{"id":45270,"date":"2026-05-07T16:59:28","date_gmt":"2026-05-07T21:59:28","guid":{"rendered":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/?p=45270"},"modified":"2026-05-11T16:59:37","modified_gmt":"2026-05-11T21:59:37","slug":"jaime-aparicio-se-fue-el-primer-grande-del-atletismo-colombiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/jaime-aparicio-se-fue-el-primer-grande-del-atletismo-colombiano\/","title":{"rendered":"Jaime Aparicio: se fue el primer grande del atletismo colombiano"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Alberto Galvis Ram\u00edrez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Director de la Revista Ol\u00edmpica<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jaime Aparicio Rodewalt, quien falleci\u00f3 en Cali este jueves 7 de mayo, a los 96 a\u00f1os, dej\u00f3 una huella eterna en Colombia, porque fue testigo y protagonista de varios sucesos que marcaron el primer cambio fuerte del deporte colombiano, en el siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Inicialmente fue el m\u00e1s destacado atleta del Valle del Cauca, en los a\u00f1os 40 y 50, cuando su paisano Alberto Galindo Herrera lider\u00f3 un proceso que elev\u00f3 a la regi\u00f3n a ser la primera potencia del deporte colombiano, con Aparicio como una de sus figuras. Despu\u00e9s se consagr\u00f3 como el primer grande del atletismo colombiano y obtuvo figuraciones internacionales de corte mundial, como ubicarse entre los mejores corredores de 400 metros con vallas del mundo, en la antesala de los Juegos Ol\u00edmpicos de la postguerra o \u201cde la austeridad\u201d, como fueron denominados los celebrados en Londres en 1948, poco despu\u00e9s de terminar la II Guerra mundial, que hab\u00eda paralizado toda actividad deportiva en el mundo. M\u00e1s adelante, se consagr\u00f3 como el primer campe\u00f3n de Colombia en los I Juegos Panamericanos, realizados en Buenos Aires, en 1951, en los 400 metros con vallas, y desde entonces acumul\u00f3 incontables victorias internacionales, especialmente en cert\u00e1menes del ciclo ol\u00edmpico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nacido en Lima, Per\u00fa, el 17 de agosto de 1929, en una familia de padres colombianos, &nbsp;que pronto se radic\u00f3 en Cali, comenz\u00f3 en el deporte, seg\u00fan \u00e9l, \u201ccuando los colombianos ten\u00edan mentalidad de perdedores. Ah\u00ed radic\u00f3 mi \u00e9xito: tom\u00e9 la pr\u00e1ctica deportiva en serio, como lo hicieron los dirigentes del Valle del Cauca, para convertir a la regi\u00f3n en potencia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aparicio estudiaba en el Colegio Berchmann, uno de los m\u00e1s aristocr\u00e1ticos de Cali, en el cual se practicaba mucha actividad deportiva. El joven, bajo de estatura; delgado, pero compacto; con gafas permanentes, por problemas en su visi\u00f3n, &nbsp;y due\u00f1o de una vehemencia que lo hac\u00eda pasar casi m\u00e1s tiempo corriendo y jugando, que en clase, prob\u00f3 en varios deportes, y en todos respondi\u00f3. Fue nadador, futbolista y basquetbolista de calidad, pero ten\u00eda un problema: para jugar deb\u00eda quitarse los anteojos, y entonces no ve\u00eda nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un d\u00eda de 1946, con menos de 17 a\u00f1os, lleg\u00f3 a sus manos un libro de atletismo que oje\u00f3 por curiosidad. De todas las recomendaciones, de todos los consejos, de cuanto pudo captar, lo que m\u00e1s le gusto fue que no necesitaba quitarse las gafas, porque no hab\u00eda ning\u00fan tipo de roce con los rivales. En ese momento se decidi\u00f3 s\u00f3lo por el atletismo, porque quer\u00eda practicar una sola cosa, y hacerlo bien. Entonces se empez\u00f3 a alejar de los grupos con los que jugaba baloncesto, porque los partidos terminaban en tremendas borracheras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mes de rigurosos entrenamientos como corredor de velocidad, con \u00e9l mismo como entrenador, compiti\u00f3 en unos juegos intercolegiados y gan\u00f3 los 100 metros planos, con un tiempo de 11 segundos y una d\u00e9cima, registro que dej\u00f3 al descubierto sus condiciones. Algunos meses despu\u00e9s represent\u00f3 al Valle en unos chequeos que se realizaron en el estadio de la Universidad Nacional de Bogot\u00e1, para integrar la delegaci\u00f3n colombiana a los IV Juegos