Es muy importante empezar a empoderarnos de nuestro sector, a alzar las voces, a brindar acceso a más canales de comunicación, desde América Latina, porque hay toda la materia prima suficiente para empezar a contar cómo generamos desarrollo y construimos paz, a través del deporte y, sobre todo con las particularidades de nuestra paz, que no es la misma paz de otras regiones. Este es un resumen de la charla de Beatriz Mejía Restrepo, durante el Congreso.

Beatriz Mejía Restrepo
Directora del Grupo Internacional de Paz, GIP, y miembro de la Academia Olímpica Colombiana.
Inicialmente quiero hablarles de lo que representa el deporte para el desarrollo y la Paz, concepto que se ha visibilizado a partir de este siglo, pero que claramente ya había tenido manifestaciones desde los años 80, en América Latina. En México, en Brasil y en Colombia, principalmente, se evidencian prácticas de deporte para el desarrollo y la paz desde finales de los años 80 y principios de los 90, del siglo pasado, muy asociadas en nuestro continente con el fenómeno de violencias, y no solamente de la violencia armada, sino de todas las manifestaciones de violencia física.
A partir de ahí empiezan a gustar estas iniciativas de lo que denominamos “deporte para el desarrollo y la paz”. En el año 2001 se nombra primer asesor para el deporte para el desarrollo y La Paz de las Naciones Unidas, y a partir de ahí empiezan una serie de organizaciones internacionales de la sociedad civil, que reconocen el papel fundamental que cumple el deporte, para alcanzar objetivos no deportivos.
Ya más entraditos en el 2000 surge un movimiento de organizaciones en el que participan tanto organizaciones no gubernamentales, como organizaciones de la sociedad civil, los estados y el movimiento olímpico, en las diferentes federaciones del Comité Olímpico Internacional, que reconocen iniciativas para el desarrollo y para la paz. A veces se piensa que el deporte es ajeno a la competencia, y esto no es cierto. La competencia no es excluyente del deporte para el desarrollo y la paz. Hay algunas iniciativas que tienen como fin prioritario lo deportivo, pero, simultáneamente están buscando fines sociales, y usan el deporte para movilizar indicadores en este sentido. Es por eso que las organizaciones de la sociedad civil han sido tan líderes en este campo del deporte para el desarrollo y la paz, incluso pioneras, antes que las federaciones deportivasd y que las organizaciones del movimiento olímpico.
Es muy importante saber qué tipo de desarrollo y qué tipo de paz buscamos a través de deporte, porque si estamos enunciando que el deporte es una herramienta para el desarrollo y la paz y no conocemos los asuntos de desarrollo y los asuntos de paz, no sabemos hacia dónde queremos ir.
Surgen una cantidad de disciplinas, desde la sociología, la psicología, las ciencias políticas, la antropología, la comunicación etcétera, que empiezan a reclamar un espacio dentro de este mundo del deporte para el desarrollo y la paz.
En América Latina, a comienzos de los años 90, se empiezan a identificar las primeras prácticas de deporte para el desarrollo y la paz, en Brasil y en Colombia (específicamente en Medellín), lo que no quiere decir que no haya experiencias previas en otras partes, porque no se mencionan específicamente como deporte, desarrollo y paz, sino como deporte comunitario o social. Sin embargo, Brasil y Colombia son los dos países que están haciendo más reflexiones, en torno a cómo el deporte es una herramienta de paz.

En América latina encontramos diferentes tipos de experiencias y de prácticas, especialmente en temas de reconciliación, de acompañamiento, de población migrante, de empoderamiento femenino y equidad de género, de prevención de la violencia juvenil o de la violencia en general, de educación, de emprendimientos, de habilidades para la vida y de justicia juvenil y de responsabilidad penal para niños y adolescentes.
Es también muy frecuente encontrar algunas experiencias desde el deporte que se desarrollan en el interior de centros de atención especial, como las destinadas a los privados de la libertad.
Ciertamente hay muchas actividades lideradas por entrenadores en territorio, que no se reconocen como deporte para el desarrollo y la paz, pero que al final lo que están haciendo son proporcionar habilidades para la vida, habilidades que permiten formar niños, niñas y jóvenes, que contribuyan a una sociedad más pacífica.
Entonces se puede decir que muchas iniciativas de deporte para el desarrollo y la paz, en Colombia y en Latinoamérica, en su mayoría son invisibles, porque se ejecutan en territorios muy alejados del centro del país o de las grandes capitales. En el día a día encontramos una cantidad de iniciativas increíbles, con resultados que, así no se midan técnicamente, por lo menos entre las personas de la comunidad evidencian resultados positivos. Una parte del trabajo ha sido el fortalecimiento del sector, como lo visibilizamos, cómo se acompaña, cómo se aprende y cómo se pueden medir definitivamente los resultados. En Colombia yo reconocí más de 100 iniciativas, ninguna inscrita en grandes plataformas, ni divulgada en los medios masivos de comunicación.
