Categorías
Revista Olímpica

El COI y los Derechos Humanos

El Memorando de Entendimiento sobre Derechos Humanos firmado esta semana por el Comité Olímpico Colombiano y la Defensoría del Pueblo está alineado con el Marco Estratégico de Derechos Humanos aprobado en septiembre pasado, por el Comité Olímpico Internacional. En el siguiente artículo les presentamos los detalles de esta estrategia olímpica que impulsa el COI.

Por Carlos Eduardo Villegas Estrada

Miembro Academia Olímpica Colombiana

[email protected]

La Estrategia de Derechos Humanos está diseñada para articularse con otras estrategias desarrolladas por el COI, como la de Sostenibilidad (octubre de 2017); le de Equidad de Género (febrero de 2018) y la de Deporte Seguro (2021), todas, en desarrollo de la Agenda Olímpica 2020. Además de la recomendación # 13 de la Agenda Olímpica 2020+5, el marco estratégico para los derechos humanos incluye otras seis de las quince recomendaciones.

El documento se constituye en una “acción afirmativa” frente a denuncias sobre violación a los derechos humanos en países de los cuales hacen parte las sedes de los Juegos Olímpicos, como es el caso de Beijing, que celebró el pasado enero los Juegos de Invierno y Rio de Janeiro, que celebró los de verano, en 2016. Justamente, como parte de la primera fase de la nueva estrategia, el COI contratará estudios independientes sobre la situación de los derechos humanos en ciudades candidatas a ser sede de los Juegos Olímpicos.

Como un socio importante de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la estrategia de derechos humanos del COI está alineada con los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU (UNGPs, por su sigla en inglés), los cuales están construidos sobre tres pilares fundamentales: Protección, Respeto y Reparación. Ya desde 2009, el entonces secretario general de Naciones Unidas, hoy presidente de la Comisión de Ética del COI, Ban Ki-moon, había manifestado que “los principios Olímpicos son los mismos principios de la Organización de las Naciones Unidas”.

Dado que el 90 por ciento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU, corresponden a obligaciones en derechos humanos, la estrategia del COI necesariamente tiene que incluir los ODS, como, efectivamente lo hace desde la Agenda 2020+5. En su considerando # 37, la Agenda 2030 explícitamente reconoce que “el deporte es un importante facilitador del desarrollo sostenible”.

La nueva estrategia integral pretende involucrar las tres esferas de responsabilidad del COI, como organización, como dueña de los Juegos Olímpicos y como líder del Movimiento Olímpico, a través de las cuales, el COI se enfoca en cinco áreas: equidad y no discriminación; seguridad y bienestar; sustento y trabajo decente; libertad de expresión y asociación; y protección a la privacidad. La estrategia está dirigida principalmente a cuatro grupos de interés: a los atletas, a los trabajadores de las cadenas de suministro y valor del COI, a las comunidades de personas involucradas e impactadas por las operaciones del Movimiento Olímpico y a los empleados del COI, federaciones internacionales, comités olímpicos nacionales y comités organizadores de los diferentes Juegos. 

Desde 2019, el COI comisionó al príncipe Zeid Ra´ad Al Hussein y a Rachel Davis, dos altos ex funcionarios de la ONU, expertos en derechos humanos, para formular recomendaciones para diseñar la estrategia del COI. Resultado del trabajo de Davis y Al Hussein, en marzo de 2020 se publicaron una serie de 31 recomendaciones para el diseño de la estrategia sobre derechos humanos del COI. El completo documento aborda los desafíos del COI, en materia de derechos humanos, y realiza un análisis, sobre cómo el COI debe ajustarse a los cambios en el campo de deporte y los derechos humanos, antes de presentar las recomendaciones para la estrategia, basadas en cinco pilares fundamentales:

-Articular las responsabilidades del COI en materia de derechos humanos;

-Incorporar el respeto por los derechos humanos en toda la organización;

-Identificar y abordar los riesgos en derechos humanos;

-Hacer seguimiento y comunicar sobre el progreso de la estrategia, y

-Fortalecer el ecosistema de soluciones a los impactos adversos a los derechos humanos en el deporte.

Simultáneamente, el COI empezó a definir los derechos que las federaciones deportivas internacionales deberían considerar como camino hacia la inclusión sin discriminación por identidad de género o variaciones de sexo, procurando, al mismo tiempo, mantener el equilibrio en el campo de juego.