Categorías
Revista Olímpica

Silvia Dalotto (I). Cómo aportar desde la filosofía del Olimpismo al desarrollo y la paz, en comunidades vulnerables

La  Carta Olímpica no comienza hablando de deportes, sino de educación, de principios y de valores. Es un documento que deberían tener en cuenta todos los académicos aquí presente, cuando quieran fundamentar sus proyectos, porque no comienza hablando de cómo van a clasificar los atletas, ni cómo va a ser la ceremonia de apertura, ni qué va a decir el juramento de los atletas.

Por Silvia Dalotto Marcó

Directora de la Academia Olímpica Argentina

Todos los que estamos aquí presentes, todas las personas que están vinculadas al  deporte entienden que el símbolo de los cinco anillos representa a los Juegos Olímpicos, que es  un símbolo precisamente de inclusión, porque incluye a los cinco continentes, unidos a través del deporte. Pero también se relaciona con todos los colores:  los cinco colores de los anillos, más el fondo blanco de la bandera, están presentes en cualquier bandera del mundo, por lo que el símbolo olímpico, pedagógicamente, también es un símbolo de inclusión.

Si pensamos en otras banderas, como la de Estados Unidos, el blanco, el colorado el azul; si pensamos en la bandera de Colombia, el amarillo, el azul y el rojo; si pensamos en la bandera de Brasil, el verde, el amarillo, el azul, es decir, que en cualquier bandera del mundo que ustedes miren, va a estar presente, por lo menos uno de esos seis colores. Con este diseño, Pierre de Coubertin incluía a la humanidad en un evento deportivo, que no tenía las características que tiene hoy en día, pues no existían los criterios de clasificación, no existía la medalla, no existía como herramienta para educar a la juventud, a través del deporte. 

De hecho siempre me gusta resaltar que el 23 de junio de 1894 se crea el Comité Olímpico internacional no en un campamento deportivo o en una instalación deportivo, sino que se crea en la Universidad de la Sorbona, en París, es decir, que se crea en un ámbito académico, en busca de que el deporte sea una herramienta para educar a la juventud.

Me gusta siempre tratar de simbolizar al movimiento olímpico como una iceberg, que deja ver encima los próximos Juegos Olímpicos. Ustedes saben que el iceberg muestra sólo el 10 por ciento, mientras el 90 por ciento restante está debajo de la flotación, y es lo que conforma la gran estructura del iceberg. El movimiento olímpico es eso, los Juegos Olímpicos sobresalen de la línea de flotación, pero debajo hay un montón de programas y de acciones, de las cuales poco conocemos.

Foto: ShareAmérica.

Kostas mencionaba ayer los Juegos de la antigüedad, que eran una herramienta para la paz, porque las guerras debían permitir que los atletas pudieran transitar por el territorio, para llegar a Olimpia a celebrar un certamen que era en honor a Zeus, padre de dioses y hombres. Desde entonces, los Juegos son relacionados, no solamente con la excelencia deportiva, no solamente con el triunfo; también como una herramienta para la paz y la hermandad. La Carta Olímpica es el estatuto del Comité Olímpico Internacional, es una suerte de constitución, es el documento por el cual se rige todo el movimiento olímpico. La Carta Olímpica es cada tanto actualizada, porque el deporte de 1894, en la sociedad de 1894, no es lo mismo que tenemos en el 2024, no es la misma sociedad que había en el 2000, no es la misma que había en el año 80. Toda la inclusión de las redes sociales, la comercialización, el dopaje, los cambios de nacionalidades, las migraciones etcétera hacen que esta Carta Olímpica vaya actualizándose periódicamente.