Centroamericanos y del Caribe, que se celebrar\u00edan en Barranquilla, en diciembre de ese a\u00f1o. Aparicio logr\u00f3 clasificar y participar en los relevos de 4&#215;100 y 4&#215;400, que fueron eliminados en la primera serie, y en los 110 metros con vallas, que m\u00e1s o menos hab\u00eda practicado, prueba en la cual lleg\u00f3 a la final y termin\u00f3 quinto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asombrado por la calidad de los vallistas cubanos, Aparicio habl\u00f3 con Manolo Su\u00e1rez entrenador isle\u00f1o, a quien le expres\u00f3 su admiraci\u00f3n por la calidad de sus compatriotas. Su\u00e1rez le dijo, con prepotencia: \u201cPara que ustedes los colombianos sean como los vallistas cubanos, tendr\u00edan que volver a nacer\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A su regreso a Cali, le dijo al entrenador nacional y del Valle, Carlos \u00c1vila, que quer\u00eda correr los 400 metros con vallas. Sin embargo, \u00c1vila le advirti\u00f3 que ten\u00eda un gran defecto, porque atacaba la valla con la pierna derecha, que para los 110 metros no tendr\u00eda problemas, pero para los 400 s\u00ed, por la fuerza centr\u00edfuga que lo hac\u00eda perder tiempo en las dos curvas. Adem\u00e1s, le dijo que ning\u00fan vallista destacado en el mundo atacaba el obst\u00e1culo de los 400 con la pierna derecha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aparicio intent\u00f3 cambiar su estilo, pero no pudo, y decidi\u00f3 que se la jugar\u00eda en los 400, a\u00fan con ese defecto, porque cre\u00eda que no exist\u00eda ning\u00fan misterio, ni condici\u00f3n natural que no pudiera ceder ante la disciplina y la constancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1947, en Lima, Jaime Aparicio volvi\u00f3 a ser internacional, y con menos de 18 a\u00f1os gan\u00f3 los 400 metros con vallas y fue segundo en los planos, en los Juegos Bolivarianos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"702\" height=\"702\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Foto-1.jpg-702x702.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-45272\" style=\"width:501px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Foto-1.jpg-702x702.jpeg 702w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Foto-1.jpg-540x540.jpeg 540w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Foto-1.jpg-768x768.jpeg 768w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Foto-1.jpg.jpeg 842w\" sizes=\"(max-width: 702px) 100vw, 702px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cl\u00e1sica imagen de Jaime Aparicio Rodewalt (q.e.p.d.), pasando la valla de los 400 metros, con la pierna derecha.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La experiencia de los Ol\u00edmpicos de Londres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde ese momento, Jaime Aparicio fue un campe\u00f3n precoz. Al a\u00f1o siguiente, con solo dos de experiencia en el atletismo, es seleccionado por Colombia para participar en los primeros Juegos Ol\u00edmpicos de la postguerra, los de Londres, junto con la m\u00e1xima figura del deporte colombiano del momento, el nadador, tambi\u00e9n vallecaucano Luis <em>Tibur\u00f3n<\/em> Gonz\u00e1lez, quien poco antes del certamen estaba en la posici\u00f3n 13 del mundo, en la prueba de los 1.500 metros estilo libre. Con ellos fueron convocados los luchadores Ricardo Caballero y Miguel Ortiz; los esgrimistas Miguel Valderrama, Emiliano Camargo y el mayor Ahumada, y el atleta Mario Rosas. En la capital inglesa, los resultados fueron malos. Todos, incluidas las dos esperanzas, Aparicio y Gonz\u00e1lez, fueron eliminados en su primera intervenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1950, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s del categ\u00f3rico pron\u00f3stico del t\u00e9cnico cubano Manolo Su\u00e1rez, Jaime Aparicio derrot\u00f3 a los flamantes cubanos en los 400 con vallas, una de las pruebas m\u00e1s t\u00e9cnicas del atletismo, y se proclam\u00f3 campe\u00f3n Centroamericano y del Caribe. Y segu\u00eda atacando la valla con la pierna derecha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de su gran consagraci\u00f3n internacional, en los Primeros Panamericanos de 1951, en Buenos Aires, Argentina, Jaime Aparicio integr\u00f3 la selecci\u00f3n del Valle a los Sextos Juegos Nacionales, celebrados en Santa Marta, en los que gan\u00f3 seis t\u00edtulos, cuatro en pruebas individuales, 100, 200 y 400 metros planos y 400 metros con vallas, y dos colectivas, los relevos de 4&#215;100 y 4&#215;400.