El clavadista antioqueño logró la clasificación a los Juegos Olímpicos París 2024 en el Campeonato Mundial de Natación de Fukuoka, Japón. Frente al compromiso Olímpico considera que llegará más maduro, con mayor experiencia, para mejorar todo lo que ha hecho, hasta ahora.
Por Fredy Pulgarín
Presidente de Acord Antioquia.
Con la alegría y la energía que siempre expresa, regresó al país el clavadista antioqueño Daniel Restrepo García. En sus maletas, un cupo directo a París 2024, la satisfacción del deber cumplido y una tranquilidad inmensa por alcanzar por segunda vez unos Juegos Olímpicos.
A sus 23 años, Daniel viajó hasta Fukuoka, Japón, al Campeonato Mundial de Natación, evento en el que se comenzaron a entregar los cupos en la natación para las justas deportivas del verano de 2024. A pesar de tener clara la posibilidad de clasificarse un año antes, “…lo veía muy difícil, porque a ese evento van los mejores exponentes del mundo”, manifestó.
En octubre de 2018, Daniel demostró al mundo su gran talento. Los Juegos Olímpicos de la Juventud celebrados en Buenos Aires vieron cómo un colombiano se quedaba por primera vez con una medalla dorada en los clavados de esas justas: este logro sigue siendo la única medalla en un evento olímpico, para la natación del país.
Un año después, en los Juegos Panamericanos Lima 2019, el nacido en Itagüí, Antioquia, también se quedó en lo más alto del podio para celebrar una nueva medalla de oro panamericana y clasificarse a sus primeros Juegos Olímpicos en Tokio, donde ocupó la posición 17.

Un atleta sin límites
Y es que Daniel pareciera no tener límites, luego de una lesión que lo afectó después de Tokio, ha trabajado comprometidamente para hacer un proceso olímpico que le permitiera repetir su participación. Por eso, la clasificación es algo que lo llena y motiva a seguir demostrando porque es uno de los atletas más importantes del país: “…esta clasificación representa mucho para mí, porque venía de una racha no tan buena, de una lesión de la columna muy compleja. La verdad hice mucha fisioterapia, siempre enfocado en estar bien y fortalecer mi competencia, cumpliendo con todos planes de entrenamiento, muy enfocado y, pues, teniendo todo muy claro para lograr esta clasificación. Nos quitamos un gran peso de encima”, expresó.
Para Restrepo García, quien, además, fue el abanderado por Colombia en la ceremonia de apertura de los Olímpicos de la Juventud en 2018, su proceso no ha sido fácil, “…realmente es muy complejo mantener un nivel deportivo mundial, pero uno tiene que saber para dónde va y hasta dónde quiere llegar, por eso hablamos del enfoque. Muchas veces eso tiene que primar ante otras cosas. Hay momentos en los que hay que hacer sacrificios. Primero están los objetivos y las metas que uno quiere lograr”, dice, con la sonrisa de saber que le cumplirá el sueño a su mamá, de ir a Paris.

Otra de las pasiones de Daniel Restrepo es la música. Precisamente estudia Producción Musical y dice que tiene que ir con ella a todos lados, sobre todo en la competencia, porque le da mucha tranquilidad “… no solo escucho reguetón, me gustan diferentes géneros, y tengo un portafolio muy grande”. A propósito y de manera paradójica, en su competencia en Fukuoka llegó a un nivel de estrés tan grande, cuando se vio cerca de la clasificación, que no escuchó absolutamente nada.
«Yo soy de los mejores del mundo»
En cuanto a las distracciones que ha tenido como deportista, dice que hubo un momento en su carrera que se estaba desviando mucho por otras cosas: “…estaba desviando el rumbo y es algo que me costó trabajar para volver a tener enfoque, pues estaba perdiendo muchas cosas que ya había logrado”. Este logro valida el trabajo y compromiso del clavadista con su propósito de vida: “no cualquier persona va a unos Juegos Olímpicos. Van solo los mejores y yo soy de los mejores del mundo, en trampolín tres metros”, dijo.
En Fukuoka, Daniel ocupó la posición 10 en la final de la prueba trampolín tres metros, con 382.80 puntos, clasificación que le permitió ser el primer deportista colombiano en clasificarse a París en una modalidad de la natación. El objetivo lo logró en las semifinales: “…fue una serie muy reñida. Cuando mostraron los resultados me di cuenta que había clasificado. El puntaje estaba muy cerrado. Me quité un peso de encima,.. qué respiro. En la competencia hay que estar bien en todas las fases para quedar adentro y después de estar en la final. De ahí para adelante todo es ganancia”.

Esa inmensa alegría que sintió Daniel luego de la competencia la compartió inmediatamente con sus papás y su mejor amigo, a pesar de ser la madrugada en Colombia: “cuando iba saliendo de la piscina llamé a mi mamá y a mi mejor amigo, ellos estaban viendo la competencia y recuerdo que, cuando iba para el evento, mi mamá me manifestó que quería ir a Paris… y le cumplí”.
Con la sonrisa que siempre lleva a todos lados, dice que en su regreso a Medellín, a su club deportivo, a la Liga de Natación de Antioquia… “saludé y agradecí a mucha gente. Sé que muchas personas me apoyaron y estuvieron pendientes. Esta es nuestra casa, donde se preparó todo”.
Paris 2024 espera a un Daniel Restrepo con más experiencia, más maduro y como el mismo lo dice, “convencido de que tengo que seguir juicioso, cumplir los parámetros, los entrenamientos, seguir mostrando mi nivel. Ese cupo no tiene discusión…”, y es que, seguramente, en los clavados olímpicos, Daniel Restrepo tendrá mucho más por dar.





























