El Congreso Internacional Olimpismo Desarrollo y Paz, realizado los días 3 y 4 de abril pasado, organizado por la Academia Olímpica Colombia y apoyado por el Comité Olímpico Nacional reafirmó los beneficios del Olimpismo, como herramienta para la formación de mejores seres humanos y de sociedades más desarrolladas, equitativas y en paz. En esta edición, la primera parte de los resúmenes.
Por Alberto Galvis Ramírez
Presidente de la Academia Olímpica Colombiana y director de la Revista Olímpica del COC.
El Congreso Internacional Olimpismo Desarrollo y Paz fue el resultado de la unión de tres fuerzas al servicio del Olimpismo: la Academia Olímpica Internacional, el Comité Olímpico Colombiano y la Academia Olímpica Colombiana.
Todo fue importante en el Congreso: el apoyo del Comité Olímpico Colombiano; la organización, liderada por Clemencia Anaya Maya, vicepresidenta de la Academia Olímpica Colombiana; la presencia de la más importante institución del olimpismo mundial, la Academia Olímpica Internacional; la calidad de los conferencistas extranjeros presentes, que compartieron sus amplios conocimientos sobre el deporte como factor de desarrollo, inclusión y paz; el emotivo momento compartido por sencillos colombianos, que contaron sus experiencias en el descubrimiento del deporte para la recuperación de poblaciones vulnerables; el emblemático Paraninfo de la Academia Colombiana de la Lengua, escenario de los más importantes encuentros de la inteligencia colombiana; la participación de los centros de estudios olímpicos de nuestro país y de muchas universidades, y la actitud, la atención y el compromiso de las 300 personas venidas de todo el país, que fueron los directos depositarios del conocimiento compartido durante el Congreso.

Pero fue importante, especialmente, por el legado que nos dejó, representado en un Memorando de Entendimiento, firmado por partes involucradas en el deporte olímpico, y un Manifiesto, firmado por los asistentes, que busca que la siembra del Congreso germine en el futuro olímpico de Colombia, documentos que presentamos resumidos, en otros apartes de esta edición de la Revista Olímpica. Pero también, por las inquietudes depositadas en los 300 participantes, que se convertirán en multiplicadores de los principios y valores olímpicos en sus familias y en los núcleos humanos y profesionales que representaron.
El Memorando de Entendimiento, suscrito entre la Academia Olímpica Internacional, el Comité Olímpico Colombiano y la Academia Olímpica Colombiana establece una serie de actividades conjuntas, en nuestro territorio y fuera de él, a realizarse en el futuro inmediato, para garantizar la tarea de irradiación de los valores y principios olímpicos en la población colombiana, como parte de los procesos educativos, especialmente de la población joven.

El Manifiesto contiene compromisos que cumplirán los participantes en el Congreso, en sus actividades futuras.
Ese legado abre una inmensa puerta a la Academia Olímpica Colombiana y la proyecta hacia un horizonte mucho más internacional, en su tarea de generar el conocimiento necesario para divulgar el olimpismo como factor educativo, cultural, social, de desarrollo, paz… etc., en nuestro territorio, tal como lo concibió hace más de 100 años el barón Pierre de Coubertin, cuando restauró el fenómeno de los Juegos Olímpicos, bajo unos marcos relacionados directamente con la vida en sociedad de los seres humanos del mundo, y no sólo con la dinámica deportiva.

Fuerzas olímpicas unidas
El certamen fue inaugurado el miércoles 3 de abril, en un acto protocolario que contó con la presencia del presidente del Comité Olímpico Colombiano, Ciro Solano Hurtado; la Ministra del Deporte, Luz Cristina López; el representante de la Ministra de Educación, Rodrigo Nieto Galvis; el delegado del Alto Comisionado de Paz, Álvaro Córdoba Obando; el vicedirector de la Academia Colombiana de la Lengua, César Navarrete; la directora del Congreso, Clemencia Anaya Maya; el presidente de la Academia Olímpica Colombiana, Alberto Galvis Ramírez, y los miembros de la Academia Olímpica Colombiana, David Cañón Cortés, quien fue el presentador de todo el certamen, y Rocío Gámez Martínez, Beatriz Mejía Restrepo, Claudia Fernanda Rojas, Carlos Eduardo Villegas, Luis Felipe Contecha, Fernando Lersundy, José Antonio García y Marta Moncada.
Inicialmente intervino el presidente de la Academia Olímpica Internacional, Isidoros Kouvelos, con un mensaje desde Grecia, en el que expresó su beneplácito por el Congreso, que compartimos en la siguiente nota de esta edición.

