Durante el Congreso, el intendente de la Policía Nacional Jhony Pico, brindó la charla Experiencias innovadoras diferenciales, con la actividad física como herramienta para la promoción de la convivencia ciudadana, en la cual compartió su trabajo de 23 años, en el que combina la actividad fisica con la rutina creada por la llamada “Polizumba”.

Era el año 2003 y el joven patrullero Jhony Pico pertenecía a la Policía de Menores (Policía de Infancia y Adolescencia) en el archipiélago de San Andrés y Providencia. Su misión era visitar colegios e instituciones educativas de la isla, para socializar el Código del Menor con niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, en uno de los colegios visitados los niños solo hablaban creole (lengua nativa isleña), por lo tanto no le prestaban atención a su charla.
A pesar de sus esfuerzos y después de muchos intentos decidió sentarse a esperar el final de la clase. Sin embargo, en el aula había un reproductor de CD y con el ánimo de agilizar el término de la actividad oprimió play, y sonó a todo volumen una champeta, frente a lo cual todos los niños y niñas empezaron a bailar. Al compas del baile, uno de los niños se acercó al policía y lo retó a bailar; el uniformado, no inferior al reto planteado, realizó el baile más improvisado y menos planeado en la historia de las clases grupales. Sin embargo, al terminar la canción todos los asistentes estaban imitando y repitiendo los improvisados pasos del policía, y todos a viva voz gritaban “Otra…otra…otra…”. Entonces el uniformado les dijo que bailarían otra canción, si escuchaban su charla. Así fue y durante la charla, los niños fueron muy participativos, y esa fue la clase en la que recibió el mayor números de preguntas sobre el Código del Menor.
Al finalizar la jornada escolar, y mientras regulaba el tránsito en el departamento insular, varios niños y niñas, literalmente llevaban a la fuerza a sus mamás hasta donde se encontraba el policía y les decían algo en creole, para luego marcharse, hecho que se repitió varias veces. Entonces el policía se acercó a una de las profesoras que salía del colegio a preguntarle qué era lo que los niños les decían a sus mamas, a lo que l maestra respondió en medio de una sonrisa: “Mamá, ese es el policía que baila”.

De esta manera se inicia la historia del hoy Intendente Jefe Jhonny Pico Hernández, magister en Educación Física de la Policía Nacional, quien por más de 23 años ha viajado por todo el territorio colombiano, utilizando la rutina aeróbica “zumba”, como medio para promover la convivencia e integración ciudadana.
Su labor no ha sido fácil. Un país con más de 50 años de conflicto armado interno, narcotráfico, delincuencia, violencia en sus múltiples facetas ha originado la necesidad de generar estrategias innovadoras, para promover y enseñar la importancia de la convivencia, en una sociedad civilizada. Es la única Policía en el mundo en desarrollar este tipo de iniciativas, ya que fusiona las bondades de la actividad física, la neurociencia, la pedagogía y la andragogía, para convertir a los ciudadanos del común en agentes generadores de paz en sus territorios.
Al comienzo solo se desarrollaba con niños, niñas y adolescentes, y promovía la convivencia escolar. Sin embargo, con el transcurrir del tiempo surgió la necesidad de llevarlo a adultos y adultas mayores, como mecanismo para disminuir delitos relacionados con la convivencia ciudadana (violencia familiar, de género, psicológica, agresiones físicas e incluso intentos de suicidio). Ejemplo de eso fue lo ocurrido durante la pandemia mundial COVID – 19, en la cual se registró un aumento exponencial de comportamientos contrarios a la convivencia, que estaban directamente relacionados con el confinamiento obligatorio ordenado por el gobierno nacional. Este uniformado empezó a ubicarse frente a edificios, conjuntos y barrios de la ciudad de Bogotá, para invitar a los residentes a salir a las ventanas y puertas a participar de una clase de zumba, actividad que le permitió recolectar más de 60.000 mercados y donarlos a familias en los barrios mas humildes de la ciudad, y disminuir ostensiblemente el número de llamadas al teléfono de emergencias, de personas que amenazaban con suicidarse o que denunciaban casos de violencia en los hogares confinados.

La historia del policía que bailaba en pandemia fue contada en más de 110 países; traducida a más de 87 idiomas; obtenido más de 400 millones de reproducciones, en diferentes plataformas digitales, y objeto de diferentes crónicas en canales, como Telemundo, Univisión y un especial en Netflix Francia.
Con el transcurrir del tiempo, otros profesionales de Policía han participado de las actividades que lidera el Intendente Jefe en todo el territorio nacional, como un medio para prevenir el síndrome de burnout* y fortalecer la calidad del servicio que los policías prestan a los ciudadanos en Colombia. Al interior de la Policía Nacional de Colombia, e incluso la misma comunidad, lo reconoce como “Polizumba”, palabra con la que se encuentran miles de videos, fotos y declaraciones de personas que han participado y agradecen la labor que cumple este policía colombiano, que ha encontrado en la zumba un método diferencial para la construcción colectiva de la paz.
Uno de los últimos logros de este uniformado fue reunir mas de 12.000 mujeres en la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el pasado mes de agosto, para lograr el récord mundial de la mayor cantidad de mujeres bailando zumba.
* Nota del editor: P. Gil-Monte lo define como: «una respuesta al estrés laboral crónico integrado por actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que se trabaja y hacia el propio rol profesional, así como por la vivencia de encontrarse agotado».
Video de Polizumba, con el Intendente Jhony Pico:





























