La Academia Olímpica Colombiana, del Comité Olímpico Colombiana, con su programa Olimpismo para Todos, ha asumido el reto de la implementación pedagógica de la filosofía del olimpismo, como un aporte de calidad a la formación del niño, del joven, del adulto y de la familias colombianas.

Por Martha Moncada de Rojas
Miembro de la Academia Olímpica Colombiana
Nos parece importante iniciar el desarrollo de este tema a partir de considerar ¿qué es ser un niño?
Desde la evolución psicoafectiva del niño es aquella persona que aún no ha alcanzado un grado de madurez suficiente para tener autonomía.
De otra parte, el niño, en esta etapa desarrolla actitudes y empatía, que son habilidades que lo relacionan para conocer la actualidad del mundo, la ciencia, la comunicación en su cotidianidad.
El alumno como aprendiz es un ser humano en continuo proceso de aprender, en interacción permanente consigo mismo, con los demás y con la naturaleza, en los entornos familiares, sociales y productivos, con capacidad de construir sus propios conocimientos, y que busca trascender la interpretación de la realidad, para contribuir en la transformación de dicha realidad, consolidando así un proyecto de vida. Es decir: ya es una persona fortalecida en sus valores y actitudes, frente a la vida y al trabajo.
Cabe destacar que el aprendizaje de los valores en esta etapa de desarrollo del niño implica un proceso a partir de lo que él observa y aprende de la figuras más importante de su vida, como son sus padres y su familia. Por ello, para el tema que nos ocupa creemos importante resaltar los valores de la familia, espirituales, morales, personales, socioculturales y otros, a saber: laboriosidad, obediencia, respeto, tolerancia, compromiso, puntualidad, identidad, nacional, responsabilidad, compasión, honradez, solidaridad, sinceridad, amor, amistad, respeto y la tolerancia.

Otro término importante a considerar es la definición de valor, la cual se refiere a los principios y virtudes que caracterizan a una persona o acción y que se consideran positivos o de importancia para una persona o a un grupo social. Importante ampliar, que los valores motivan a una persona a actuar de cierta manera, porque forman parte de un sistema de creencias y culturas que determinan su conducta y expresan sus intereses y sentimientos.
En este marco general de los valores podemos ahora preguntamos: ¿dónde surgen los valores del Olimpismo y cuál es su finalidad?
El Olimpismo es un concepto moderno, que surge tras la restauración de los Juegos Olímpicos en 1894; este concepto fue creado hace 120 años por el ilustre educador Pierre de Coubertin. El Olimpismo es una filosofía humanista, que enfatiza sobre el rol del deporte en la educación de los niños y jóvenes, con impacto social y una misión pacífica y moral.
Cuando se habla de Olimpismo, nuestros actos deben ser consecuentes con su filosofía y hacerlos evidentes en el entorno en el que nos desenvolvemos. Asimismo hacemos referencia a una filosofía que combina las cualidades del cuerpo, la voluntad y el espíritu, aliados del deporte, la cultural y la educación, tal como lo refiere la Carta Olímpica.