Durante el acto de apertura, Clemencia Anaya Maya (foto), directora del congreso y vicepresidenta de la Academia Olímpica Colombiana, y Elda Rocío Gámez, secretaria, lideró la firma del Memorando de Entendimiento, entre la Academia Olímpica Internacional, el Comité Olímpico Colombiano y la Academia Olímpica Colombiana, que compromete a las tres entidades a desarrollar acciones en los próximos años, en favor de la divulgación de los valores y principios olímpicos.
En el desarrollo académico intervinieron tres expertos internacionales, Kostas Georgiadis, decano de la Academia Olímpica Internacional, con sede en Olimpia, Grecia, quien habló sobre la Tregua Olímpica; Silvia Dalotto Marcó, directora de la Academia Olímpica Argentina, quien se refirió a Cómo aportar desde la filosofía del Olimpismo al desarrollo y la paz, en comunidades vulnerables, y Emilio Fernández Peña, director del Centro de Estudios Olímpicos de la Universidad de Barcelona, España, quien brindó la conferencia Desarrollo humano, Comunicación y Olimpismo. Además intervinieron como conferencistas nacionales Álvaro Córdoba Obando, asesor de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, de Colombia, con la charla Importancia del deporte en el proceso de paz en Colombia.

Beatriz Mejía Restrepo, del Grupo Internacional de Paz y miembro de la Academia Olímpica Colombiana realizó el Simposio Deporte, Desarrollo y Paz, avances del sector del deporte para el desarrollo en América Latina, con experiencias de deporte, desarrollo y paz en territorio, en el cual intervinieron: Dorkas Judith Bautista, de la Fundación Sinumar, de Córdoba, con la charla Mujeres del mar; Angela Montenegro, de la Fundación Makikuna, del Putumayo, con Ven y Juega; Wilmar González, del Club deportivo Sanar, con Sueña y triunfarás; John Mina, de la Fundación NO me Rendiré, de Cali, quien habló sobre Prevención social a través del boxeo, y el intendente de la Policía Nacional, Jhony Pico, con la charla Experiencias innovadoras diferenciales con la actividad física como herramienta para la promoción de la convivencia ciudadana. Estas cinco charlas, de las cuales compartimos en esta edición artículos escritos por cada expositor, generaron un impacto muy fuerte en los asistentes, por sus emocionantes relatos de experiencias de vida en el deporte, en varios territorios colombianos, afectados, especialmente, por la violencia.

De la misma manera, bajo la moderación de Carlos Villegas, miembro de la Academia Olímpica Colombiana, se celebró el coloquio Valores olímpicos, desarrollo y paz, mirada desde la institucionalidad y la sociedad civil, en el cual participaron Kostas Georgiadis, decano de la Academia Olímpica Internacional; Emilio Fernández, director del Centro de Estudios Olímpicos de la Universidad Autónoma de Barcelona, España; Rodrigo Nieto Galvis, del Ministerio de Educación; Álvaro Córdoba Obando, asesor de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz; Juan Felipe Laverde, de la Fundación Greenland; Jorge Eliécer Franco Pineda, tesorero del Comité Olímpico Colombiano, y Silvia Dalotto Marcó, directora de la Academia Olímpica Argentina.
El resumen de este coloquio, escrito por su moderador, Carlos Villegas, también lo publicamos en esta edición.

Por una sociedad olímpica colombiana
Al final del Congreso fue firmado por los asistentes, los conferencistas, los representantes de las autoridades del deporte colombiano, los estudiantes de los Centros de Estudios Olímpicos, los estudiantes de las cátedras olímpicas, un Manifiesto, en el cual están consignados una serie de compromisos para tratar en el futuro, en favor de los valores y principios Olímpicos, que incluimos en esta edición.
En el acto de clausura del Congreso, quien escribe esta crónica, presidente de la Academia Olímpica Colombiana, hizo énfasis en la importancia del legado que deja el certamen, para garantizar el objetivo de impactar a la sociedad colombiana, para convertirla en una sociedad olímpica; en la calidad y particularidad de los conferencistas y sus charlas; en la lealtad de ese legado, con la herencia dejada por el barón Pierre de Coubertin, y en la gratitud, especialmente al Comité Olímpico Colombiano.
“Este no es el final del Congreso, sino el comienzo de un legado, que exige un arduo trabajo, porque no queremos que un acontecimiento de esta categoría se convierta sólo en una cita histórica, de la cual nos vanagloriemos en la Academia. La firma de los dos documentos, el Memorando de Entendimiento y el Manifiesto, nos comprometen formalmente en ese legado, pero también nos anima el trabajo que realizará cada uno de ustedes, los asistentes, por compartir esa semillita que quedó sembrada en sus corazones, para, entre todos, convertir a nuestra sociedad colombiana en una sociedad olímpica.
“Muchas gracias al Comité Olímpico Colombiano, a su presidente Ciro Solano Hurtado y a su Comité Ejecutivo, por su gran apoyo para hacer realidad este sueño; a la vicepresidenta de la Academia, Clemencia Anaya Maya, por su liderazgo en la organización del Congreso; a la Dirección Académica del COC, encabezada por Jaime Granados, por el trabajo logístico, que fue bien complejo; a las universidades presentes, especialmente a la UDCA; a la Academia Olímpica Internacional, que nos abrió un nuevo sendero, y a todos los asistentes el evento.
“Nos vemos en el camino que hemos trazado como legado de este Congreso”.





