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Se consagra campe\u00f3n Panamericano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El m\u00e1s grande compromiso de la vida, los I Juegos Panamericanos, en Buenos Aires, en 1951, lo asumi\u00f3 Jaime Aparicio con toda la disciplina y el amor propios en \u00e9l, pero sin los elementos completos para su preparaci\u00f3n. La pista de carbonilla del estadio Pascual Guerrero de Cali, en la cual se entrenar\u00eda para participar en ese certamen americano pionero se encontraba en reparaci\u00f3n. Entonces deb\u00eda correr menos de 200 metros continuos, e imaginarse los otros 200. Con esa desventaja y sin entrenador, como siempre, lleg\u00f3 Jaime Aparicio a Buenos Aires y derrot\u00f3 a los mejores vallistas de Am\u00e9rica, en esa que fue su m\u00e1s grande consagraci\u00f3n internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de esos juegos, su otro perfil, el de estudiante de arquitectura, lo llev\u00f3 a residenciarse en La Florida, Estados Unidos, en donde termin\u00f3 los estudios. Esa fue la oportunidad para tener por primera vez un entrenador, cuando ya era el mejor vallista de Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante su permanencia en Norteam\u00e9rica, sin embargo, no gan\u00f3 ninguna competencia, porque el \u00f3valo de la pista era de 200 metros y las curvas era demasiado cerradas. Ah\u00ed s\u00ed se dio cuenta de la gran desventaja que ten\u00eda, al atacar la valla con la pierna derecha, porque la fuerza centr\u00edfuga le hac\u00eda perder tiempo en cada paso de obst\u00e1culo. Aparicio, sin embargo, alcanz\u00f3 a ser campe\u00f3n del Sureste de Estados Unidos, en los 200 metros con vallas, prueba que formaba parte del calendario del atletismo universitario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cale\u00f1o regres\u00f3 a su patria con la intenci\u00f3n de asistir a los Juegos Ol\u00edmpicos de 1952, pero Colombia no particip\u00f3. Esta frustraci\u00f3n no lo desmotiv\u00f3, porque sab\u00eda que la experiencia acumulada en los juegos de Londres, en 1948, y en los diversos torneos internacionales posteriores, le servir\u00edan para los Ol\u00edmpicos de 1956, en Australia, a los cuales llegar\u00eda en la mejor edad, los 27 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1954, Jaime Aparicio volvi\u00f3 a los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en M\u00e9xico, y gan\u00f3 los 400 metros con vallas, con 53.3,&nbsp; nueva marca para el \u00e1rea. Despu\u00e9s fue campe\u00f3n suramericano en Sao Paulo, con nuevo registro de 52.2. Con estos t\u00edtulos, Jaime Aparicio se convirti\u00f3 en el \u00fanico atleta americano, campe\u00f3n de todos los torneos existentes en el ciclo ol\u00edmpico, con marcas para cada uno.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"616\" height=\"436\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Foto-2.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-45273\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Jaime Aparicio, derecha, gana los 400 metros con vallas, en los I Juegos Panamericanos, en diciembre de 2951, en Buenos Aires, Argentina.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>De nuevo, la estrella de los juegos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La preparaci\u00f3n para los S\u00e9ptimos Juegos Nacionales, que realizar\u00eda su ciudad, Cali, en 1954, fue tan intensa como las que adelant\u00f3 para sus competencias internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo la direcci\u00f3n del sueco Rolf Sbamberg, quien orientaba a 80 atletas m\u00e1s, lo que le imped\u00eda concentrarse en uno en particular, Jaime Aparicio adelant\u00f3 la parte final de sus entrenamientos para esos juegos, que el Valle quer\u00eda volver a ganar, ahora con m\u00e1s argumentos, que cuatro a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en esos juegos, los mejor organizados hasta entonces en la historia de Colombia, Jaime Aparicio gan\u00f3 cinco medallas de oro, cuatro en pruebas individuales, los 100, 200 y 400 metros planos y 400 con vallas, y el relevo corto. A la sexta medalla de oro, la de los 4&#215;400, renunci\u00f3, porque se encontraba muy agotado, y el Valle sin \u00e9l, ten\u00eda un equipo suficiente para ganarla, como en efecto sucedi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La vida se le atraviesa al deporte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jaime Aparicio ingres\u00f3 a la edad de la plena madurez en el deporte, en el mismo instante en que la vida le exig\u00eda otros compromisos profesionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1955, durante los Segundos Juegos Panamericanos, en Ciudad de M\u00e9xico, fue segundo en los 400 metros con vallas, con nueva marca suramericana, de 51.8.