Esta filosofía se dinamiza por los valores del olimpismo, a saber:
1º. La excelencia. Se refiere a “dar lo mejor de sí en el campo de juego y en las vidas personal y profesional. Se trata de esforzarse para ganar, pero también de la alegría de participar para alcanzar las metas personales; de empeñarse en ser y hacer lo mejor de su vida y beneficiarse con la saludable combinación del cuerpo,la mente y la voluntad”.
2º. La amistad: “Consiste en asumir la práctica del deporte como una herramienta que contribuye a promover una comprensión mutua. Los Juegos Olímpicos inspiran a la gente a superar diferencias políticas económicas, de género, raciales, religiosas y también a forjar amistades”.
3º. El respeto. Por sí mismo, por el cuerpo, por los otros, por el medio ambiente, por el juego limpio, por la lucha contra el dopaje y contra todas las conductas poco éticas”.
Después de este preámbulo sobre los valores de la familia y los valores del olimpismo surge un primer análisis sobre su coherencia: los valores de la familia son inherentes a la formación del niño y cimentan las bases de los futuros comportamientos y aprendizajes de la persona; los valores olímpicos se centran en la capacidad lúdica del niño y se generan también en los de la familia, con la amplitud en el momento de la competencia deportiva.
Entonces ¿cuál es el reto que nos compromete, según el tema, para ir de la teoría a la práctica?
Por supuesto, no es fácil, es un reto. Sin embargo citamos alguna opciones que nos faciliten la ruta a seguir.
Una valiosa opción para el niño y para la familia, en la cual se pueden apreciar, motivarse y observar las evidencias de los valores olímpicos son los Juegos Olímpicos, eventos de interés mundial programados cada cuatro años, en los cuales se pone de “manifiesto, no solo la gama artística y competitiva, sino los valores en los cuales el deportista de cada disciplina olímpica da lo mejor de sí, comprometido y responsable de su participación y refleja un mensaje de aliento y esperanza para la humanidad, con proyección al logro de un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo, la responsabilidad social y el respeto por los principios éticos y fundamentales universales”, como lo prescribe el presidente del C.O.I.
Creemos importante también retomar las exigencias del valor del olimpismo en el siglo XXI, que prioriza sobre la protección de los ninos, las niñas y los jóvenes deportistas, en su proceso de formación y competencia.
Así lo plantea la doctora Gabriella I. conferencista en la sesión en la Academia Olímpica Internacional celebrada el ao pasado, en olimpia, Grecia: “Es prioritario desarrollar una labor exhaustiva en la preparación de los entrenadores que están en contacto directo con el grupo objetivo. Si, tanto profesores como entrenadores son más calificados, la calidad de atención para nuestros futuros y grandes deportistas y atletas será cada vez mejor”.
Ya en la práctica, al analizar las implicaciones de orden técnico, pedagógico y psicológico, surge la necesidad de la formación de un nuevo profesional y docente para la competencia deportiva. El nuevo perfil tiene características y exigencias que contrarrestan el lastre actual de la relación deportista-entrenador, que erradique el abuso, el irrespeto a la dignidad del deportista en formación y en competencia, y deja secuelas y traumas desde su proceso de formación.
La gestión del nuevo perfil profesional a de responder con respeto al proceso de formación del deportista, con una metodología amena, centrada en el aprendizaje significativo y que responda a las características de crecimiento y desarrollo del alumno, en el orden físico, sicologico y cognitivo. Su relacion con el deportista debe dejar una interacción de respeto y empatía, en la cual los valores de familia y del olimpismo sean el legado para su formación como deportista y como ciudadano de bien.
Ya en el contexto nacional, el compromiso de la Academia Olímpica Colombiana es la implementación pedagógica de la filosofía del olimpismo, como un aporte de calidad a la formación del niño, del joven, del adulto y de la familias colombianas. Retomando el tema de ir a la práctica encontramos posibles escenarios: las clases de educación, física, las escuelas de formación deportiva, los festivales escolares, los juegos escolares, los juegos intercolegiales, la formación deportiva y de competencias del Deporte Asociado y del Deporte comunitario, lo cual requiere un proceso de capacitación dirigido al grupo de docentes, entrenadores, gestores y monitores, como agentes multiplicadores.

Asumimos este reto, como un valioso aporte de nuestra gestión, unidos interinstitucionalmente con los sectores, educativo, deportivo y comunitario, así como también con los medios de comunicación del país, en la mira del logro de una nueva generación de deportistas y de la paz para Colombia.
Amable lector, joven, familia, comunidad: únanse a nuestra causa. La responsabilidad es de todos.
Además, en el marco de la actividad física, con sus efectos en la salud y en el bienestar personal, social y trascendencia para la formación de mejores ciudadanos en mente y espíritu, los valores Olímpicos no son ajenos a lo ya referidos, y su contexto se centra en el deporte específicamente de alto rendimiento. Sin embargo, el ideólogo y fundador del Olimpismo, el educador Pierre de Coubertin, hace 120 años, amplió su sentido y valor, como una filosofía de vida humanista, que enfatiza sobre el rol del deporte en la educación de los jóvenes, en su impacto social y en su misión pacífica y moral.
Bibliografía
-Uribe Elisa María. Valores Olimpicos Japón 2021.
-Giraldo González José. Revista española de pedagogía, educación en valores. -Pérez, Perez. Educación en valores para la ciudadanía y estrategias y técnicas de aprendizaje, 2016.
-Anaya, Clemencia. Cultura, deporte, paz y educación, 2013.
-C.O.I. Fundacion Olímpica para la cultura y el legado, Lausana, Suiza 2018





























