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Revista Olímpica

Lenguaje Olímpico: Berlín 1936 y Londres 1948 

La década de los años 30 en el siglo XX fue una época inestable y crítica para el mundo en general. La I Guerra Mundial había dejado su enorme huella de violencia y dolor y sin embargo ya las tensiones políticas estaban al límite.

Por Clemencia Anaya Maya

Vicepresidenta de la Academia Olímpica Colombiana

Como vimos en la primera y segunda partes de Los Juegos Olímpicos, muchas situaciones y novedades surgieron luego de la I Guerra Mundial, que demandaron el esfuerzo de las naciones por participar con alegría y esperanza en los Juegos Olimpicos.

Lamentablemente el fantasma de la guerra ya era una amenaza inminente y los Juegos Olimpicos seguían en su esfuerzo por proponer la paz a través del deporte.

A continuación, veremos cómo el mundo sufriría por causa de las diferencias políticas y cómo los atletas contribuirían a aliviar el dolor producido por el impacto de la guerra.

Los Juegos Olimpicos (III Parte)

Por aquella década, la crisis económica dio lugar a la denominada “Gran Depresión”, que afecto a muchos países y generó muchas tensiones políticas y sociales. Aparece entonces la dictadura de Hitler, quien aprovecha la oportunidad de haber logrado la sede en Berlín para los siguientes Juegos Olimpicos. 

Berlín 1936. Los Juegos de la XI Olimpiada se llevan a cabo en Alemania, del 1 al 16 de agosto, con la participación de 49 países que trajeron a 3.955 atletas (3.626 hombres y 329 mujeres) que compitieron en 19 disciplinas deportivas y 129 eventos.

La tensión que se vivió antes de estos Juegos fue realmente alta, por las políticas antisemitas del gobierno de Hitler y, en consecuencia, hubo protestas en contra de la celebración del certamen. Los estadounidenses estuvieron más cerca de boicotear en protesta, aunque los británicos y los franceses también consideraron la opción.

Durante la Sesión del COI que se celebró en Viena, en 1933, los asistentes manifestaron su desacuerdo al analizar la doctrina olímpica y el pensamiento Nazi y los delegados americanos hicieron fuertes cuestionamientos a los representantes alemanes, sobre las políticas de su país.

Avery Brundage (centro) y Theodor Gewald, organizador de los Juegos Olímpicos de 1936, en Berlín, en reunión celebrada antes del certamen.

Posteriormente, en la 33ª Sesión, celebrada en Atenas, el 15 de mayo de 1934, sería el británico Lord Aberdare, quien manifestaría su preocupación con base en información de Alemania. En consecuencia, su cuestionamiento exacto fue dirigido a los miembros COI de Alemania, acerca de la veracidad de las políticas que estaba aplicando este país. En septiembre de 1934, el administrador deportivo americano, Avery Brundage, viajó personalmente a Alemania para cerciorarse del ambiente real que se vivía en ese país. 

Es de anotar que Brundage sería posteriormente elegido presidente del COI y que luego de su visita a Alemania, él mismo recomendaría que los preparativos de los Juegos siguieran adelante, pero continuamente hizo declaraciones insinuando un boicot que finalmente nunca se llevó a cabo.  

Jesse Owens, el gran vencedor de las teorías de Hitler, en Berlín 1836.

Estos Juegos, afortunadamente, no pudieron probar las teorías racistas de Hitler, quien estaba convencido que la raza aria se iba a imponer sobre las demás. Contrario a ello sería Jesse Owens el héroe del evento, al convertirse en vencedor olímpico en 100 y 200 metros, en el relevo de 4×100 y en el salto largo. Un atleta que a lo largo de la historia olímpica moderna ha sido referenciado en todo el mundo, no solo por su éxito, sino por su nobleza, humildad y sencillez, que se robó el corazón de los asistentes y fue reconocido como un verdadero héroe.

No sería justo con la historia ignorar que la organización de este magno evento fue excepcional, que Hitler no restringió dinero para mostrar el poderío alemán y hubo varios acontecimientos que aportaron al engrandecimiento de los Juegos.

El primero de ellos es que en el equipo de profesionales se destacó una mujer de nombre Leni Reifenstal, una verdadera innovadora del cine alemán, a quien Hitler le pidió filmar los Juegos, para garantizar que su propaganda nazi aliada al evento no se perdiera al terminar las competencias. Lo cierto es que de allí surgió una de las películas olímpicas mas importantes y esplendidas que existen: Olympia.

Primera antorcha, traída desde Olimpia, que encendió un pebetero. Foto: TYC Sports.

