El icónico logo de los Juegos Olímpicos París 2024, diseñado por Royalties Ecobranding, nace de la combinación de tres símbolos: La medalla de oro, la llama olímpica y el rostro de Marianne hacen parte, por primera vez en la historia, de esta nueva marca francesa en pro de la misma identidad olímpica y paralímpica.
La presea dorada está directamente relacionada con lo inmutable o incambiable de la determinación, también por lo deslumbrante del talento y por lo eterno de la victoria. La llama olímpica hace su aparición gracias a la representación de la unión por los valores deportivos que van más allá de las fronteras, las naciones o las generaciones y que arde en el interior de los atletas en el todo el mundo.
Nuestro valor como seres humanos es fundamental para el desarrollo de las justas olímpicas, por tal motivo, el último de los símbolos es Marianne. Esta figura alegórica corresponde a uno de los principales símbolos nacionales de la República Francesa; encarna un espíritu de ambición, igualdad, libertad y generosidad.
Es importante mencionar que Marianne también es un homenaje para todas las atletas, pues fue en París, pero en 1900, donde participaron por primera ocasión en los Juegos Olímpicos. De esta forma, Marianne es una alegoría al espíritu revolucionario de las justas olímpicas y a la pertenencia de las mismas al pueblo. Finalmente, su tipografía (correspondiente a ‘París 2024’) evoca el Art Déco, un movimiento artístico vinculado a la capital francesa y que incluso se puede observar en los metros de la ciudad. Este diseño se escogió por la versatilidad de su uso en los textos digitales.
Foto cortesía París 2024.





























