenador, yo soy un profesor\u201d, repite con la convicci\u00f3n de quien entiende que el deporte es apenas un medio. Ense\u00f1ar \u2014m\u00e1s que ganar\u2014 ha sido su verdadera vocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Iv\u00e1n creci\u00f3 en Envigado, en una familia peque\u00f1a y profundamente unida. Su pap\u00e1, su mam\u00e1 y su hermano fueron el n\u00facleo que lo sostuvo siempre con amor y fe en Dios. En casa se hablaba de disciplina, de responsabilidad y de gratitud. Valores que luego trasladar\u00eda, casi sin darse cuenta, a la pista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Curiosamente, nunca so\u00f1\u00f3 con ser entrenador. De ni\u00f1o dec\u00eda que ser\u00eda odont\u00f3logo. Cuando su mam\u00e1 le preguntaba por qu\u00e9, \u00e9l respond\u00eda con una sonrisa pragm\u00e1tica: \u201cPorque no voy a tener jefe\u201d. Y cumpli\u00f3 su palabra. Estudi\u00f3 Odontolog\u00eda en la Universidad de Antioquia mientras viv\u00eda su mejor etapa como patinador. Iba a clases, entrenaba con rigurosidad extrema y viaj\u00f3 a tres campeonatos mundiales como atleta. Nunca dej\u00f3 de matricular materias. Nunca baj\u00f3 el nivel acad\u00e9mico. Siempre fue exigente consigo mismo. El giro en su destino lleg\u00f3 casi por casualidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Envigado se fund\u00f3 el Club Paen, hoy un emblema del patinaje colombiano. Un grupo de padres le pidi\u00f3 ayuda con unos ni\u00f1os. \u00c9l dud\u00f3: ten\u00eda universidad, entrenamientos, responsabilidades. Aun as\u00ed, fue. Y volvi\u00f3. Y sigui\u00f3 yendo durante dos a\u00f1os seguidos. En ese proceso se enamor\u00f3 de la pedagog\u00eda. Ah\u00ed naci\u00f3 el profesor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El entrenador resistido que termin\u00f3 haciendo historia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando en 2007 fue llamado por primera vez al cuerpo t\u00e9cnico de la Selecci\u00f3n Colombia, muchos no entendieron la decisi\u00f3n. Hab\u00eda entrenadores con m\u00e1s recorrido. M\u00e1s nombre. M\u00e1s vitrina. \u201cSi en esa \u00e9poca hubieran existido las redes sociales como hoy, yo hubiera durado cinco minutos\u201d, reconoce con franqueza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la Federaci\u00f3n vio en \u00e9l algo distinto: resultados s\u00f3lidos en procesos formativos y una fortaleza pedag\u00f3gica que marcaba diferencia. Ese a\u00f1o, en el Mundial de Cali, lleg\u00f3 su primer t\u00edtulo del mundo como entrenador, con Elizabeth Arnedo en los 300 metros pista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00f1os despu\u00e9s, cuando alcanz\u00f3 los 200 t\u00edtulos, busc\u00f3 a Elizabeth para una foto. \u201cT\u00fa fuiste la primera\u201d, le dijo. No era un gesto simb\u00f3lico. Era un acto de memoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde entonces, la historia se multiplic\u00f3 hasta alcanzar cifras que parecen irreales: 58 t\u00edtulos mundiales con deportistas del Club Paen, m\u00e1s de 120 medallas orbitales con patinadores antioque\u00f1os y 230 t\u00edtulos del mundo en velocidad con la Selecci\u00f3n Colombia desde 2007.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, cada temporada la asume como si fuera la primera: \u201cSiempre pienso que voy a buscar mi primer t\u00edtulo mundial\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"562\" height=\"702\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/COC_7637.JPG-562x702.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-43748\" srcset=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/COC_7637.JPG-562x702.jpeg 562w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/COC_7637.JPG-432x540.jpeg 432w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/COC_7637.JPG-768x960.jpeg 768w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/COC_7637.JPG-1229x1536.jpeg 1229w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/COC_7637.JPG-1639x2048.jpeg 1639w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/COC_7637.JPG-1200x1499.jpeg 1200w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/COC_7637.JPG-1980x2474.jpeg 1980w\" sizes=\"(max-width: 562px) 100vw, 562px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La hegemon\u00eda que se gana por mil\u00e9simas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Colombia ha ganado 15 campeonatos del mundo consecutivos. Una hegemon\u00eda que desde afuera puede parecer c\u00f3moda. Pero Vargas desmonta el mito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLas medallas se ganan por una mil\u00e9sima, por una rueda, por una espacata\u201d. El patinaje mundial ha crecido. Los rivales celebran cada podio como una haza\u00f1a hist\u00f3rica. Cuando gana Colombia, solo celebran los colombianos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser el pa\u00eds a vencer no es sencillo. Hay presi\u00f3n, hay expectativa, hay un deseo colectivo de ver caer al gigante. Por eso, este a\u00f1o, Iv\u00e1n y el cuerpo t\u00e9cnico de la Selecci\u00f3n Colombia decidi\u00f3 recuperar un gesto que se estaba perdiendo: que toda la Selecci\u00f3n