Toda la vida de los hermanos Viviana y Luis Felipe ha estado relacionada con las piscinas. Transformaron sus vidas a través del deporte y en el agua encontraron su lugar en el universo. Luis Felipe estará presente en París 2024, mientras su hermana le enviará mensajes de apoyo que reforzarán su ilusión.

Por Andrés Camilo Beltrán
Community mánager del Comité Olímpico Colombiano
Los clavadistas Viviana Andrea y Luis Felipe Uribe Bermúdez hacen parte de un grupo de hermanos que se destacan en la delegación colombiana durante este ciclo olímpico rumbo a los Juegos Olímpicos París 2024, pues entre los dos acumulan una docena de medallas, de las que siete son de oro.
Viviana es la hermana mayor y fue la que primero se enamoró de la piscina. A los cinco años ya se movía como pez en el agua y a esa misma edad nacía el que se convertiría en su mejor aliado y con el que viajaría por el mundo ondeando la bandera tricolor, el menor de los Uribe: Luis Felipe.
Las Piscinas de la Villa Olímpica de Pereira fueron las que se encargaron de cultivar el amor de Luis Alberto Uribe (padre) quien trabajaba como ayudante para la Liga de Natación de Risaralda y Mercedes Bermúdez (madre), administradora de la cafetería del complejo deportivo, la vida de los hermanos Uribe siempre estuvo en las piscinas, de hecho, en algún momento las circunstancias de la vida hicieron que toda la familia viviera en un cuarto bajo las gradas de Villa Olímpica.

Este hecho influyó de manera trascendental en lo que sería su estilo de vida, atletas de alto rendimiento. Instalados en su nuevo hogar provisional, la preocupación de don Luis Alberto era que alguno de sus hijos se ahogara en el patio de su hogar, una piscina con cinco metros de profundidad, así que desde temprana edad les enseñó el amor por el agua y la importancia de la natación para el entorno donde crecían. Lo que no sabía era que les estaba abriendo las alas para que reinaran en las alturas.
La primera en conocer los clavados fue Viviana. Ella recuerda que la intimidaban las alturas. Pararse en el borde de la plataforma le daba una sensación de inseguridad. Recuerda que su primer salto fue en compañía de su padre, quien estaba abajo pendiente de que nada saliera mal. Efectivamente nada falló y por el contrario Viviana encontró el que sería el deporte de sus amores, los clavados.
Para Luis Felipe la historia fue otra, a él le aterraba el agua. Su miedo era tal, que cuando su padre lo mandaba a practicar natación prefería convencer a los entrenadores para que no le contaran a su padre de la inasistencia a la clase, pero un día en el que se estaba escondiendo vio entrenando saltos a su hermana y algo se le encendió por dentro, sus ojos se iluminaron, vio que era una disciplina totalmente distinta en la cual no tenía que nadar, únicamente saltar.
Aunque sus ojos ya se habían fijado en las plataformas, su miedo al agua seguía vivo, pero esto no impediría nada. Entre Viviana y su padre lo amarraban a un flotador tubular de espuma para que no tuviera miedo y no entrará en pánico cuando cayera al agua. Era curioso, porque a Luis no le daba miedo saltar desde los 10 metros, pero sí estar en el agua.

Un día de entrenamiento, una de sus compañeras en un acto de picardía lo lanzó al agua sin saber que Luis no sabía nadar, primero sintió que iba a morir, como Luffy El Sombrero De Paja, que tanto disfruta ver en sus tiempos libres, ese personaje que pierde sus poderes al entrar en contacto con el agua. De repente llegó un instinto de sobrevivir en esa profunda piscina, y así, a la mala, aprendió Luis Felipe, uno de los mejores clavadistas colombianos en la temporada 2023.
La primera victoria de Viviana fue reveladora, pues esa competencia le mostró el camino de lo que podía llegar a hacer con sus saltos, con la precisión de sus figuras, con su talento innato, pues en la primera competencia que participó ganó medalla de bronce. Fue en la Copa Marlins en Cali, medalla que no se quitaba nunca; la llevaba al colegio y por muchas noches durmió con ella.
Por su parte, Luis tuvo que esperar cinco años, un tiempo bastante frustrante para ese niño que veía que su nivel no mejoraba. Se preguntaba si era por su talla o si simplemente no había nacido para este deporte. Con la idea de desistir, sus padres intervinieron. Luis Alberto y Mercedes le explicaron que los triunfos requieren de tiempo para que den sus frutos. Con 10 años, Luis Felipe probó el sabor de la victoria y, al igual que su hermana, su primera medalla fue de bronce. La felicidad de Luis Felipe estuvo represada durante cinco años y como si se tratara de su ‘anime’ favorito, el sombrero de paja había probado su primera fruta.
En 2015 llegó quien sería la persona que les daría un impulso trascendental a sus carreras deportivas y quien hoy sigue acompañando el proceso de los hermanos Uribe: el cubano César Saldívar, el entrenador, un hombre que desde el primer día les configuró todo su sistema entrenamiento y competencia.

