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Revista Olímpica

Yenny Álvarez, un ejemplo de tenacidad y coraje

La vida de la levantadora de pesas vallecaucana Yenny Álvarez, clasificada a los Juegos Olímpicos París 2024, es un modelo de resiliencia, porque ha podido superar grandes adversidades, para convertirse en una de las mejores atletas colombianas del momento.

El 12 de diciembre de 2014, con 19 años, Yenny Álvarez fue la Deportista del Año de Bogotá. Siendo juvenil había ganado bronce en el Mundial de Rusia y surgió como la gran promesa que podría ser medallista en los Juegos Olímpicos Rio 2016. Sin embargo, en 2015 recibió un analítico adverso que la suspendió por cinco años, que ha sido uno de los golpes más fuertes de su vida.

Su mamá había fallecido cuando tenía 11 años y su padre la había abandonado. Por eso de Cali se trasladó a Bogotá a vivir con una tía, golpes de la vida que no le impidieron soñar, porque a pesar de cinco años muy duros de sanción, en el 2021 regresó, fue doble campeona mundial y volvió a ser la Deportista del Año de Bogotá, con el valor agregado de ser Altius de Oro en los Premios del Comité Olímpico Colombiano.

Ahora, Yenny está de regreso total, porque quien soñó con estar en Rio 2016, este miércoles 3 de abril se aseguró un lugar en los Juegos Olímpicos París 2024. La vallecaucana es un ejemplo de resiliencia, de levantar, caer y volver a levantar, como lo hace cada día con las pesas y lo ha tenido que hacer en su vida.

Los inicios

Nació en Cali (Valle del Cauca), vivió parte de su infancia en López (Cauca) y se formó como atleta en Bogotá. Cuando no contó más con su padre y sufrió la partida definitiva de su madre, Yenny. Sólo tenía 11 años y tuvo que afrontar la vida con su tía Aura Caicedo, en la localidad de Simón Bolívar, en Bogotá.

Mientras estudiaba en el colegio Argentina, del barrio Sierra Morena conoció el levantamiento de pesas a los 13 años. Su amiga Leydy Arciniegas ya entrenaba y un día la acompañó, a la escuela del profesor Darwin González Carvajal, a quien le llamó la atención el biotipo de Yenny.

Empezó el proceso con pruebas físicas, en las que demostró el talento y la capacidad natural que tenía. En los entrenamientos empezó a demostrar de lo que era capaz, como cuando en Colombia han surgido talentos innatos que han marcado un debut inusual, como Nairo Quintana y sus pruebas en Boyacá, o Mariana Pajón y sus triunfos sobre niños en las pistas de Medellín.

Así fue. Yenny demostró un talento único que fue formando de la mano de Darwin González y poniendo a prueba con cada situación que la vida le ha puesto en el camino, para avanzar y ser más fuerte, como a su primer evento, un nacional en Bogotá al que clasificó con otras dos niñas de Ciudad Bolívar, pero en el que casi no puede competir, porque no tenía registro civil, ni tarjeta de identidad.

La gestión del profesor González fue ir hasta la Registraduría para diligenciar los papeles de Yenny. Sin embargo, la registró como la había conocido, Yenny Caicedo, por lo que tuvo que cambiar el proceso por Yenny Fernanda Álvarez Caicedo, pero fue tarde y no pudo competir. Tuvo que aplazar su debut hasta el Campeonato Nacional de Montería, categoría Sub15, en el cual ganó la medalla de oro y días después repitió oro en la categoría sub17.

Ese título le dio el ingreso a la Selección Colombia, para competir en un Panamericano Sub17 en Chile, y durante la concentración en Medellín se percataron del permiso que necesitaba para salir del país como menor de edad, por lo que el entrenador Darwin buscó hasta que logró encontrar al padre de Yenny, Jair Álvarez, quien autorizó y, además, apoyó en la gestión del acta de defunción de la mamá de Yenny, que también hacía falta.

