La historia de esta tiradora con arco antioqueña refleja el desarrollo del tiro con arco colombiano, porque fue una de las primeras estrellas, cuando nacía la Federación, estuvo presente en muchos certámenes, entre ellos cuatro Juegos Olímpicos, y hoy es un modelo para las nuevas generaciones.
Por Alberto Galvis Ramírez
Director de la Revista Olímpica
Ana María Rendón es la voz de la experiencia en el tiro con arco colombiano. Fue una de las primeras campeona del naciente deporte, en su Medellín natal, la meca de esa modalidad, que con trabajo, esfuerzo y resultados se convirtió en un nuevo deporte federado en nuestro país.
Ana María es un símbolo viviente de la arquería colombiana, luego de recorrer los más exclusivos y exigentes escenarios de competencia, entre los que se destacan cuatro Juegos Olímpicos; su consagración como dos veces campeona en Juegos Panamericanos, y otras conquistas en certámenes internacionales y del ciclo olímpico.
Nacida en Medellín, el 10 de marzo de 1986, desde muy niña recibió la influencia de sus familiares más cercanos, e inclusive su hermana Adriana participó en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, en tiro deportivo.
Cuando se pensaba que la menor de la familia acogería el tiro deportivo se le atravesó el tiro con arco, que la cautivó con facilidad, especialmente porque era seguidora de Walt Disney y amaba su personaje del zorrito arquero Robinho, quien la había cautivado desde muy niña.

Rápido ascenso
Fue tan rápido su ascenso, que antes de los 22 años logró ser la mejor de Colombia, hasta el punto de obtener un impactante oro en equipos en los Juegos Panamericanos de Río 2007, con Natalia Sánchez y Sigrid Romero, con quienes conformaba el primer grupo élite del tiro con arco colombiano, made in Medellín. En ese mismo certamen, Ana María ganó bronce, en individual femenino.
Fue tanta su motivación, que se trazó la siguiente meta: clasificar a los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008, sueño que coronó, para hacer su estreno en el más exclusivo y exigente escenario del deporte mundial, al cual volvería en tres oportunidades más.
En ese debut en Juegos Olímpicos, Ana María logró en la ronda de clasificación, 647 puntos, que le permitieron terminar décima y clasificar a la siguiente etapa, en la que se enfrentó en la primera ronda a la italiana Elena Tonetta, con quien terminó empatada con 106 puntos y perdió, 10-9, en la definición para pasar a la segunda ronda. En los octavos de final compitió con la rusa Miroslava Dagbaeva, quien la venció 107-95, y la dejó fuera de la contienda.
En esos mismos Juegos Olímpicos también participó por equipos, acompañada de Natalia Sánchez y Sigrid Romero, quienes lograron una puntuación de 647, terminaron en la décima posición y avanzaron a la segunda ronda, en la cual fueron superadas por Japón, 206-199, resultado que fue considerado destacado, en ese estreno del tiro con arco colombiano en Juegos Olímpicos.
Esa participación para ella fue memorable y definitiva para su futuro: “Beijing 2008 fue super importante, porque logré convencerme de la necesidad de vencer todos los obstáculos, como la pereza y entender los retos físicos, mentales y deportivos que exige este deporte. Aprendí mucho de nuestro entrenador coreano, que me sirvió para el resto de mi carrera como atleta”, recuerda.

Resultados que respaldan
Su esfuerzo y el de las niñas pioneras del tiro con arco antioqueño respaldaron el esfuerzo que se hacía desde la Federación Colombiana de Tiro con Arco, liderada por su paisana María Emma Gaviria, porque era eso precisamente, resultados, los que se necesitaban para que aparecieran los apoyos desde las entidades oficiales para esta nueva disciplina.
A partir de entonces, Ana María Rendón fue cabeza visible de los equipos colombianos que colonizaban territorios para que el país entero las reconociera como estrellas del tiro con arco.
Sin embargo un impasse sufrido con el entrenador coreano Jae Kyun Choi le impidió a ella y a Natalia Sánchez y Maira Sepúlveda asistir a los Juegos Panamericanos de 2011, en Guadalajara, México.
Su siguiente aparición internacional ocurrió en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, de Mayagüez, Puerto Rico, en 2010, en los cuales obtuvo medalla de plata en 70 metros recurvo olímpico individual femenino y en equipo recurvo femenino, con Natalia Sánchez y Sigrid Romero.
Dos años después, Ana María alcanzó la clasificación a sus segundos Juegos Olímpicos, los de Londres 2012, luego de obtener el oro por equipos, en el Campeonato Panamericano de San Salvador, y la plata en individual. En la capital británica, Ana María finalizó la primera ronda de clasificación, en la casilla 12, y en la siguiente fue superada por la española Iria Grandal.
Después vinieron importantes experiencias que reforzaron sus capacidades, como el oro por equipos, y la plata individual, en los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá, resultados que le otorgaron el cupo a sus terceros Juegos Olímpicos, los de Río 2016, en los cuales, la deportista paisa participó en la prueba individual, en la que finalizó 18, en la ronda clasificatoria, entre 64 competidoras, pero luego fue superada por la sueca Christine Bjerendal, quien la venció 6-2 y la dejó por fuera de la competencia.

París, a la vista
Su anhelo de participar en sus cuartos Juegos Olímpicos no se materializó frente a los de Tokio 2020. En cambio, el año 2023 lo comenzó Ana María mentalizada de los objetivos que quería coronar: destacarse en los Juegos Panamericanos y clasificar a los Olímpicos de París: “arranqué este año deportivamente, con la mente puesta en París; inicié con tres pruebas bajo techo, que es muy diferente a lo que vamos a ver en Juegos Olímpicos, pero que me ayuda a obtener más herramientas para afrontar las competencias próximas”. Y logró su cupo a los Juegos Olímpicos de París 2024, en la modalidad de arco recurvo, y alcanzó la medalla de bronce en Santiago 2023, como parte del equipo femenino y ser cuarta, en individual, y en equipos mixtos.
Una vez obtuvo su clasificación a sus cuartos Juegos Olímpicos, Ana María confesó sus debilidades como ser humano: “la gente nos ve como superhéroes, pero siempre nos debemos acordar de que somos humanos. Estuve a esto de retirarme, y aquí estoy, con toda la alegría y todas las emociones a piel. El año pasado viví una crisis bastante compleja, digamos que mentalmente mi salud no estaba muy bien… así he estado trabajando, recuperando ese disfrute para que se aminore un poco la presión”, dijo la deportista.
Ana María Rendón participó en los Juegos Olímpicos de París 2024, con sendas caídas, la primera, ante Chien-Ying Lei, de China Tai Pei, en individual, y la segunda, en equipos mixtos, con Santiago Arcila, en octavos de final, en un apretado partido contra los alemanes.
“Para mí el balance en los Juegos Olímpicos es muy positivo. Estoy muy orgullosa de mi trabajo. De pronto la gente nos percibirá en medallas, pero la verdad es que he evolucionado mucho. Obviamente, siempre queremos avanzar, pero siento que hoy sacamos el 100 por ciento, la dimos toda. A veces las cosas no salen, a veces también es de suerte y hoy no la tuvimos, pero siento que hicimos un gran trabajo y Colombia tiene mucho potencial”.





























