Este deportista, oriundo de Popayán, que acaba de proclamarse doble campeón panamericano de ajedrez, en las divisiones clásico y blitz -ajedrez relámpago-, a los 14 años abandonó la práctica del juego ciencia y volvió a los 38, para consagrarse y quedarse definitivamente en una de sus grandes pasiones.
Por Mauricio A Díaz P.
Periodista Acord Bogotá
Esta historia es fuera de lo común. Cuando tenía seis años, a Andrés Osiris López Martínez le nació el gusto por el ajedrez.
Resulta que su mamá, Ruth, quien se desempeñaba como vendedora ambulante, en un centro comercial de Popayán, llevaba a su hijo a que la acompañara.
Allí, los comerciantes de ese sector, comandados por Julián Toro, acostumbraban a jugar partidas y le contaba a ella que ese niño, tan pequeño, era muy inquieto por el juego ciencia.
En esa curiosidad que tenía Osiris, comenzó a verlos, a preguntarles y a interesarse por aprender a jugar, y como todos los días, iba con su mamá, fue aprendiendo a mover las piezas.
Y así fue como creció observando el desarrollo de lo que hacían esos señores, que pasaban las horas jugando ajedrez.

Con el paso del tiempo, su tío Danilo Martínez le propuso a Osiris si quería aprender más de este deporte y él, ya con 11 años, le dijo que sí y lo matriculó en el Club de Ajedrez Unicauca, afiliado a la Liga de Ajedrez del Cauca, y luego, lo inscribió en la Escuela Alfil – Dama, de la misma ciudad, ahora llamada Academia Yeika, liderada por los esposos Martha Beltrán y Jorge Tobar.
Allí comenzó un proceso de formación, con profesores especializados que le fueron enseñando los movimientos y las aperturas del juego ciencia.
Cuando tenía 14 años se dio la oportunidad de jugar su primer campeonato nacional de su categoría, en Cali, y allí empató en el primer lugar, con el hoy Gran Maestro Sergio Barrientos, quien hoy tiene la misma edad que él: 38 años.
El premio mayor era representar a Colombia en el Campeonato Mundial de Ajedrez, en el municipio de Oropesa, en España.
Para tal fin, la Federación Colombiana de Ajedrez estableció un desempate y allí Barrientos le ganó y fue con todos los gastos pagos, mientras Osiris tenía el cupo, pero no contaba con los recursos para ir y no asistió.
Entonces, con 14 años, en el año 2000, decidió retirarse de la práctica del ajedrez.

¡Regresó 24 años después!
Osiris, mientras tanto, terminó su bachillerato e ingresó a la Universidad del Cauca, en la cual se graduó como Ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones.
También se casó con Alejandra Cruz Buitrón y tienen un niño, de diez años, llamado Juan Esteban López Cruz.
Ahora, después de 24 años, Osiris decidió regresar al ajedrez competitivo.
Sin el Elo (que es el sistema de puntuación de un ajedrecista), decidió volver a competir en su ciudad, en el campeonato nacional amateur en Popayáb y, para su fortuna, quedó campeón.
Como premio asistió al Campeonato Panamericano de Ajedrez, en el Estado de Santa Catarina, en Brasil.

Lo hizo en compañía de dos trebejistas más: Juan Jacobo Bolaños y Jorge Esteban Tobar, también del Cauca, como parte de la Selección Colombia.
Allí, Osiris López, en la modalidad clásica, ganó las 9 partidas que disputó y se tituló campeón panamericano de ajedrez.
Además intervino también en la modalidad de blitz o ajedrez relámpago, que se disputa en un lapso menor a los diez minutos, y Osiris obtuvo cinco victorias y cuatro derrotas, que fueron suficientes para ser el campeón.
Como premio a esos dos títulos en el Panamericano ganó su cupo a su primer campeonato mundial de ajedrez, que se realizará en noviembre de 2025, en Serbia.
Algo inesperado para él y, a la vez, sorprendente para todos sus compañeros, porque cuenta como anécdota que sus rivales en el Panamericano lo veían que como no tenía Elo, estaba en los últimos lugares y decían que sería fácil de vencer, pero no fue así.
Andrés Osiris López Martínez sorprendió a todos y los derrotó de forma contundente, a ganar las nueve partidas que jugó.

A buscar el Elo
Ahora este payanés tendrá que regresar a clases en la Liga de Ajedrez de Cauca, a repasar y a volver a estudiar el juego ciencia, porque su propósito es representar muy bien a Colombia en su primer mundial.
También tendrá que escalar posiciones y empezar a sumar puntos para el Elo, que, según los expertos ajedrecistas, podría quedar con 1.865 puntos.
Y en lo que resta de este año participará en varios torneos, comenzando en su ciudad natal, Popayán, en el Campeonato Nacional, del 11 al 14 de octubre próximo.
Afirmó que no cree lo que le está sucediendo, pero lo considera un sueño cumplido: ganar un Panamericano, después de estar alejado y frustrado por 24 años.
(Fotos Cortesía COC y archivo particular)





