Con los permisos al día, Yenny viajó a Chile; salió por primera vez del país y se coronó campeona panamericana, en lo que empezó a ser la consolidación de una gran carrera deportiva, de una joven promesa que se perfilaba entre las grandes, mientras en Beijing 2008 Diego Salazar ganaba una medalla de plata y en el camino de Londres 2012 aparecía Óscar Figueroa.

El camino deportivo de Yenny siguió en alza, y al siguiente año, siendo aún juvenil, se coronó campeona nacional absoluta, en el torneo de Mayores de Puerto Gaitán, en Meta, triunfo que le permitió ser incluida en el plan de deportista apoyada del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), con lo que empezó a ver en el deporte un estilo de vida profesional.

Levantar y caer

Los golpes de la vida han marcado el camino de Yenny. El título de la categoría absoluta, siendo juvenil, le dio un valor agregado a Yenny, quien en 2012 se consagró campeona mundial en Uzbekistán, en la división de los 48 kg., categoría reglamentada en ese entonces. En el mismo año fue campeona de los Juegos Nacionales.

Al ganar todo en lo que competía, Yenny estaba escribiendo un libro perfecto, con grandes resultados deportivos, con un 2013 óptimo, que la llevó a un 2014 de muchos retos, como el Campeonato Mundial de Mayores de Rusia, en el cual, con 19 años se subió al podio para ganar una medalla de bronce histórica.

Ese bronce mundial la presentó oficialmente ante el mundo, como una de las atletas más importantes de Colombia, ganadora del Deportista del Año de Bogotá, delante del campeón mundial de ciclismo de pista Edwin Ávila y del nadador Ómar Pinzón. Estaba en la cima de su carrera deportiva, con el sueño de los Juegos Olímpicos de Rio 2016 muy cerca.

Sin embargo, un cambio de entrenador y la competencia en un Panamericano en Cartagena marcaron uno de los episodios más difíciles, porque un analítico adverso de control al dopaje le generó una sanción de cuatro años, cuando vivía su mejor momento deportivo en el alto rendimiento.

Fueron cuatro años difíciles, en los que encontró en el crossfit una forma de sostener su condición física y soñar con volver. El Box Samak Crossfit la recibió para brindarle el soporte anímico y deportivo que necesitaba. Con esta familia compitió en algunos eventos que no le dejaron apagar la llama del deporte de altos logros.

Ese rendimiento deportivo la llevó en 2019 a ser tenida en cuenta por Caracol Televisión para el reality Desafío Super Regiones, en el que compitió durante 43 días, en República Dominicana con el equipo de los vallecaucanos, en el que demostró su excelente condición física, ya cuando faltaban pocos meses para el final de la sanción.

Cuando terminó la suspensión, el camino de los Juegos Olímpicos de Tokio estaba muy encima y no alcanzó a proyectarse a esta cita, por lo que tras la pandemia retornó al camino del ciclo olímpico en busca del sueño de los Juegos Olímpicos París 2024, 10 años después de haber sido la mejor atleta de Bogotá y una de las mejores de Colombia, siendo aún juvenil.

En este camino a París 2024, Yenny Álvarez es una de las dos atletas que en los Juegos Olímpicos podrá completar un ciclo olímpico dorado, junto con Mariana Pajón, las dos únicas atletas nacionales que entonaron el Himno Nacional en los Juegos Bolivarianos Valledupar 2022, en los Juegos Suramericanos Asunción 2022, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe San Salvador 2023 y en los Juegos Panamericanos Santiago 2023 que tienen opción de competir en París 2024.

A ese ciclo olímpico dorado, Yenny le sumó en 2022 los dos títulos del Campeonato Mundial de Bogotá, que le permitió ser seleccionada como la Deportista del Año de Bogotá y el Altius de Oro del Comité Olímpico Colombiano, en tres años de regreso que han mostrado la resiliencia de Yenny, quien este miércoles 3 de abril volvió a brillar.