Aunque no se lograron medallas, el Mundial sub 20 de atletismo, celebrado en Lima, Perú, dejó un importante balance para el futuro del deporte base colombiano: dos finalistas, cuatro semifinalistas y una buena generación de atletas que podrían seguir sus procesos en este nuevo ciclo olímpico, que se cerrará en Los Ángeles 2028. La saltadora de alto María Isabel Arboleda fue la gran figura nacional.

Por Julio César Sandoval
Director Runnigcolombia
Desde que se llevó a cabo el primer mundial para la categoría sub-20, en Atenas (Grecia) en 1986, Colombia suma un total de nueve medallas (una de oro, cuatro de plata y cuatro de bronce).
La primera medalla de la historia para nuestro país en la categoría juvenil la obtuvo Norma González, en los 400 metros de Santiago 2000, cuando ganó la presea de bronce. Pasaron 12 años para volver a sumar medallas en los mundiales juveniles, y en Barcelona 2012, Eider Arévalo obtuvo la única medalla de oro de la historia, mientras que Lorena Arenas se quedó con la de bronce, ambos en los 10.000 metros marcha.
Después, el turno fue para Evelyn Rivera, medallista de plata de los 200 metros en Bydgoszcz (Polonia), en 2016, y dos años después, en Tampere (Finlandia), María Fernanda Murillo subió al tercer cajón del podio en la prueba de salto alto.
Posteriormente, la pandemia hizo que el mundial del 2020 de aplazara para 2021, en Nairobi (Kenia), donde John Berrío terminó segundo en el salto largo.
Las otras tres medallas de Colombia en los mundiales sub-20 llegaron en Cali 2022, por intermedio de Natalia Linares, plata en salto largo; Valentina Barrios, plata en lanzamiento de jabalina, y el equipo del relevo 4×100, conformado por María Alejandra Murillo, Marleth Ospino, Melany Bolaño y Laura Martínez, quienes se quedaron con la presea de bronce.

La nueva generación
En el Mundial de Lima 2024, Colombia no sumó medallas, con el equipo conformado por 21 atletas, la nómina más numerosa de la historia para una cita mundialista de la categoría, sin contar con Cali 2022, donde por ser locales tenía la posibilidad de inscribir atletas en cada una de las pruebas.
Y aunque no se subió al podio, la edición XX del mundial dejó un balance de dos finalistas, cuatro semifinalistas y una buena generación de atletas que podrían seguir sus procesos en este nuevo ciclo olímpico, que se cerrará en Los Ángeles 2028.

Nombres como los de Paola Loboa y Nahomy Castro, en los 400 metros planos, quienes ya se muestran con marcas competitivas para la categoría mayores, tanto en el país como en el continente, son para tener en cuenta. Paola terminó novena (52.82) y Nahomy (53.37) se ubicó en el puesto 15. Además, ellas mismas son la base del relevo 4×400 que también integraron Isabela Hurtado y Dana Jiménez, que clasificó a la final, así como del 4×400 mixto que igualmente tiene una buena base pensando en el futuro y que de hecho fue medallista en el Campeonato Iberoamericano, en mayores.
Pero sin duda que la más destacada en el Mundial Sub-20 fue María Isabel Arboleda, en salto alto, quien se ubicó quinta con una marca de 1,87 metros (su mejor marca personal) y se consolida como una de las mejores del continente, incluso en categorías superiores. Tiene el biotipo, el talento, las marcas y la cabeza, para medirse ante las mejores del mundo.
Por su parte, Luciana Zapata fue otra de las semifinalistas, en los 100 metros vallas, prueba en la que terminó con una marca de 13.57 (en la primera ronda) y quien viene de superar el récord nacional sub-20 y sub-23 (13.48), este último lo tenía Brigitte Merlano, una atleta que fue múltiple medallista en eventos del ciclo olímpico y tuvo participaciones en mundiales y Juegos Olímpicos.

Por último, los marchistas Jesús Ramírez, (puesto 12 con 40:55.25) y Dayana Segura (puesto 15 con 46:48.76) también tuvieron buenas representaciones, además de marcas competitivas, que les permiten soñar con un buen proceso, al lado, entre otros, de Mateo Romero, quien estuvo en el relevo mixto de los Juegos Olímpicos con Lorena Arenas.
Por último, un capítulo especial merecen los lanzadores Juan Sebastián Scarpetta (lanzamiento de martillo) y Juan David Montaño (lanzamiento de disco), que aunque no tuvieron un buen mundial, tienen las marcas, el biotipo y han demostrado que son el relevo generacional de los mejores del país.





























