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Revista Olímpica

Las nuevas generaciones, de un ciclo exitoso

La esgrima colombiana da sus toques precisos para el crecimiento en todo el país. Los nuevos esgrimistas demuestran que el trabajo realizado, especialmente en las últimas administraciones está dando sus frutos.

Por Diego Alejandro Vargas Ramírez

Periodista del Comité Olímpico Colombiano

Habilidad física y estrategia mental son las piezas fundamentales de un deporte en el que sus practicantes buscan exaltar al máximo sus virtudes y las de la espada, el sable o el florete. La esgrima colombiana tuvo, en el reciente ciclo olímpico rumbo a París 2024, uno de los más fructíferos en nuestra historia, siendo aquellos triunfos tanto a nivel mayores como en la base de formación, los que marcan el objetivo de varios esgrimistas nacionales para Los Ángeles 2028.

A nivel juvenil, la agilidad, velocidad, fuerza y coordinación de la esgrima tienen como primera parada la edición que inauguró los Juegos Panamericanos Junior. Cali se vistió de gala, del 25 de noviembre al 5 de diciembre del 2021, para albergar una justa deportiva de alto nivel y donde nuestro país ocupó el segundo lugar en el medallero general. 

Miguel Ángel Grajales.

En aquella numerosa delegación colombiana, la disciplina de esgrima contó con un equipo de seis integrantes: en el arma de sable con Alejandro Pinzón junto a María Vanegas, en el florete, con Miguel Grajales junto a María José Figueredo y Simón Lombana junto a María Jaramillo, en la espada.

Dentro de las 145 preseas colombianas, un esgrimista subió al podio panamericano juvenil en el arma de florete. El escenario deportivo fue el Centro de Eventos Valle del Pacífico, y allí Miguel Ángel Grajales lideró las preliminares en el Poule 2 y superó la ronda de 16, tras la victoria 15 – 1 frente al salvadoreño Mauricio reyes.

Miguel Ángel superó 15 – 8 al dominicano César Colón en los cuartos de final y por 15 – 13 ante el mexicano Diego Cervantes. Nuestro esgrimista estuvo cerca de adjudicarse el oro tras un ajustado marcador de 14 – 15 frente al argentino Dante Cerquetti en la final, pero fue el protagonista de la presea de plata número 30 en las justas deportivas para Colombia.

La primera edición de los Juegos Panamericanos Junior representó el comienzo de un camino ascendente para Colombia en las justas deportivas juveniles de nuestra región. Desde Cali pasamos a Rosario, Argentina, donde tuvo lugar la tercera edición de los Juegos Suramericanos de la Juventud.

Isaac Camayo.

Del 28 de abril al 8 de mayo de 2022, el territorio argentino recibió atletas de 15 países en 30 deportes. La delegación colombiana asistió al certamen con seis esgrimistas divididos de la siguiente forma: Lina Avella e Isaac Camayo en florete, Tatiana Ríos y Alejandro Pinzón en sable, siendo Isabella González y Sergio Garcés las cartas en la espada.

En el Pabellón A del predio de La Rural, dentro del Parque Independencia, tuvieron lugar la técnica, precisión y reflejos característicos de la esgrima junto a cuatro nuevos podios nacionales. En la segunda posición del Grupo A de espada femenina, Isabella González avanzó al cuadro principal de la competencia, donde superó 15 – 11 en cuartos de final a la panameña Fiorella Martiz, 15 – 12 en la semifinal frente a la local Amparo Pérez, y cerró con la medalla de plata tras caer 9 – 15 ante la venezolana Victoria Guerrero.

Sergio Mafla, en la espada masculina, consiguió el primer bronce para Colombia tras ocupar el segundo lugar del Grupo A. El colombiano venció 15 – 9 al venezolano Josué González en los cuartos de final, pero quedaría eliminado en la semifinal por 15 – 14 frente al boliviano Marco Rojas.

Isaac Camayo fue el protagonista en el florete comenzando el evento con el segundo puesto en el Grupo B. El esgrimista nacional superó los cuartos de final por 15 – 4 frente al boliviano Álvaro García, pero no consiguió su paso a la final tras el 10 – 11 ante el venezolano Snayker Antonielli.