La  Carta Olímpica no comienza hablando de deportes, sino de educación, de principios y de valores; creo que es un documento que deberían tener en cuenta todos los académicos aquí presente, todos los estudiantes aquí presentes, cuando quieran fundamentar sus proyectos porque no comienza hablando de cómo van a clasificar los atletas, ni cómo va a ser la ceremonia de apertura, ni qué va a decir el juramento de los atletas, ni cómo vas a la premiación. Comienza con siete principios y valores que no los vamos a leer pero sí los voy a referenciar en algunas párrafos. Fíjense que en el principio fundamental número uno habla de cultura y educación, no habla de medallas de oro de plata o de bronce. El segundo principio olímpico habla de la dignidad humana, a través del deporte, o sea, el deporte al servicio del desarrollo armónico de las personas. En el cuarto se habla del acceso al deporte sin discriminación;  me acuerdo haber escuchado a un expositor hace unos años, en Costa Rica, cuyo nombre no recuerdo,  quien me decía: la verdadera accesibilidad al deporte no la hace un arquitecto, la hace el sistema, una rampa, que diseña cualquiera; el tema es cómo incluimos socialmente y sobre ese tema también voy a volver; en la Carta olímpica se nos dice que todos podemos acceder al deporte, sin ningún tipo de discriminación, ni de raza, ni de religión, ni de elección sexual, ni de sistema político al cual pertenezcamos, ni de sistema económico etcétera etcétera. El principio sexto habla de derechos y libertades y vuelve a remarcar este tema de garantizar el acceso al deporte sin ningún tipo de discriminación, ya sea por raza color, sexo orientación sexual, idioma, religión, opiniones políticas, origen nacional o social. De esto nos hablaba ayer Korkas Bautista  cuando decía que uno no tiene que estar limitado por el lugar donde nació y por la cultura en la que está, sino que es un derecho a poder practicarlo y a poder acceder.

Foto: La Sexta.

Yo no sé si recuerdan esta foto, que es de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno, de Pyongyang, del año 2018, en los cuales, por primera vez en la historia, las dos Coreas desfilaron juntas.  Fíjense que lo que no logró la política, lo que no logró la diplomacia, lo que no logró Naciones Unidas, lo que no lograron negociadores internacionales, lo logró el deporte, y era que las dos Coreas desfilarán juntas y que, inclusive uno de los equipos deportivos estuviera integrado por atletas de los dos países.

Ayer Kostas nos mencionaba  la tregua olímpica, un pacto que habían firmado en medio de las guerras, tres reyes en la antigüedad, para que los atletas pudieran circular por territorio griego y llegar a Olimpia.  

Todos habrán escuchado hablar del conflicto de Rusia, que fue uno de los países, que firmaron la Tregua Olímpica, para no iniciar acciones bélicas 15 días antes, durante y 15 dias después de los Juegos, Olímpicos, como ocurría en la antigua Grecia. Pero durante los Juegos Olímpicos de Londres 2012, Rusia  invadió a Georgia y durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022, invade a Ucrania, entonces incumple  un pacto internacional firmado con las Naciones Unidas.

Ahora me quiero referir a las fuentes de financiación del movimiento olímpico, la primera son las empresas que pagan para ser patrocinadores en categorías exclusivas por productos y son los que tienen el derechos a los aros olímpicos; habrán visto la propaganda de Coca Cola, junto a los juegos desde 1928. Bueno Coca Cola paga miles de millones de dólares para que sea esa empresa y no Pepsi o alguna otra bebida, la que pueda usar los aros olímpicos; igual ocurre con Visa, General Electric, Samsung etcétera etcétera;  la otra fuente de financiación son los derechos de televisión. Todo ese dinero que se genera, el 10 por ciento es para el Comité Olímpico Internacional, que utiliza para sus gastos de funcionamiento, y el 90 por ciento restante se administra a través de Solidaridad Olímpica, que es una fundación que distribuye dinero a comités olímpicos nacionales y a federaciones deportivas internacionales, básicamente de deportes que son olímpicos, destinados a  determinados programas para cuatro pilares:  programas para atletas, para entrenadores, para la gestión de los comités olímpicos nacionales y para la promoción de valores olímpicos; y en esta categoría hay programas para la promoción de valores olímpicos, la educación, la medicina, la equidad de género etc.

Como ustedes ven esto es círculo virtuoso, en el cual el deporte se retroalimenta de los Juegos. Si hoy estamos todos aquí presentes es gracias al Comité Olímpico Colombiano y a Solidaridad Olímpica. 

Pero Solidaridad ayuda a los que menos posibilidades tienen; por ejemplo no recibiría una beca por Solidaridad Olímpica un futbolista o un basquetbolista súper profesional, que tiene contratos en miles de millones de dólares, que son los que menos acceso, pero, por ejemplo sí ayuda al equipo de refugiados, que reciben el apoyo de Solidaridad Olímpica.

Por supuesto, más allá de la administración financiera tiene que haber fundamentación de los proyectos, informe de esos proyectos y medición del impacto, para demostrar que se combinan el deporte, la educación y la acción comunitaria, factores que permiten generar cambios a las personas y en las sociedades.