acompa\u00f1ara cada podio, cantara el Himno unida y celebrara tambi\u00e9n los triunfos del compa\u00f1ero. Porque nada puede volverse paisaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pedro, el milagro en B\u00e9lgica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre tantas medallas, hay una que guarda con una emoci\u00f3n distinta. Mundial de 2013, B\u00e9lgica. Pedro Causil \u2014uno de los mayores talentos que ha dirigido\u2014 sufre una lesi\u00f3n en el aductor. El diagn\u00f3stico m\u00e9dico es claro: no puede correr. Era el favorito. Era el hombre r\u00e9cord. Era la carta fuerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noche antes de terminar el campeonato, Pedro le pidi\u00f3 volver a la pista. Solo diez minutos le permitieron rodar. Se puso los patines sin siquiera amarrarlos bien, dio dos vueltas y sentenci\u00f3: \u201cProfe, inscr\u00edbame ma\u00f1ana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contra toda l\u00f3gica m\u00e9dica, gestionaron el cambio. En la final de los 200 metros, con una venda visible en su muslo, Pedro tom\u00f3 los cuatro primeros pasos. Iv\u00e1n lo supo de inmediato: ser\u00eda campe\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando cruz\u00f3 la meta, el entrenador se lanz\u00f3 a la pista con la bandera. Pedro \u2014el fr\u00edo, el inexpresivo\u2014 llor\u00f3 abrazado a \u00e9l. \u201cGracias, profe\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Iv\u00e1n no duda en llamarlo milagro. Hoy, retirado del alto rendimiento, Pedro es su compadre. \u00c9l es padrino de su hijo. La relaci\u00f3n trascendi\u00f3 la pista. Ah\u00ed est\u00e1 su verdadera victoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>M\u00e1s que campeones, personas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Iv\u00e1n Vargas es un entrenador r\u00edgido. Normativo. \u201cCuadriculado\u201d, como \u00e9l mismo admite. Exigente hasta el detalle. Pero su obsesi\u00f3n no termina en la medalla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le importa el novio correcto, la carrera universitaria, el emprendimiento, el hogar estable. Le importa que, diez a\u00f1os despu\u00e9s, un exdeportista regrese y le diga: \u201cGracias por tus rega\u00f1os\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cYo cambio los 230 t\u00edtulos del mundo por saber que son buenas personas\u201d, afirma sin titubeo. Para \u00e9l, la derrota tambi\u00e9n es maestra. Recuerda a una velocista italiana que durante a\u00f1os fue invencible para sus corredoras. Perdieron. Analizaron. Trabajaron con humildad. Al a\u00f1o siguiente, en China, la vencieron. Ese t\u00edtulo juvenil lo celebr\u00f3 como si fuera senior: era la prueba de que la derrota ense\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El sue\u00f1o ol\u00edmpico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ha vivido todo el ciclo ol\u00edmpico. Acompa\u00f1\u00f3 a Pedro Causil y a Laura G\u00f3mez en los Juegos de Invierno de Pyeongchang 2018. Camin\u00f3 la Villa Ol\u00edmpica. Vio un escenario repleto para el short track. Sinti\u00f3 la magnitud del evento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero su gran anhelo sigue pendiente: ver al patinaje sobre ruedas en el programa ol\u00edmpico. \u201cEs un deporte que lo tiene todo. Es espect\u00e1culo, es exigente, es universal. Yo s\u00e9 que vamos a estar\u201d. No sabe si le tocar\u00e1 dirigir all\u00ed. No sabe cu\u00e1ndo ocurrir\u00e1. Pero mantiene la fe intacta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El hombre detr\u00e1s de las cifras<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando habla de sus 230 t\u00edtulos, no hay arrogancia. Hay responsabilidad. Hay gratitud con Dios, con su familia, con el Club Paen, con la Liga de Antioquia, con la Federaci\u00f3n, con el Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Colombiano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sigue siendo el mismo Iv\u00e1n de Envigado que entrenaba en calles prestadas y en plazas de mercado. Sigue so\u00f1ando con su \u201cprimer\u201d campeonato mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y si alg\u00fan d\u00eda se despide de la pista, quisiera que lo recuerden no solo como el entrenador m\u00e1s ganador del patinaje colombiano, sino como el profesor que sembr\u00f3 car\u00e1cter, disciplina y humanidad en cada atleta que pas\u00f3 por sus manos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque para Iv\u00e1n Vargas, la medalla m\u00e1s grande no se cuelga en el cuello. Se construye en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Por Filiberto Rojas Ferro<br>Coordinador de comunicaciones<br>Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Colombiano<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas, Iv\u00e1n Vargas ha respirado patinaje. Lo ha hecho como ni\u00f1o que so\u00f1aba en las pistas, como atleta que represent\u00f3 a Antioquia y a Colombia en Juegos Nacionales, Panamericanos y Campeonatos del Mundo, y como el entrenador que hoy acumula 230 t\u00edtulos mundiales en la modalidad de velocidad. 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