Por eso hoy es muy importante lo que va a pasar en este Congreso enseguida, con varias iniciatvas de experiencias en territorio, que serán visibles en este escenario, que ojalá den lugar a un montón de eventos más en América Latina.
Infortunadamente, en la gestión del conocimiento estamos muy mal, porque la mayoría de investigadores están en Inglaterra, Canadá, Estados Unidos y Alemania. Sin embargo, en América Latina, en Colombia, en México, en Brasil, en Argentina, en Centroamérica, también hay investigadores, sobre todo en los últimos 10 años, que están desarrollando investigaciones en el campo del deporte para el desarrollo y la paz, que están apostándole a la gestión del conocimiento, a la generación de conocimientos de ese sector. Es muy importante empezar a apoyar iniciativas desde el gobierno nacional y desde los diferentes actores, como el Comité Olímpico Colombiano, para fomentar la investigación en este sector. Aquí se está generando conocimiento, pero que es aprovechado por los investigadores de otros países, y esto no está mal, pero creo que es muy importante empezar a fortalecer internamente el sector, porque es nuestro territorio, bajo nuestra identidad, con nuestras particularidades. Es muy importante empezar a empoderarnos de nuestro sector, a alzar las voces, a brindar acceso a más canales de comunicación a nivel internacional, desde América Latina, porque hay toda la materia prima suficiente para empezar a decir algo al respecto, de cómo nosotros, en América Latina generamos desarrollo o construimos paz, a través del deporte y, sobre todo con las particularidades de nuestra paz, que no es la misma paz de otras regiones.
Aunque es muy complicado establecer un mapa de caracterización de todas las iniciativas sobre deporte, desarrollo y paz que hay en América Latina, por lo menos debemos empezar a hacer un rastreo de las iniciativas y metodologías que ya existen en muchas organizaciones en el sector, que pueden ser compartidas con otros que quisieran acceder a ella en temas de formación de formadores. En fin, es muy importante sistematizar todo para fortalecer el sector de América Latina.
En cuanto a Colombia, se ha retrocedido mucho y los apoyos han sido menos en los últimos años. Es fundamental que el Comité Olímpico Colombiano, que el Ministerio del Deporte, que el Ministerio de Educación, que todas las instancias del gobierno nacional, que las iniciativas empresariales y que las organizaciones de la sociedad civil empiecen un poco a cooperar más, y pasemos de la retórica a los hechos. Es muy importante que reconozcamos y estemos de acuerdo en que esto es un medio poderoso para transformar socialmente a nuestra sociedad. Quiero hacer aquí también un llamado, y que este sea el espacio en medio de este coloquio, a que empecemos con hechos concretos y no dejemos de habilitar el sector porque, infortunadamente, como les decía, los investigadores extranjeros vienen a apropiarse de los datos, porque afuera sí valoran, porque los europeos, los canadienses y los estadounidenses están invirtiendo en el deporte para el desarrollo, y por eso vienen aquí, a estudiarnos a nosotros, por eso vienen a recoger y a aprovechar los datos recogidos.
Es hora de que las voces de los colombianos y de los latinoamericanos se escuchen, el momento que todos decidamos con hechos concretos apoyar estas iniciativas.
En este Congreso van ustedes a escuchar unas experiencias hermosas de jóvenes en las regiones, poco apoyadas en términos financieros, factor que no les ha impedido lograr resultados tan maravillosos.
Invito a acercarse a Jhon Mena, Dorkas Bautista, Ángela Montenegro, a Wilmar González Galindy y al intendente de la Policía Nacional Jhony Pico, para que nos compartan sus hermosas experiencias en territorio, alrededor del desarrollo y la paz.
Nota de la redacción: las charlas de estos jóvenes fueron publicadas en la edición de la Revista Olímpica del pasado 9 de abril, pero presentamos a continuación los vínculos respectivos, para que vuelvan a ser leídas.
Prevención social a través del boxeo. Por Jhon Mena. https://olimpicocol.co/web/prevencion-social-a-traves-del-boxeo/
Mujeres del mar: surf, ciencia y liderazgo. Por Dorkas Bautista.
https://olimpicocol.co/web/mujeres-del-mar-surf-ciencia-y-liderazgo/
“Ven y Juega”, una estrategia en territorio para la construcción de paz. Por Ángela Montenegro. https://olimpicocol.co/web/ven-y-juega-una-estrategia-en-territorio-para-la-construccion-de-paz/
¡Sueña y Triunfarás! Por Wilmar Rodrigo González Galindo.
https://olimpicocol.co/web/suena-y-triunfaras/
Polizumba: experiencia significativa en la construcción de la convivencia ciudadana. Por el intendente de la Policía Nacional Jhon Pico.





























