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Ángel Barajas enciende la chispa de la juventud

El gimnasta nortesantandereano Ángel Barajas se convirtió en el atleta número 49 de Colombia, clasificado a los Juegos Olímpicos de París 2024, en la prueba de barra fija. Barajas ratifica las enormes condiciones que le han permitido consagrarse muy joven en el concierto de la gimnasia internacional.

Por Alberto Galvis Ramírez

Director de la Revista Olímpica y Presidente de la Academia Olímpica Colombiana.

Ángel Gabriel Barajas Vivas, de 17 años, galardonado hace dos meses por el Comité Olímpico Colombiano con el Altius de Oro, como la mejor promesa deportiva del año pasado en nuestro país, se convirtió en el clasificado número 49 de nuestro país a los Juegos Olímpicos París 2024, y en el más joven represente nacional en la historia colombiana en este certamen, hasta hoy.

Barajas finalizó cuarto, luego de las  copas mundo de gimnasia de El Cairo, Cottbus, Baku y Doha, y obtuvo el cupo para estar presente en las justas de verano de la Ciudad Luz.

Con este resultado, Ángel Barajas se constituye en el gimnasta colombiano de más rápido crecimiento deportivo en nuestra historia, por cuanto su carrera internacional comenzó hace menos de tres años, en los cuales ha conquistado todos los honores en certámenes infantiles, juveniles y de mayores de nuestro país, y en torneos del ciclo olímpico.

Barajas es otra obra forjada por Jairo Ruiz Casas, en esa inagotable cantera que hace germinar en Cúcuta, con trabajo y disciplina, desde hace varios años.

Ángel Barajas comenzó en la gimnasia hace siete años llevado por su mamá, quien tuvo la intuición que las volteretas, los giros, los saltos que hacía todo el tiempo el niño, no eran sólo producto de su inquietud infantil, sino de algo más, tal vez de un gusto y un talento por y para la gimnasia.

Gracias a las destrezas que demostró desde el primer día, Jairo Ruiz Casas, el entrenador de la Liga Departamental de Gimnasia, y los demás jóvenes que trabajaban bajo su mando, acogieron al pequeño Ángel, quien se convirtió en uno de los focos de atención, en medio del gran talento de los pupilos de Ruiz.

Su habilidad y plasticidad naturales, su vocación casi enfermiza y su disposición a aprender facilitaron que llegara a la condición más importante exigida por Ruiz, y por los triunfadores: la disciplina, que le exigía unas rutinas algo extenuantes, que se combinaban con el juego y el buen ambiente que reinaba en la familia de la gimnasia.

El segundo complemento para convencerlo que algo importante lo esperaba, lo tuvo Ángel en el líder de toda una generación de gimnastas nortesantandereanos, el multicampeón Jossimar Calvo, el mayor referente de este deporte en Suramérica, de quien recibió consejos, experiencias y voces de aliento, que le sirvieron para ir madurando. “Puede llegar a ser mejor que yo”, le dijo desde el comienzo Jossimar, frase que lo llenó de entusiasmo.

A partir de entonces, Ángel supo dividir sus preferencias entre el estudio y hasta ocho horas de entrenamiento diarias, lo que le permitió generar una armonía emocional y física, que lo llevó a convertirse en el más destacado gimnasta infantil colombiano, y a conquistar todos los títulos suramericano infantiles.

Invitado a Tokio 2020

Luego de sentir la emoción de conquistar un oro y una plata en los XXI Juegos Nacionales del Bicentenario, en Cartagena 2019, entre juveniles, siendo él todavía infantil, Ángel Barajas vivió la experiencia más grande de su vida, al ser escogido por la firma Oster para asistir a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Dentro del programa “Oster te inspira 2020”, Ángel Barajas, en ese entonces con 14 años, fue escogido entre un grupo grande de aspirantes, como ganador de una de las seis becas deportivas por 25 millones de pesos, y la oportunidad de viajar a presenciar los Juegos Olímpicos de Tokio, que se celebraron a mediados del año 2021. Acompañaron a Barajas, la antioqueña Estefanía Escobar Vélez (BMX), la samaria Estrella Lobo Contreras (atleta de salto triple), la casanareña Natalia Andrea Mendivelso (taekwondo), la cucuteña Nayerly Yulieth Pajoy Torres (judo), y el cundinamarqués Pedro Alejandro Marín (atleta de semifondo). Confiesa que su experiencia en Tokio fue maravillosa, pero la vivió desde su condición de joven espectador y de joven aspirante. Sin embargo confiesa que cada vez que vio a alguno de los monstruos de la gimnasia del mundo hacer sus movimientos, sintió que era él quien estaba ahí y decidió que no solamente lucharía por estar en unos Juegos Olímpicos, sino que quería ganar una medalla.

Y el sueño se le cumplió, tres años después.

Corona del sueño de los Olímpicos

Pero fueron los Juegos Sudamericanos de la Juventud de Rosario 2022, la gran ocasión para definitivamente demostrar que es un súper talento, al sumar siete oros en el torneo de gimnasia. Barajas obtuvo los títulos en equipos, piso,  caballo con arzones, barra fija, barras paralelas y salto de potro, para constituirse en la figura colombiana y también del certamen, porque ganó siete de las ocho pruebas en las cuales fue inscrito, y fue cuarto en las anillas.

En el año 2023 siguió su línea triunfadora, al lograr dos medallas de oro, una de plata y una de bronce, en el Campeonato Mundial Juvenil de Antalia, Turquía, resultado que lo elevó a la condición de gran promesa de este deporte en el mundo.

El año de Ángel terminó con su  participación en los Juegos Nacionales del Eje Cafetero, en los que sorprendió a los mayores y se quedó con los oros de barra fija y general por equipos, así como los bronces en suelo, anillas y salto.

Este palmarés del 2023 le permitió ser postulado por la Federación Colombiana de Gimnasia, para los Premios Altius, en la modalidad de Promesa del Año, en deportes incluidos en el programa de los Juegos Olímpicos, galardón que finalmente ganó y recibió el 18 de enero pasado, en la Gala del Deporte Olímpico Colombiano.

Esta fue la actuación final, de su consagración, en Doha, que le entregó el cupo a los Juegos Olímpicos París 2024: