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Revista Olímpica

Investigación. Los ciclistas nacidos a gran altura rendirían mejor

Según un estudio del profesor colombiano de la Universidad de Montreal, Canadá Mauricio Garzón, los ciclistas  nacidos en altitud elevada (> 2000 msnm) tienen un mejor consumo de oxígeno, gracias a una producción natural de componentes hematológicos que favorecen el transporte de oxígeno en el organismo.

Artículo publicado en www.nouvelles.umontreal.ca

Lo sospechábamos, pero ahora la ciencia lo confirma: los ciclistas nacidos a gran altura rendirían mejor.

Este es el hallazgo de un estudio en el que participó Mauricio Garzón Camelo, profesor de la Escuela de Kinesiología y Ciencias de la Actividad Física de la Universidad de Montreal.

Para llegar a esta conclusión, el equipo de investigación Colombo-Suizo estudió a 80 corredores junior (17-18 años) y Sub23 (menores de 22 años), de tres categorías de rendimiento: Sub23 de Nivel mundial, Sub23 de Nivel nacional U23 y ciclistas junior de nivel nacional y nacidos en tres niveles de altitud diferentes, <800 msnm, baja altitud; 800–2000 msnm, moderada altitud y >2000 msnm, alta altitud. 

Estos ciclistas realizaron una prueba incremental máxima en ergociclo hasta el agotamiento a una altitud de 2570 m.

Los ciclistas nacidos a más de 2.000 metros de altitud representaban alrededor del 50 por ciento de la muestra analizada. 

En primer lugar, el 84 por ciento de los ciclistas que hacían parte de la categoría Sub23 y que habían ganado u ocupado posiciones privilegiadas como profesionales en una «gran vuelta» (Tour de Francia, Giro de Italia o Vuelta a España) habían nacido en una altitud mayor a 2000 msnm.

En segundo lugar, los corredores nacidos a baja altitud tenían valores de potencia aeróbica máxima (PAM)  y de consumo máximo de oxígeno (VO2 máx), más bajos que los ciclistas de moderada y alta altitud.

“En los ciclistas que suben a podios en las grandes vueltas, uno de los factores fundamentales de su éxito es un mejor consumo de oxígeno, y se comprobó que nacer, crecer y entrenar en altura facilita alcanzar niveles de consumo mayores”, indica Mauricio Garzón.

Foto: Mauricio Garzón.

Altitud y rendimiento

En altitud, el oxígeno disponible se reduce. Para compensar, entre otros mecanismos, el organismo produce más hemoglobina y hematocrito, elementos de la sangre que facilitan el transporte de oxígeno a los órganos y tejidos. Estas adaptaciones hematológicas aumentarían el rendimiento aeróbico, en la medida en que aumenta el volumen total de glóbulos rojos y favorece el consumo de oxígeno, factor clave para el éxito en el deporte de resistencia.

Muchos equipos y federaciones profesionales realizan “campamentos en altitud”, para mejorar el rendimiento de sus atletas. Pero los beneficios hematológicos de estas jornadas, de aproximadamente tres semanas, solo duran un tiempo en el organismo.

“Nuestro estudio indicaría que parece haber un componente genético en los atletas nacidos en alta altitud, que podría ser aún más notable, si sus padres y abuelos también han nacido en altura, lo que hace posible que esa adaptación se tenga de forma natural”, señala Mauricio Garzón. 

Esto lo podemos ver en las grandes vueltas: muchos ciclistas de Ecuador, Colombia o, en general, de zonas montañosas, como los Pirineos, los Alpes, la Sierra Nevada o los Cárpatos, e incluso los que entrenan en altura en algunas zonas del Colorado, y Arizona consiguen mantenerse por delante del pelotón durante las etapas de montaña, porque responden mejor a los esfuerzos en altura.

Naturalmente aventajado, pero… 

Los deportistas nacidos en altura tendrían una mayor disposición, desde el punto de vista fisiológico, a convertirse en deportistas de alto nivel, especialmente en deportes de resistencia (cuando el contexto socioeconómico lo permite), gracias a una producción natural de componentes hematológicos que favorecen el transporte de oxígeno en el organismo.

Foto: Cicloturismo, Marchas Cicloturísticas y Marchas BTT.webp.

Pero hay un inconveniente.

Los deportistas profesionales están sujetos a controles antidopaje. Y en ocasiones, aunque no hayan tomado sustancias dopantes, algunos ciclistas superan los límites permitidos.

Este es particularmente el caso de la eritropoyetina (EPO). Utilizada como sustancia dopante, la EPO es una hormona secretada naturalmente por los riñones, para estimular la producción de glóbulos rojos que permiten aumentar el suministro y la saturación de oxígeno. La hipoxia provocada por la altura estimula precisamente la producción de EPO, por lo tanto, sería posible presentar naturalmente un alto nivel de esta hormona.

“En el mundo del deporte empezamos a plantearnos esta hipótesis: determinados deportistas tienen una respuesta diferente por una combinación de factores genéticos y epigenéticos (Estudio de los cambios que activan o inactivan los genes sin cambiar la secuencia del ADN, a causa de la edad y la exposición a factores ambientales) y no por hacer trampas”, especifica el investigador.

Estos resultados hacen un parte de un proyecto de colaboración con el profesor Grégoire Millet de la Universidad de Lausanne, Luis Fernando Saldarriaga y Jenaro Leguizamo, entrenadores colombianos que en su momento dirigieron la carrera de la mayoría de ciclistas colombianos que disputaron las grandes vueltas en la última década.

En el mes de julio del presente año se presentará en París (Francia), en el marco del Congreso Europeo de Ciencias del Deporte, los resultados de un nuevo estudio sobre la misma temática, realizado con el profesor Gregoire Millet; la profesora Erika Mancera, de la Universidad Nacional de Colombia; el profesor Alain-Steve Comtois, de la Universidad de Québec en Montréal, y el doctor Edgar Galeano, de la Universidad del Rosario, en donde se comparan variables hemodinámicas de poblaciones de la misma edad y rendimiento, testeadas en alta altitud y al nivel del mar. 

DOI: https://doi.org/10.1123/ijspp.2022-0245

Foto portada: Todo Mountain Bike.