Por su parte, Alejandro Pinzón obtuvo el bronce en el sable luego de adjudicarse la segunda casilla en el Grupo A. En las eliminatorias, el colombiano venció 15 – 2 al paraguayo Franco Gallardo (cuartos de final), pero se despidió en las semifinales tras el 6 – 15 ante e venezolano Simón Durán.

Aquellas cuatro preseas, en seis competencias, hicieron parte de las 93 que consiguió nuestro país, junto al segundo puesto en el medallero general, en el certamen y representaban el avance deportivo de la disciplina en nuestro país que, dos años más tarde, gritaría campeón en otro territorio suramericano. 

Isabella González y Emilio Vargas.

Los primeros Juegos Bolivarianos de la Juventud se desarrollaron del 4 al 14 de abril en Sucre, Bolivia, y Colombia evidenció su potencia deportiva en la región al proclamarse campeón con 73 preseas de oro, 51 de plata y 55 de bronce. El Poligimnasio Max Toledo albergó las competencias de esgrima y fue testigo de cuatro nuevas medallas colombianas.

Colombia contaba con cuatro esgrimistas en su delegación: Emilio Vargas (sable), Isabella González (espada), Isaac Camayo (florete) y Juan José Suárez (espada). La primera presea de oro llegó gracias a Emilio, quien no tuvo un buen inicio en la ronda previa, pues solo ganó uno de los cuatro combates que disputó.

La victoria 15 – 6 frente al chileno Nicolás Vilches le ayudó a recobrar confianza para lo que fue la final ante el local Santiago Rejas, a quien superó 15 – 0 para adjudicarse el primer lugar de la competencia. Isabella fue el segundo oro nacional e inició su participación con una destacada ronda previa tras ganar cuatro enfrentamientos y perder con la peruana Alessia Massa, quien sería su rival en la final.

González venció en la semifinal a la venezolana María Tuozzo con un apretado 15 a 12, pero Alessia ya la esperaba en la final. Durante el enfrentamiento definitivo, Isabella manejó los tiempos de los ataques rivales y tras un 15 a 8 final obtuvo el oro.

En el florete masculino, Isaac tuvo un invicto de cinco victorias en los combates de la ronda previa. La semifinal frente al venezolano Ángel Martínez fue reñida, pero el colombiano impuso condiciones con un 15 – 12, aunque la racha positiva culminó en la final luego del 15 – 13 a favor del campeón Tomás Aguinaga (Ecuador).

Por su parte, Juan José Suárez ganó cuatro de los cinco enfrentamientos en la ronda previa. Sin embargo, la revancha frente al peruano Marcos García, en las semifinales, culminó 14 – 15 en contra del colombiano junto con la medalla de bronce.

Aquella participación en Sucre 2024 conecta a varios de sus protagonistas con los recientes logros en Campeonato Panamericano de Esgrima que tuvo lugar este 2025 en Río de Janeiro.  Durante el pasado mes de junio, por primera vez, Colombia se subió al podio por equipos femeninos en el arma de sable y espada, sumado a otra presea en la competencia por equipos de sable masculino. En la espada una de las ganadoras fue Isabella González, mientras que en sable estuvo Emilio Vargas.

Estas importantes conquistas son el reflejo de un crecimiento deportivo que se ve respaldado en uno de los mejores ciclos olímpicos para la esgrima colombiana. En los Juegos Bolivarianos Valledupar 2022 la disciplina fue segunda con 12 medallas (cinco de ellas de oro), en los Suramericanos Asunción 2022 lideró con ocho preseas (cuatro de oro), en los Centroamericanos y del Caribe San Salvador 2023 fue tercero con nueve medallas (dos de oro) y asistió tanto a los Panamericanos de Santiago 2023 (18 esgrimistas) como a los Juegos Olímpicos de París 2024.

A su vez, Jhon Édison Rodríguez (espada) fue el esgrimista nacional más destacado en el ciclo consiguiendo una plata en Valledupar 2022, los oros en Asunción 2022 y San Salvador 2023, sumado a sus participaciones en Santiago 2023 y en París 2024.

La nueva generación de esgrimistas colombianos no solo lleva una espada, un florete o un sable en la mano, sino también representan el progreso de todo un país que con estrategia, precisión e ilusión inicia un nuevo ciclo olímpico rumbo al sueño llamado Los Ángeles 2028.