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo de 1956 eran los Ol\u00edmpicos de Melbourne, Australia. Su preparaci\u00f3n lo llev\u00f3 al lugar m\u00e1s alto de los podios de los campeonatos suramericanos de Sao Paulo, Brasil. Gan\u00f3 los 200 y los 400 metros planos y los 400 con vallas, e integr\u00f3 el equipo colombiano que triunf\u00f3 en el relevo largo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese a\u00f1o, sin embargo, acept\u00f3 ser el Secretario de Obras P\u00fablicas de Cali cargo en el cual trabajaba m\u00e1s de 10 horas diarias continuas, lo que lo oblig\u00f3 a disminuir el ritmo de los entrenamientos, lo que le generar\u00eda una sensible baja en el rendimiento y en los resultados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese a\u00f1o de 1956 se cerraba con la participaci\u00f3n de Colombia en los Juegos Ol\u00edmpicos en Australia. Aparicio fue, pero sin la continuidad suficiente. A pesar de esto, lleg\u00f3 a las semifinales de los 400 metros con vallas, prueba en la cual super\u00f3 la marca suramericana, con 51.8, pero no alcanz\u00f3 la anhelada final.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1957 no tuvo figuraciones importantes, por las m\u00faltiples ocupaciones generadas por su trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un adi\u00f3s, en silencio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lleg\u00f3 1958 y fue seleccionado por Colombia al campeonato suramericano, en Montevideo, Uruguay. Primero gan\u00f3 los 400 metros planos. Despu\u00e9s, los 400 con vallas. Estas dos pruebas las gan\u00f3, y cuando termin\u00f3 la segunda decidi\u00f3 que se retirar\u00eda del atletismo, sin contarle a nadie. Y, en efecto, nadie se enter\u00f3 de la determinaci\u00f3n tomada, porque el atleta se la guard\u00f3. Regres\u00f3 a Cali para continuar su rutina de trabajo en la Secretar\u00eda de Obras P\u00fablicas. A los pocos d\u00edas, en el estadio Pascual Guerrero, muchos empezaron a extra\u00f1arlo, pero nadie sospechaba que a los 29 a\u00f1os, cuando a\u00fan ten\u00eda tiempo para m\u00e1s victorias, Jaime Aparicio Rodewalt, el primer superh\u00e9roe del atletismo colombiano, ya no era atleta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ten\u00eda tantas condiciones para el deporte, que en los cinco a\u00f1os siguientes a su retiro del atletismo, Aparicio decidi\u00f3 practicar voleibol, en sus ratos libres, y fue seleccionado en dos ocasiones, en los equipos de mayores del Valle, a campeonatos nacionales.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Foto-3.jpg.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-45274\" style=\"width:500px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Recibimiento en Cali, luego de proclamarse campe\u00f3n de los 400 con vallas, en los I Juegos Panamericanos.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El atletismo, por siempre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El boom de Cali como potencia deportiva de Colombia, que \u00e9l ayud\u00f3 a construir, no le ser\u00eda indiferente en el resto de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1960 contrajo su primer matrimonio, que se acab\u00f3 en 1966, del cual quedaron dos hijos: Mar\u00eda Mercedes y Ana Isabel. En 1974 se cas\u00f3 por segunda vez, con Beatriz Jaramillo, con quien tuvo dos hijos m\u00e1s: Jaime Ernesto y Luisa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aparicio fue vinculado a las m\u00e1s importantes actividades deportivas de Cali en los a\u00f1os siguientes, como el Comit\u00e9 Prosede de los VI Juegos Panamericanos de 1971, que finalmente se logr\u00f3, y en ellos fue el Director T\u00e9cnico Deportivo, a cargo de 18 disciplinas. De 1971 a 1974, fue presidente de la Liga de Atletismo del Valle.