Desde las alturas los hermanos Uribe hacían su propia historia. En los Juegos Suramericanos de Cochabamba (Bolivia), ambos subieron al podio. La hermana mayor demostró su casta y se adjudicó dos medallas de oro y una de bronce, en las pruebas de plataforma 10 metros sincronizado, plataforma sincronizado 3 metros y trampolín 3 metros, respectivamente. Por su parte, Luis Felipe daba muestras de su prueba predilecta, los tres metros trampolín, y se subía al segundo cajón del podio suramericano, a reclamar la medalla de plata.
Mientras tanto, en Colombia los padres de los hermanos Uribe hacían lo propio. Con esfuerzo y trabajo constante compraron la cafetería donde entrenaban los Uribe Bermúdez, pero ahora la cafetería contaba con un televisor pequeño, que les sirvió para ver a sus hijos por primera vez en un podio internacional.
En los Juegos Deportivos Nacionales del Bicentenario Cartagena 2019, Viviana y Luis Felipe, escribirían en su libro de hermanos una nueva gesta, está vez por lo grande, pues ambos se coronaron campeones y ganaron más de una medalla. Para estos Juegos, Viviana logró oro, plata y bronce, en las pruebas de plataforma, trampolín tres metros y trampolín un metro, respectivamente. Mientras que Luis Felipe se adjudicó los oros de trampolín a uno y tres metros.
Luego de atravesar la pandemia, de no estar dentro de las piscinas por más de un año, el retorno fue complejo, pero de la mano de su entrenador César, se programaron entrenamientos más intensos, porque tenían un nuevo objetivo: conquistar en familia los Juegos Suramericanos Asunción 2022 y así lo hicieron, entre los dos ganaron seis de las siete medallas de oro que entregó la disciplina a Colombia, tres para cada uno. Viviana ganó en las pruebas de plataforma 10 metros, trampolín tres metros y trampolín sincronizado junto con Daniela Zapata, mientras que Luis Felipe festejó en el trampolín tres metros, trampolín un metro y trampolín tres metros sincronizados junto con Sebastián Morales.
Luego de la conquista suramericana, fijaron su próximo destino los Juegos Centroamericanos y del Caribe San Salvador 2023, los primeros para Luis Felipe y allí se adjudicó dos medallas; la primera fue de plata junto con Daniel Restrepo, en los tres metros trampolín sincronizado; el colombiano también ganó bronce en los tres metros trampolín. Viviana mostró su jerarquía y junto con Daniela Zapata se consagraron campeonas en la prueba de trampolín tres metros sincronizado.
Los atletas avanzan en su ciclo olímpico con los XIX Juegos Panamericanos Santiago 2023, donde Luis Felipe escribió una nueva historia, pues el risaraldense logró tres de las cuatro medallas de los clavados colombianos: dos de plata en 3 metros trampolín y en dupla con Daniel Restrepo y el bronce en trampolín de un metro. Por su parte, Viviana Uribe y Daniela Zapata, en los tres metros trampolín sincronizado, se posicionaron como la quinta mejor dupla panamericana.
Los sueños también se comparten en familia, los dos sueñan con verse en los Juegos Olímpicos París 2024, conseguir su plaza y llegar a la gran cita.

Sin embargo, sólo Luis Felipe Uribe el cupo, el pasado 7 de febrero en la prueba de trampolín de tres metros de la modalidad de clavados en la natación, al clasificarse para la final del Campeonato Mundial de Natación Doha 2024.
Luis Felipe viajará sin su hermana, pero sabe que ella será, desde la distancia, su fuente de inspiración.





























