La ciclista de 28 años, recibió el Altius de bronce, como tercer atleta del año, en deportes incluidos en el programa de los Juegos Olímpicos, como un reconocimiento a sus conquistas del 2023, que la convirtieron en una de las deportistas colombianas más ganadoras durante el 2023.

Por Freddy Pulgarín
Presidente Acord Antioquia
El 2023 fue un año extraordinario para Martha Bayona Pineda, ciclista de 28 años. Además de obtener la medalla de plata en el Campeonato Mundial disputado en Escocia, logró dos medallas de oro en los Juegos Panamericanos y tres preseas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe (una de oro y dos platas). A estas victorias se sumó su destacada actuación en los Juegos Nacionales, donde se adjudicó cuatro medallas doradas.
«Fue un gran año, aunque no había empezado muy bien, sabía que había carreras muy importantes. Aunque la medalla de plata en el Mundial en Glasgow fue el momento más destacado del año pasado, creo que cada carrera contó», afirmó la deportista nacida en Bucaramanga, quien compite representando al departamento de Antioquia y quien además ganó medalla de plata y puntos para Paris en las Copas del Mundo, volvió a ganar el Keirin que no lograba hace tres años en el Campeonato Panamericano de Pista, retuvo el título en los 500 mts contrarreloj en ese mismo evento, obtuvo el récord en Panamericanos y participó en su tercera edición de la Champions League logrando un tercer puesto en la tabla general.
Martha Bayona comenzó su carrera en este deporte desde muy joven gracias a su padre, quien inculcó a todas sus hijas el amor por las bicicletas. Mientras que sus hermanas lo tomaron como un hobby, Martha lo consideró un proyecto de vida: «…empecé en la ruta, participé en algunas Vueltas de Futuro, competencias regionales y demás».
En un punto de su carrera, un entrenador de Santander la llevó al velódromo. Martha, acompañada de su padre, recuerda: «saber que la bicicleta no tenía frenos, que era de piñón fijo y luego entrar a la pista y ver los peraltes fue bastante aterrador, pero igual hice el intento. Me hubiera gustado decir que mi primera experiencia en un velódromo fue lo mejor y que de ahí surgió mi amor por la pista, pero no. Primer intento y primera caída; solo eso me bastó para decirle no al ciclismo de pista. Ese miedo que sentí no me permitió empezar más temprano en esa modalidad», comenta la deportista, que ahora es una de las más destacadas en el ciclismo de pista a nivel mundial y menciona tres decisiones importantes en su carrera.

La primera decisión crucial fue volver a intentarlo. Después de recibir recomendaciones y ganar más experiencia, comenzó a disfrutar de la pista: «…tuve la oportunidad de participar en competiciones nacionales e internacionales y, por supuesto, tuve la fortuna de conocer a mi actual entrenador, Jhon Jaime González, quien ha liderado mi proceso desde entonces”.
Desde ese momento todo comenzó a cambiar: «…como la base de la selección Colombia estaba en Medellín, tomé la segunda decisión que fue la que más me costó: estar lejos de mi familia pero con la ilusión de cumplir los sueños que tenía y lo que podía lograr. Si bien no fueron los años más fáciles, poco a poco me fui acostumbrando gracias a mis compañeros de selección, Fabián Puerta y Juliana Gaviria, quienes me abrieron, en un inicio, las puertas de su casa para continuar con mi carrera”.
Y la última decisión crucial tuvo que ver con su representación: «Yo corría por Santander y llegó el momento de tomar mi tercera gran decisión, pasarme a la Liga de Antioquia. No era obligatorio, pero entrenaba en su velódromo, con su entrenador y recibía apoyo médico de algunos expertos en Indeportes Antioquia. Quería agradecer todo eso. La Liga e Indeportes Antioquia me abrieron sus puertas y me recibieron con los brazos abiertos, incluso sin darles un título o una medalla. Desde ese momento hasta ahora, represento a Antioquia y vivo en Medellín».
Sobre el departamento que ahora representa y donde fue reconocida el año pasado como la mejor deportista en la noche de gala de Acord Antioquia, Martha comenta: «Significa mucho para mí, actualmente es mi hogar, es donde he hecho gran parte de mi carrera deportiva, es donde he logrado muchas cosas, donde vive mi otra familia, mis compañeros, mi entrenador, el equipo que está detrás ayudando en todos los aspectos. Estoy muy feliz de representarlos».
Pero como toda gran deportista, Martha pareciera no tener límites. Este año tiene grandes metas por cumplir: «…lo primero sería asegurar la clasificación a los Juegos Olímpicos. Todavía hay cuatro competiciones que otorgan puntos: tres Copas del Mundo y el Campeonato Panamericano. Así que la meta es sumar lo que más se pueda, hacer las cosas bien y disfrutar cada parada», afirma con la seguridad de sentirse entre las mejores del mundo, pero con la certeza de que debe seguir trabajando comprometidamente para llegar más lejos.
Cuando evoca de dónde viene su amor por el ciclismo, no duda en mencionar a su papá y a aquellos que durante su carrera deportiva han sido modelos a seguir, como la medallista olímpica María Luisa Calle: «Yo quiero ser como ella», decía. Pero también recuerda un consejo importante que siempre escucha de su entrenador: «disfruta mucho todo», así que eso es lo que hace siempre.





























