Categorías
Revista Olímpica

Ángel Hernández volará hacia París 2024

A sus 29 años, Ángel Hernández Recalde vuelve a los Juegos Olímpicos, los de París 2024, después de haber sido noveno en Tokio 2020. Esta es la historia de un joven gimnasta, que se convirtió en pionero de los triunfos internacionales de Colombia, en la modalidad de trampolín.

Ángel Hernández Recalde, cupo 41 de Colombia a París 2024. Foto: Confidencial Colombia.

Por Alberto Galvis Ramírez

Director de la Revista Olímpica y Presidente de la Academia olímpica Colombiana.

Tenía 19 años, cuando se hizo visible e hizo visible internacionalmente la modalidad de gimnasia trampolín en  Colombia, y de una manera agridulce. Ocurrió durante la competencia de trampolín, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en Veracruz, en el año 2014. Hasta ese momento, la gimnasia trampolín se practicaba en pocas ciudades del país. Por eso, su aparición en los aires jarochos del puerto mexicano causó fascinación y admiración, por sus precisos saltos, giros, acrobacias y malabares sobre la plataforma, que lo recibía y lo despedía hacia arriba, cada vez más fuerte.

Cuando llegó la final, Ángel Hernández Recalde repitió las rutinas con la misma perfección de las series de clasificación. Giro tras giro, contorsión tras contorsión y riesgo tras riesgo, Ángel parecía acumular los puntos necesarios para ganar la medalla de oro. Sólo le faltaba el último vuelo para terminar su magistral actuación. El silencio de los asistentes al coliseo le transmitía confianza, porque tenía acaparada la atención de todos. Sin embargo, en la cima del último giro hizo un movimiento extra, como si quisiera celebrar anticipadamente y al descender cayó casi por fuera, brusco movimiento que le costó la medalla de oro.

A pesar de haber perdido el oro, en todos quedó la sensación que este ángel volador era todo un portento de esta modalidad y que le esperaban años de éxitos, como lo confirmó a partir de ahí.

En ese momento de duda, ya Ángel Hernández se estaba convirtiendo en pionero internacional de Colombia, en la gimnasia trampolín.

Los Hernández Recalde hace algunos años. Foto: El Colombiano.

Colombia por encima de todo

¿Quién era este joven que había salido para muchos de la nada, para convertirse en una esperanza de esta modalidad de la gimnasia?

La historia de Ángel Hernández Recalde comenzó en Bucaramanga, en donde nació su mamá, Katish Hidari Recalde; siguió en Bogotá, a donde ella se fue a vivir muy joven; continuó en España, porque a los 17 años partió a buscar fortuna en el Viejo Continente; tuvo a sus dos hijos, Ángel y Katish, nacidos en Albacete, quienes desde muy jóvenes se aficionaron por la gimnasia trampolín, bajo la dirección del entrenador español José Miguel Cantos, y animados por su mamá, quien era su consejera y  amiga.

En 2013, la madre decidió volver a Colombia, acompañada de sus hijos y de Álvaro Calero, esposo de su hija, y también gimnasta, y el entrenador, Cantos, para repasar su historia, visitar a sus familiares, enseñarles a sus hijos la tierra de sus ancestros y permitirles que pudieran competir por Colombia, como era su sueño. Fueron aceptados en la Liga de Gimnasia de Bogotá.  Aquí comenzó una historia con algunos contratiempos, que se ha extendido por 10 años, en los cuales la familia Hernández Recalde se ha convertido en pionera de los éxitos internacionales de Colombia, en gimnasia trampolín.

En Medellín, su nueva residencia

Ángel Hernández representó a Bogotá hasta el año 2015, cuando viajó a Medellín, para vincularse, con su entrenador, Cantos, a la Liga de Gimnasia de Antioquia; mientras tanto, su mamá se quedó en Bogotá, y su hermana y su esposo se radicaron en Bucaramanga.

Katish Recalde, madre y entrenadora de Ángel, durante un entrenamiento en Medellín. Foto: El Colombiano.

Desde sus primeros saltos, incluidos los del traspié de Veracruz 2014, Ángel soñó con clasificar a los Juegos Olímpicos. En su primer intento, para Río 2016, no logró el cupo, y su entrenador español decidió partir hacia Estados Unidos. Ángel se quedó sólo en Medellín y fue designado entrenador de la Liga; confiesa que  el hecho de no haber alcanzado su cupo a Río y la soledad lo desmotivaron tanto, que quiso abandonar la gimnasia. Entonces su mamá, quien había seguido de cerca los procesos deportivos de sus hijos, decidió que ella se encargaría de su dirección técnica. Confiesa Ángel, que las cosas cambiaron en ese momento, porque “empezamos a disfrutar, a vivir, a sentir que estábamos haciendo algo que nos apasionaba, no tanto por lo económico, sino porque queríamos cumplir metas”, recuerda Ángel.

En los años siguientes, Ángel debió superar una lesión que sufrió en 2018, que exigió una cirugía de un cartílago de la rodilla derecha, de la cual fue operado en el 2020 y tuvo su convalecencia durante el comienzo de la pandemia del COVID 19. Después de la cirugía retomó sus entrenamientos y logró el cupo para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, realizados en el 2021.

En la cita japonesa quedó a las puertas de la final, al finalizar noveno.

Los dos años siguientes fueron muy brillantes para Ángel, porque logró una medalla de oro en la prueba de trampolín, en la gimnasia de los XII Juegos Suramericanos Asunción 2022; dos medallas de oro, en los XVIII Juegos Bolivarianos, realizados en Valledupar, en el 2023; se coronó ganador en el Campeonato Panamericano de Gimnasia, llevado a cabo en Río de Janeiro, Brasil, y ganó el oro en los Juegos Panamericanos Santiago 2023.

En julio de 2023 comenzó su carrera hacia la conquista del cupo, para los Juegos Olímpicos de París 2024, en la Copa Mundo de Coimbra (Portugal), evento en el cual alcanzó las semifinales. Después hizo presencia en el clasificatorio celebrado en Palm Beach (Estados Unidos), y no participó en el de Varna (Bulgaria), con el que se cerró la primera fase del 2023. 

Finalmente, el pasado domingo 24 de marzo, en la quinta parada de la Copa Mundo de Gimnasia de Trampolín, en Cottbus, Alemania, Ángel Hernández ocupó la casilla 13, y con ello obtuvo el cupo número 41 de Colombia, a los Juegos Olímpicos París 2024.