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Revista Olímpica

Recorrido de un sueño

El Congreso Olimpismo para el Desarrollo y la Paz y la firma del Memorando de Entendimiento son el resultado de un incansable trabajo de la Academia Olímpica Colombiana, a lo largo de 32 años, de una historia que no se detiene, en la tarea de preservar y difundir los valores olímpicos en nuestro país.

Por Clemencia Anaya Maya

Vicepresidenta de la Academia Olímpica Colombiana y directora del Congreso Olimpismo para el Desarrollo y la Paz.

La Academia Olímpica Colombiana, ha construido un camino de la mano de diversos visionarios, educadores en su gran mayoría que han soñado con aportarle al país desde su conocimiento y experiencia. 

Fundada en 1992, en el Paraninfo de la Academia Colombiana de la Lengua, con el objeto de alcanzar un día el reconocimiento ante el Colegio Máximo de Academias del país, su camino ha sido largo y su paso poco a poco ha ido dando resultados importantes. El primer paso fue dar a conocer la filosofía del olimpismo en distintas ciudades del país. Por esa época nadie hablaba de olimpismo. Empezamos por Bogotá, Cali, Medellín, Pasto, Tunja y Cartagena celebrando las primeras sesiones solemnes de la Academia, invitando a colegas olímpicos de Europa y Suramérica, entre ellos Don Conrado Durántez, de España; Rodolfo Cremer, de Perú, y Julio Casanelo, de Argentina, entre otros.  

Así, poco a poco, el país deportivo fue aprendiendo acerca de los Juegos Olímpicos antiguos y modernos, del Movimiento Olímpico, del Olimpismo, de su filosofía y de su relación profunda con la cultura y la educación. Muy valiosa la ayuda entonces como ahora, de Solidaridad Olímpica, para desplazar periódicamente a algunos de los académicos integrantes de la Academia Olímpica Colombiana, a tomar parte de las sesiones de la Academia Olímpica Internacional y desarrollar las sesiones nacionales. 

Una estrecha relación surgió de todo esto con la Real Academia Olímpica Española, que se hizo presente en muchas ciudades una y otra vez, donó libros para nuestra biblioteca, utilizando la Embajada de España en Colombia como puente y los delegados de Colombia que asistían a los eventos convocados en Europa y Estados Unidos que debían regresar con libros para enriquecer nuestros anaqueles.

Cátedras Olímpicas

Cuando decidimos impulsar la Cátedra Olímpica en las universidades habían transcurrido diecisiete años de labores, y habíamos creado el primer Postgrado en Gestión Deportiva, con la Universidad Jorge Tadeo Lozano, que llevaba el nombre de Altos Estudios del Deporte. Sabíamos que el país merecía este tipo de programas, que luego se fueron aumentando inspirados en el nuestro. Sin embargo, el país deportivo aún no entendía la relación del Movimiento Olímpico con la educación y su trascendencia en la sociedad actual.

Doce años después de iniciada la primera Cátedra Olímpica en la Universidad de Ciencias Ambientales Aplicadas, UDCA, el país tendría la sorpresa de contar con diez Centros de Estudios e Investigación Olímpica, y seríamos el  país con mayor número de Centros en el mundo. Recordamos a nuestros lectores que el primer Centro de este orden fue creado en Barcelona, después de la celebración de los Juegos Olímpicos en esa ciudad, con el objeto de medir el impacto social y deportivo de este magno evento. Pero en Colombia nunca hemos celebrado unos Juegos de esta naturaleza, y estamos aún lejos de hacerlo. 

A lo largo de todo este tiempo he tenido la oportunidad de conocer a muchos académicos del mundo olímpico, que se han quedado atónitos cuando escuchan que en nuestro país tenemos diez Centros de Estudios e Investigación Olímpica, una labor liderada por la Dirección Académica del Comité Olímpico, en cabeza de Jaime Orlando Granados, y que se hizo posible gracias a que en más de veinte instituciones de educación superior, hoy en día se imparte una Cátedra Olímpica, requisito indispensable para alcanzar el aval del Comité Olímpico Internacional.

Como vemos, el proceso poco a poco se ha ido dando y hoy estos Centros se perfilan como el canal más expedito para desarrollar el gran objetivo de las academias olímpicas nacionales, que es difundir y defender la filosofía del olimpismo y denunciar todo aquello que ponga en peligro la integridad de la misión del Movimiento Olímpico.

¿Por qué un Congreso?

La Academia Olímpica se reúne cada mes, para programar, evaluar y revisar el Plan Estratégico, teniendo siempre un interrogante acerca del futuro, cómo aportar más, cómo seguir trazando el rumbo y fortalecer a nuestros seguidores, que hoy son muchos, gracias a nuestro programa en el Canal Olímpico, Olimpismo en Acción, y nuestras tertulias creadas en 2003, que el año pasado llegaron a 20 años dedicadas a difundir conocimiento olímpico en todo el país y ya a través de los Centros de Estudios Olímpicos. 

El año pasado, durante la Sesión Internacional de la Academia Olímpica Internacional celebrada en Olimpia, y pensando en ir un paso más allá para aportarle al país, me reuní con el Decano de la Academia y le propuse que firmáramos un acuerdo de cooperación. 

A Kostas Georgadis lo conozco desde 1992; hemos participado en diferentes foros, congresos y conferencias Internacionales de olimpismo, y él conoce mi trabajo y dedicación. Para mi fue una gran felicidad que, sin dudarlo, aceptara mi propuesta. Fue entonces cuando empezamos a buscar la posible fecha para la firma en Colombia, y su agenda estaba disponible para el mes de abril. En ese momento cruzó por mi mente el 6 de abril, Dia Internacional del Deporte para el desarrollo y la Paz. Los dioses del Olimpo me recordaron que los Juegos Olimpicos antiguos nacieron para la paz y se fortalecieron con la Tregua Sagrada o Ekecheiría, y que el Barón Pierre de Coubertin se inspiró en la paz para restaurar los Juegos Olimpicos Modernos. 

Así las cosas, mi propuesta concreta para el Decano, Kostas Georgadis fue, firmemos un acuerdo y lo celebramos con un congreso sobre olimpismo, desarrollo y paz. La alegría fue máxima ante su respuesta positiva, y mi compromiso olímpico empezó a ponerse en marcha desde el primer paso que di al salir de su oficina en la sede de la Academia Olímpica Internacional, en Olimpia, el 18 de julio de 2023.

Al regresar a Bogotá compartí con mis colegas olímpicos de la Academia el informe de mi gestión y todos acogieron con entusiasmo la idea propuesta, para empezar a trabajar por ese objetivo, que nos permitió finalmente y luego de mucho trabajo nacional e internacional, llegar al éxito del primer Congreso Olimpismo, Desarrollo y Paz y la firma del Memorando de Entendimiento entre la Academia Olímpica Internacional, el Comité Olímpico Colombiano y nuestra Academia Olímpica, el primero que se firma en la región de América.