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su \u00faltima vinculaci\u00f3n directa con el deporte sucedi\u00f3 entre 1988 y 1992, cuando form\u00f3 parte de la Comisi\u00f3n T\u00e9cnica del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Colombiano, que presid\u00eda su paisano Jorge Herrera Barona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2014, <strong>Jaime Aparicio Rodewalt <\/strong>recibi\u00f3 el <strong>Premio Altius a Vida y Obra<\/strong>, con la m\u00e1xima distinci\u00f3n que otorga el Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Colombiano, <strong>el Gran Collar<\/strong>, durante la Gala del Deporte Ol\u00edmpico, los <strong>Premios Altius <\/strong>de ese a\u00f1o.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1053\" height=\"702\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Premios-Altius-2014-1053x702.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-45301\" srcset=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Premios-Altius-2014-1053x702.jpg 1053w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Premios-Altius-2014-810x540.jpg 810w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Premios-Altius-2014-768x512.jpg 768w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Premios-Altius-2014-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Premios-Altius-2014-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Premios-Altius-2014-1200x800.jpg 1200w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Premios-Altius-2014-1980x1320.jpg 1980w\" sizes=\"(max-width: 1053px) 100vw, 1053px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El actual presidente del Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Colombiano, Ciro Solano Hurtado, hace entrega del Gran Collar en 2014, junto con el presidente del COC de la \u00e9poca, Baltazar Medina y Ram\u00f3n Jesur\u00fan Franco, hoy presidente del Federaci\u00f3n Colombiana de F\u00fatbol.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1053\" height=\"702\" src=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/2014-1-1053x702.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-45302\" srcset=\"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/2014-1-1053x702.jpg 1053w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/2014-1-810x540.jpg 810w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/2014-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/2014-1-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/2014-1-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/2014-1-1200x800.jpg 1200w, https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/2014-1-1980x1320.jpg 1980w\" sizes=\"(max-width: 1053px) 100vw, 1053px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Jaime Aparicio Rodewalt, con el Gran Collar, la m\u00e1xima distinci\u00f3n que otorga el Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Colombiano.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alberto Galvis Ram\u00edrez Director de la Revista Ol\u00edmpica Jaime Aparicio Rodewalt, quien falleci\u00f3 en Cali este jueves 7 de mayo, a los 96 a\u00f1os, dej\u00f3 una huella eterna en Colombia, porque fue testigo y protagonista de varios sucesos que marcaron el primer cambio fuerte del deporte colombiano, en el siglo XX. Inicialmente fue el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":45271,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,8],"tags":[2309,485,83,108],"class_list":["post-45270","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-atletismo","category-mas-noticias","tag-2309","tag-atletismo","tag-colombia","tag-comite-olimpico-colombiano"],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"1969-12-31 19:00:00","action":"","terms":[],"taxonomy":"","browser_timezone_offset":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45270","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45270"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45270\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45304,"href":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45270\/revisions\/45304"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45271"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/olimpicocol.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}