El segundo valiosísimo aporte fue ideado por los académicos Jean Ketseas (Grecia) y Karl Diem, este ultimo era secretario general del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Berlín. Su propuesta consistió en que un relevo de antorchas transportara el fuego desde Olimpia hasta el estadio olímpico de Berlín, para encender el fuego durante la ceremonia de inauguración. Así las cosas, el 20 de julio de 1936, 15 doncellas griegas vestidas con batas blancas con cinturón, que representan las túnicas de sacerdotisa presentaron la llama a Kyril Kondylis, el primer corredor griego, para comenzar un relevo de la antorcha. después de recorrer más de 1.744 kilómetros, la llama llegó a Berlín, yfue recibida por Fritz Schilgen, quien la encendió en el estadio.

Foto: Sexto Anillo.

El tercer aporte fue de gran alegría para los habitantes de Berlín, que pudieron observar los Juegos en pantallas ubicadas en sitios estratégicos de la ciudad, a través de las cuales se retransmitieron los eventos.

El cuarto aporte fue el ingreso de nuevos deportes, como baloncesto, balonmano y canotaje. Además, todos los atletas vencedores recibieron una corona de olivo y una maceta con un árbol de roble.

Datos de niñas jóvenes atletas nos llevan a Marjorie Gestring, estadounidense de 13 años, quien ganó la medalla de oro en trampolín, e Inge Sorensen, de 12 años, de Dinamarca, quien ganó una medalla de bronce en los 200 m libres, lo que la convirtió en la medallista más joven en un evento individual. Ellas siguen siendo las medallistas de oro más jóvenes en la historia de los Juegos Olímpicos de Verano.

1940. Los Juegos de la XII Olimpiada estaba previsto que se desarrollarían del 22 de septiembre al 6 de octubre de 1940, pero no fue posible a causa de la II Guerra Mundial. Fueron otorgados a Tokio, en la 36ª. Sesión del Comité Olímpico Internacional celebrada en Berlín el 31 de julio de 1936. Su elección se dio sobre Helsinki (Finlandia) por una votación a favor 36-27. Otras ciudades habían expresado su interés de celebrar los Juegos, Alejandría, Egipto; Buenos Aires, Argentina; Dublín, Irlanda; Atenas, Grecia; Rio de Janeiro, Brasil; Barcelona, España; Budapest, Hungría, y Toronto/Montreal, Canadá. Infortunadamente los Juegos fueron cancelados en 1939.

1944. Los Juegos de la XIII Olimpiada deberían haberse llevado a cabo en 1944, pero nuevamente la II Guerra Mundial impidió que fuera posible. La sede había sido adjudicada a Londres, que ganó la nominación por 20 votos sobre Roma, que obtuvo 11 votos en la 39ª. Sesión del Comité Olímpico Internacional, celebrada en Londres el 9 de junio de 1939. 

Inauguración de Londres 1948. Foto: El Colombiano.

Londres 1948. Los Juegos de la XIV Olimpiada se llevaron a cabo en Londres, Inglaterra, del 29 de Julio al 14 de agosto de 1948. Curiosamente, por primera vez en la historia olímpica los Juegos se otorgaron por votación postal[1], después de que el COI recomendara Londres como sede, a sus miembros. La votación fue confirmada por los miembros del Comité Olímpico Internacional, durante la 40ª. Sesión Internacional celebrada en Lausana, Suiza, el 4 de septiembre de 1946. También se presentaron como candidatas las ciudades de Baltimore, Maryland, USA; Filadelfia, Pensilvania, USA; Lausana, Suiza; Los Ángeles, California, USA, y Mineápolis, Minnesota, USA.

Habrían de pasar doce años para que la llama olímpica se volviera a encender, esta vez transportada desde Olimpia, a lo largo de 3.000 kilómetros y visitando, por supuesto, Grecia, Bulgaria, Yugoslavia, Hungría, Checoslovaquia, Austria,  Alemania e Inglaterra. En los Juegos participaron 4.104 Atletas de 59 países (3773 hombres y 331 mujeres), que compitieron en 17 disciplinas deportivas y 129 eventos. 

Estos Juegos tuvieron novedades a resaltar, especialmente en términos de aportar a la organización de un evento multideportivo tan importante. Fue la primera vez que se colocaron tacos de salida para los atletas en las carreras de velocidad (100 m, 200 m y 400 m). Pero lo más relevante fue poder acercar a la arena olímpica a todos aquellos que habían sufrido el impacto brutal de la guerra y que ahora podían compartir 16 días en paz.

Se recuerda, además, a Londres, por haber transmitido las competencias por televisión, aunque solo a pequeñas audiencias. Se iniciaba la era de la transmisión de eventos por televisión. 

Hubo un país que no participo que fue Rusia. Se esperaba verle sobre todo en las pistas atléticas, pero no se hizo presente. Las razones por las cuales se ausentó no se han revelado hasta la fecha.