Por eso es importate que nuestros atletas de representación nacional sean los primeros en saber sobre valores olímpicos. Es cierto,  los entrenadores están tan  enfocados en el resultado deportivo, porque de eso dependen sus contratos, sus reconocimientos etcétera, que a veces se olvidan de formarlos en otros aspectos. Tenemos atletas que llegan a los Juegos Olímpicos sin saber el significado de los aros, del lema “Citius, Altius, Fortius-Communeter”;  que no saben el significado de las medallas… Sobre esto último me permito compartir una historia que me ocurrió al final de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Cuando celebraban los jugadores de Argentina la medalla de bronce en el voleibol masculino, me acerqué a uno de ellos, le pedí permiso de tomar su medalla y le pregunté: ¿vos sabés lo que significa tu medalla? Él me miró a la cara como diciendo ‘qué tonta, claro que sé lo que significa’. Entonces yo,  sin mirarlo empiezo a describirle que en la medalla esta el estadio panathinaikos, en el que se hicieron los primeros juegos en 1896; que está íntegramente hecho con el mismo mármol del Partenón de Atenas; que la figura que se ve atrás es el Partenón, que lo sobrevuela la diosa alada de la victoria, Nike, que ellos la conocen como una marca comercial, y que sostiene en su mano al dios Zeus. Entonces se empezaron a acercar los atletas de voley, quienes no sabían  lo que significaba la medalla. A partir de ese momento entendí yo, que qué bueno sería que los atletas los significados de lo que ganan, porque para ellos tiene un significado, un valor, otra dimensión y otro simbolismo. 

Foto: El País.

Nuestros atletas a veces no saben o no quieren saber, que son modelos a seguir, que miramos si firmó un autógrafo, si fue respetuoso, si fue generoso, si fue solidario, si fue correcto, si incurrió en un dopaje, si golpeó a alguien, si maltrató a un periodista. O sea, las conductas humanas van a acompañar o no la trayectoria deportiva, sobre todo en el tiempo; así que formar a nuestros atletas es muy importante, porque en ellos alguien se está mirando, alguien se está reflejando… A veces nos preguntamos, ¿por dónde empezar? Es lo más difícil cuando hablamos de un diagnóstico de una planificación estratégica, y siempre armamos algo que es lo ideal, porque el papel resiste lo ideal; a veces son lindas expresiones de deseos. 

En este camino de tratar de enseñar a través de valores en el mundo del deporte y en el mundo de la educación, una de las lecciones que yo he aprendido es que siempre hay un ideal para el sistema educativo, en el que tarde o temprano vamos a depender de la decisión política, y puede que muchas veces lleguemos a más frustraciones que a concreciones. Entonces siempre digo: cuando uno no puede entrar por la puerta, entra por la ventana: siempre vamos a encontrar a alguien dispuesto a trabajar con nosotros y a colaborar.

Hace un mes tuve la oportunidad de estar en el Comité Olímpico Internacional, en una actualización de un programa; éramos 30 personas, de 29 países, y tuvimos una entrevista con el presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach , quein nos preguntó en qué los podemos ayudar. Entonces, una de las personas presentes dijo que el Comité Olímpico Internacional debería poder ayudarnos con nuestros gobiernos, para que enseñar en valores a través del deporte sea una política de Estado. Humildemente, Thomas Bach dijo: ‘no lo hemos conseguido siquiera con Naciones Unidas; de ahí para abajo, el trabajo es de ustedes’, o sea, nos devolvió diplomáticamente la pelota.

En definitiva fíjense como a través de tantas ONGs, tantos programas, tantos clubes, tantas federaciones, tantas universidades se puede empezar. Entonces hay que empezar por donde podamos, por donde encontremos el camino o la puerta abierta, y si no la ventana por la que podamos ingresar.

Foto: El Colombiano.

Seamos inclusivos. Si tenemos en un barrio vulnerable 20 chicos que quieren hacer atletismo, démosles un carné de socio como cualquier otra socio, para que vaya y entrené con todo el resto del grupo, que tenga el mismo entrenador que tienen los que son socios, que han decidido hacer una verdadera inclusión. Entonces cómo incluimos es el enorme desafío. La infraestructura puede ser limitante para algunos deportes,  pero cuando queremos hacer actividad física, cualquier espacio puede ser adaptable; hoy en día es muy difícil mantener la infraestructura deportiva fíjense que el comité olímpico internacional qué es lo que está haciendo está llevando los deportes a qué escenarios estadios: a la calle, por eso están creciendo los deportes urbanos.

Próxima entrega, 4 de junio: Silvia Dalotto se refiere a las nuevas tendencias e inclinaciones de los jóvenes, que están cambiando los programas del Comité Olimpico Internacional.