
Por Mauricio Bermúdez A.
Presidente Federación Ecuestre de Colombia.
¿Cómo se gestiona el deporte, en un país de tantos contrastes, inseguridades jurídicas y presupuestales? Esta ha sido la cuestión que hemos tratado de desarrollar en el tiempo que venimos dirigiendo el deporte ecuestre colombiano.
El deporte ecuestre está lleno de contrastes. Un gremio de más de 10.000 personas lo conforman, familias, trabajadores, colaboradores, proveedores, servidores y, claro nuestros caballos y deportistas. Por año las cifras de inversión en el deporte superan los 4.000 millones de pesos y, las necesidades presupuestales para lograr un deporte totalmente de élite podrían superar al menos por dos las cifras de inversión.
A lo anterior se suma, la alta competencia y la formación. Son los dos pilares que justifican lo antes dicho.
Durante cada año, la Federación desarrolla un calendario nacional institucional, de la mano de las Ligas y de los Clubes organizadores. Son más de 40 eventos al año en todas las disciplinas ecuestres vinculadas a la Federación, es decir el salto, el adiestramiento, la prueba completa, el vaulting y el enduro. Siendo las tres disciplinas del ciclo olímpico las que conllevan la atención principal de inversión.

Hemos logrado en tres años de gestión superar el déficit que arrastrábamos, mediante una política clara de vincular el alto rendimiento a una figura más comercial y empresarial. En ese sentido, desarrollamos eventos deportivos que generan una experiencia (deportiva-empresarial) para los inversionistas y los asistentes. Esto significa hoy por hoy, la consolidación de concursos donde se prioriza el cuidado del caballo, la parte técnica y la experiencia de los asistentes.
De igual forma, frente a las entidades Nacionales e Internacionales, hemos consolidado aún más la imagen y los procesos que nos llevan a ser una Federación reconocida por su orden administrativo y por el cumplimiento de los requerimientos técnicos. El COC y la FEI, así como el Ministerio son “aliados” estratégicos de nuestra gestión. Por ende, cuando proyectamos el alto rendimiento a la Olimpiada de 2028, creemos que la única manera de llegar fuertes a esa competición, será de la mano con las entidades antes mencionadas.
Seguimos así con la fuerte idea de convertir el deporte ecuestre en una potencia regional y por qué no mundial. En lo regional punteamos el Ranking FEI, somos reconocidos como una Federación fuerte, donde nuestros atletas encuentran eventos propios del nivel técnico requerido. En esa línea contamos con más de 1.300 deportistas, 1.800 caballos, así como más de 130 jinetes internacionales, que en las disciplinas olímpicas y en las no olímpicas, compiten en los diferentes escenarios internacionales, desarrollando su actividad deportiva de forma destacada y con resultados ranqueados. La meta es llegar a Los Ángeles 2028 para competir y así conseguir lugares de privilegio destacando a nuestros atletas. Todo esto, pasando por el Panamericano de Lima 2027, claro está con la consecución de las medallas y clasificaciones, para llegar a la cita olímpica en las tres disciplinas.

En esa misma línea del alto rendimiento y de la formación, hemos adelantado una gestión que va a lo más profundo de nuestro deporte, es decir, la capacitación de nuestros entrenadores para la consecución de su licencia de entrenador deportivo. Hoy contamos con más de 150 entrenadores con licencia provisional, más de 50 en trámite de lograrla y un programa en desarrollo, para que esto se concrete y así logremos que todos nuestros queridos y respetados entrenadores, ostenten lo que por derecho les corresponde, su licencia para poder ejercer esta noble profesión.
La vorágine de la gestión deportiva siempre pasa por lo presupuestal, este año como ningún otro, hemos vivido momentos difíciles por la ausencia del presupuesto que proviene de la Nación. Somos conscientes de las dificultades, pero no entendemos ni aprobaremos nunca, que el deporte siendo el motor social por excelencia, esté tan desprotegido. Hoy buscamos en cada rincón de la empresa privada – sin eco -, en un país sólo acostumbrado a invertir en deportes populares como el fútbol, recursos que nos permitan llegar a las competencias internacionales, los Juegos Bolivarianos o los Centroamericanos y del Caribe el próximo año, sin los cuales el ciclo olímpico se truncaría definitivamente. Esta labor titánica es fundamental, lanzamos una alarma de ayuda para nuestro deporte y para todas las familias que dependen de él.

De este nuevo periodo que recién empezó en marzo pasado, nos quedan prácticamente 4 años de trabajo, de desarrollo, de gestión empresarial en la FEC, seria y comprometida con un gremio creciente y lleno de cosas buenas, mi trabajo como presidente se respalda en el Equipo Administrativo, el Comité, en la Ligas y en los Jinetes. La fuerza de una gestión está en trabajar todos por una meta en común, para nosotros es el caballo de deporte y sus atletas. Así lo venimos haciendo y lo seguiremos consiguiendo en los años que nos correspondan.





























