Esta es la semblanza de la doble campeona mundial de levantamiento de pesas, en el torneo que se cumple en Bogotá, una historia llena de perseverancia y capacidad para levantarse de las caídas propias de la vida. Además de doble campeona mundial fue consagrada en la noche del pasado lunes, como la mejor Deportista del Año 2022, según Acord Bogotá.
Por Ingrid Victoria Vallejo Lucena
Docente de la IU Escuela Nacional del Deporte y de la Universidad Santiago de Cali. MS.c Metodología del entrenamiento deportivo. Esp. Periodismo deportivo. Profesional en deporte.

En Bogotá nace una proeza de las pesas olímpicas, en agosto del 2009. El entrenador, Darwin González Carvajal, quien se encontraba laborando con el IDRD desde entonces, llevaba a cabo un proceso de formación con un grupo de niñas muy talentosas en Ciudad Bolívar, en el Colegio Argentina Sierra Morena, al sur de Bogotá. Ese día ve llegar a una de las pesistas en compañía de otra niña, y le pregunta a Leydy Arciniegas que quién era es niña que la acompañaba a entrenar ese día”. Dice Darwin que le llamó mucho la atención cuando vio a Yenny Álvarez, porque tenía un cuerpo muy atlético. Entonces le dice a Leydy que la vuelva traer a los entrenamientos, para hacerle unas pruebas físicas de flexibilidad y postura.
En ese mes de septiembre de 2009, a la edad de los 13 años, Yenny empieza un proceso formativo en Bogotá, con el profesor Darwin González. Una vez aplicados las pruebas físicas, el profesor comenta que indudablemente notó las condiciones de Yenny para la práctica de las pesas olímpicas. Dice que “tenia mucha potencia en las piernas”.
A pesar de notar sus capacidades, Yenny tuvo que superar dificultades circunstanciales, como la pérdida de su madre. Sin embargo, todos los esfuerzos que se realizaron por parte de su entrenador, su tía y personas que atendieron la situación de Yenny, ella logra con perseverancia y disciplina descubrir que la vida le abría una puerta para ser una de las pesistas mas talentosas del país.

A raíz del abandono de su padre, una de sus tías se hace cargo de ella y la motiva a estudiar y a ayudarle en la casa. Mientras. El profesor Darwin comenta que habla con el profesor de educación física de Jenny y le cuenta su situación de Yenny, para ver la posibilidad de ayudarla. Afortunadamente cuenta con el apoyo y colaboración de este profesor, para que continuara sus estudios y, a la vez pudiera seguir sus entrenamientos.
A principios de diciembre se realizan los Juegos Nacionales en Bogotá, y el técnico clasifica para el equipo capitalino, a tres niñas de ciudad Bolívar, entre ellas, Yenny. Pero tiene una dificultad con sus papeles de identificación, ya que no tenía registro civil, ni tarjeta de identidad. Su entrenador comenta que tuvo que diligenciar sus papeles en la Registraduría Nacional y “mover cielo y tierra” para conseguir su registro civil. Después de todas estas gestiones, se da cuenta que su nombre y apellidos era Yenny Álvarez Caicedo, y no Yenny Caicedo, como en un primer momento la conoció.
Con esta gestión, Yenny consigue competir en su primer campeonato nacional sub-15, en Montería, Córdoba, en donde queda campeona nacional. Enseguida participa en el Nacional sub-17, y obtiene el título en esta categoría, que le otorga el cupo para el Campeonato Panamericano sub-17: Concentrada Medellín, Yenny no contaba con los permisos de sus padres para poder salir del país, y poder preparase para dicha competencia.
El profesor Darwin habla con su tía Aura Caicedo, porque necesita contactar al padre de Yenny, Jair Álvarez. Finalmente se comunica con él padre y se presenta como el entrenador de su hija, le cuenta que ella va a un campeonato panamericano en Chile y tiene la necesidad de tener los permisos por parte de sus padres. Jair Alvarez, sorprendido, autoriza los permisos y tramita el acta de defunción de la madre de Yenny.

Ya en el Campeonato Panamericano en Chile, Yenny se corona campeona, tanto panamericana y suramericana.
En el 2011, sus entrenadores, Darwin González, y su padre, Julio González, quienes están al mando de todas las categorías se hacen cargo de su proceso hacia el alto rendimiento. Ambos, comienzan a gestionar el apoyo para Yenny, porque no solo era una deportista del momento, sino una proyección seria y consolidada, y con mucho futuro.
Yenny fue ganando todas las competencias a nivel nacional. Llegó el campeonato nacional mayores, en 2012, en Puerto Gaitán, Meta, en el cual obtuvo el primer lugar, y cumplió con el requisito para poder obtener el apoyo por parte del IDRD.
De esta manera Yenny se convierte en la número del país. A continuación ffueron llegando más retos, como el Mundial sub-17, en Uzbekistán, en el cual subió al podio para reclamar la presea dorada, en los 48 kg., división reglamentada en ese entonces. A su vez, Yenny logra el campeonato de los Juegos Nacionales.
En el 2013 es parte de la selección nacional juvenil y mayores. Consigue ser campeona juvenil y mayores, de Colombia, del suramericano juvenil y del panamericano juvenil y recibe el reconocimiento como una de las mejores deportistas de Colombia.
En el 2014, Yenny siendo juvenil, participa en el Mundial de Rusia, y alcanza el tercer puesto, con el profesor Julio González, como su entrenador.
En el 2014, el reconocido profesor cubano Alfredo Herrera, llega a Bogotá a apoyar y a acompañar este proceso, junto al entrenador Julio González. Anteriormente, Yenny estuvo concentrada con la selección nacional en Cali, lo que le permitió adelantar un adecuado proceso. Infortunadamente, en el 2015, con otros entrenadores, Yenny presenta problemas por dopaje, en un Panamericano en la ciudad de Cartagena, y queda sancionada por cuatro años. Yenny se comunica con el profesor Darwin para comentarle lo ocurrido, y a pesar del apoyo de un abogado no logra obtener un veredicto positivo.
Durante estos cuatro años se dedica a trabajar como entrenadora personal, en Box de Crossfit.

A comienzos de 2018, su primer entrenador, Darwin González, se contacta con ella, para ver la posibilidad de que vuelva a las pesas olímpicas. Sin embargo, Yenny está muy decepcionada por la ausencia de apoyo por parte. Al cabo de unos meses, ya para terminarse el tiempo su tiempo de suspensión por dopaje, Yenny regresa a las plataformas.
Hoy, gracias a su resiliencia, talento y disciplina para continuar superando obstáculos sigue demostrando que la fuerza femenina es capaz no solo de levantar peso, sino historias de mucho peso, que solo se logran con vigor e inteligencia. Y, gracias a su entrenador, Darwin González, con quien inicio su vida deportiva, y a quienes formaron parte de su trayectoria porque son los testigos mas genuinos de su proceso, para posicionarse como una de las mejores pesistas que ha tenido Colombia, salió adelante para celebrar con gran jíbilo esta nueva victoria, en el Campeonato Mundial de Levantamiento de Pesas, que se cumple en Bogotá.





