Fanny Blanckers Koen. Foto: COPE.

Se recuerdan excepcionalmente algunos atletas que marcaron un hito en la historia olímpica. Una de ellas es la extraordinaria atleta Fanny Blanckers Koen, nacida en Baarn, un municipio de la provincia de Utrecht, en Holanda, el 26 de abril de 1918. Comenzó muy joven en el atletismo y participó en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, con discretos resultados. Como la Segunda Guerra Mundial no permitió que se celebraran los Juegos Olímpicos de 1940 y de 1944, Fanny se retiró del atletismo, se casó y tuvo dos hijos. Pero volvió a competir, y en Londres 1948 asombró al mundo al ganar cuatro oros, en 100 y 200 metros planos, 80 metros vallas y relevos de 4×100 metros. Durante su carrera batió veinte marcas mundiales. En 1999, la Federación Internacional de Atletismo le otorgó el premio como la mejor Atleta del Siglo XX. Fanny Blankers-Koen murió el 25 de enero de 2004, en Hoofddorp, Holanda.

Bob Mathias. Foto: Historias del Deporte.

Otro caso singular es Bob Mathias (USA), pues antes de 1948, nunca había competido en decatlón. Era un jovencito que estudiaba la escuela secundaria en California, y que empezó en el deporte apenas cuatro meses antes de los Juegos, por sugerencia de un entrenador con visión que le recomendó ese evento.

Resultó ser una elección prodigiosamente buena, porque disfrutó del desafío de las múltiples disciplinas y del arduo trabajo que exigía el deporte. Menos de tres meses después de que se le planteó la idea por primera vez se había clasificado para el equipo olímpico de USA.

Su mejor intento en el lanzamiento de peso fue descalificado, después de cometer una falta por desconocimiento de las reglas. En el salto de altura falló en sus dos primeros intentos y logró sobrepasarlo recurriendo a una ruda técnica para lanzarse por encima del listón. Después del primer día se encontró en tercer lugar. El segundo día decisivo resultó largo y arduo para todos, porque comenzó a las 10 AM. y terminó más de 12 horas después. No había luces dentro del campo en el estadio y, por lo tanto, a medida que la penumbra invadía se usaban los faros de los automóviles para iluminar los eventos. Los atletas, que ya estaban bajo presión, ahora tenían que mantener la calma, a medida que se acercaba la noche.

Mathias tomó la delantera después del disco, que fue su evento más fuerte, y nunca miró hacia atrás. Mientras cruzaba tambaleándose la línea al final de los 1.500 m, el joven de 17 años se convirtió en el medallista de oro en atletismo más joven en la historia olímpica. 

Carta Olímpica

A continuación, aspectos que se manejan durante el proceso organizativo de unos Juegos Olimpicos bajo los parámetros que establece la Carta Olímpica:

34. Lugar, emplazamientos e instalaciones de los Juegos Olímpicos

Para determinar el lugar, emplazamientos e instalaciones de los Juegos Olímpicos se debe dar prioridad a la utilización de instalaciones e infraestructuras existentes o temporales. La construcción de nuevas instalaciones o infraestructuras permanentes para la organización de los Juegos Olímpicos solo se contemplará sobre la base de planes de legado sostenibles.

35. Comité organizador*

La sede de los Juegos Olímpicos será responsable de la creación de un comité organizador (COJO) para su organización, de conformidad con las disposiciones del contrato de sede olímpica mencionado en la norma 36.

Texto de aplicación de la norma 35:

1. El COJO estará dotado de personalidad jurídica en su país.

2. El órgano ejecutivo del COJO deberá incluir a los siguientes vocales, para cada sede:

– El miembro o los miembros del COI en el país a los que se refiere la norma 16.1.1.1;

– El presidente y el secretario general del CON;

– Por lo menos un representante de la sede designado por ésta.

El órgano ejecutivo del COJO puede incluir también a representantes de las autoridades públicas y a otras personalidades.

3. Desde el momento de su constitución y hasta su disolución, el COJO deberá realizar todas sus actividades, en conformidad con la Carta Olímpica, con el contrato firmado entre el COI, el CON y la sede, así como con cualquier otro reglamento o instrucciones de la Comisión Ejecutiva del COI.

Bibliografía

-De Coubertin Pierre – Olimpismo – Selección de textos. (2011) Comité Olímpico Internacional.

Carta Olímpica 2021. Comité Olímpico Internacional

https://olympics.com/en/olympic-games – consultada el 14 de junio de 2023

Mallon, Bill; Buchanan, IAN (2007). The A to Z of the Olympic Movement. Scarecrow Press. p. 209. ISBN 0- 8108-5645-X

https://olympics.com/en/olympic-games/london-1948 consultada 26 de julio


[1] Por votación postal o por carta enviada por correo.