¿Se equivocó el COI en su posición inicial de prohibir la participación de atletas rusos y bielorrusos, independientemente de que lo hiciera para “proteger su seguridad? ¿Se equivocan los atletas ucranianos, respaldados por sus gobernantes, en su aparentemente desmedida reacción frente a las posiciones del COI? ¿Se equivocan los gobiernos que pretenden decidir la participación de sus atletas en eventos deportivos y, en consecuencia, apoyar un posible boicot de los Juegos olímpicos de París 2024?
Por Carlos Eduardo Villegas Estrada
Académico de número de la Academia Olímpica Colombiana
A pesar del rotundo apoyo de la mayoría de stakeholders del Movimiento Olímpico, algunos gobiernos nacionales han manifestado públicamente su rechazo a la posición del COI y pretenden prohibir a sus atletas competir en eventos en los cuales participen atletas rusos o bielorrusos. Lo anterior constituye una clara intromisión de los Gobierno en las actividades de organizaciones deportivas internacionales independientes y privadas y, por lo tanto, violan la independencia y autonomía del deporte que fue reconocida por esos mismos países durante la sesión No. 69 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, realizada en 2014.
Hemos retrocedido casi medio siglo, hasta los años ochenta del siglo pasado cuando los CONs recibían órdenes de los Gobiernos. De acuerdo con la Carta Olímpica, estos países podrían ser suspendidos del Movimiento Olímpico, con lo que se reabriría el tema de la autonomía del deporte y, de paso, el de la financiación de los equipos Olímpicos.

En Francia, las opiniones están divididas. La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, ha expresado su oposición a la participación de los atletas rusos y bielorrusos, declaración que resulta apresurada e inapropiada para la máxima autoridad de la ciudad que organizará los próximos Juegos Olímpicos; mientras tanto, el doble medallista olímpico de 110 metros vallas (Múnich 72 y Montreal 76) y actual miembro COI, Guy Drut, ha expresado que “los atletas no pueden ser considerados responsables por las decisiones [estúpidas] de sus gobernantes” y, por lo tanto, se les debe permitir competir. A su turno, el presidente Emmanuel Macron, en un tono más diplomático, pero sensato dijo que finalmente es una decisión que deberá tomar el COI, para lo cual tiene más de un año. Finalmente, Martin Fourcade, miembro del Comité Organizador de París 2024 y cinco veces campeón de biathlon dijo que él estaría “muy avergonzado” si su país se negara a permitir la participación de atletas rusos y bielorrusos en Paris.
En el Reino Unido, el primer ministro británico Rishi Sunak se reunió con Zelensky en Londres para discutir, entre otros asuntos, la prohibición a los atletas rusos y bielorrusos para participar en los Juegos Olímpicos de París. Al respecto, la nueva secretaria de cultura, medios y deporte británica, Lucy Frazer, manifestó que ven con malos ojos la nueva postura del COI, dejando claro que su posición dista mucho de la realidad de la guerra y de las propias palabras del presidente Bach un año atrás, condenando enérgicamente a Rusia por romper la Tregua Olímpica, por lo que condena enérgicamente cualquier acción que permita al presidente Putin legitimar su guerra en Ucrania, “una posición que el COI compartió anteriormente”
De otra parte, en Noruega se ha suscitado una controversia por la declaración de apoyo a la decisión del COI por parte de la medallista Olímpica y miembro COI, Astrid Uhrenholdt Jacobsen, quien fue acusada durante una reunión con las 55 federaciones deportivas del país de que su declaración ante el COI había sido exactamente opuesta a la opinión nacional mayoritaria. Mientras tanto, el primer ministro de Latvia, Arturs Krisjanis Karins, calificó de «moralmente reprobable» permitir que los rusos compitan en los Juegos Olímpicos. Estonia, Latvia y Lituania lograron su independencia de Rusia en 1991.

Finalmente, el parlamento europeo firmó una declaración la cual dice que “Permitir que atletas de los estados agresores Rusia y Bielorrusia participen en los Juegos Olímpicos de París 2024 va en contra de nuestros valores democráticos, los cuales se basan en la paz y el respeto por el derecho internacional”.
Recientemente se realizó una cumbre de ministros del deporte liderada por el Gobierno británico, con la participación de 35 países, mayoritariamente europeos, a los que aparentemente se sumaron Australia, Japón, Estados Unidos y Canadá. El propósito de algunos participantes, especialmente los países bálticos era promover el boicot de los Juegos Olímpicos de París, pero no se alcanzó ningún consenso. Contrario a lo sugerido por el ministro del Deporte de Lituania, Jurgita Šiugždinienė en el sentido de la unanimidad, Australia tomó distancia de esa posición y Estados Unidos manifestó que esperarán conocer mayores detalles de la propuesta del COI, para adoptar una postura.
Los países nórdicos, Dinamarca, Noruega, Suecia y Finlandia, también estarían a favor de la prohibición de participar.Polonia, por su parte, ha asumido una posición más constructiva; Kamil Bortniczuk, ministro del Deporte manifestó que “no es tiempo aún de hablar de un boicot”, y propuso que un equipo de refugiados disidentes podría competir como un “compromiso”.
Ronda el fantasma del Boicot
Tras la cumbre de los ministros del deporte, el ministro de deporte de Ucrania, Vadym Guttsait, manifestó que se estaría considerando un boicot a los Juegos Olímpicos de París el próximo año. Según Guttsait, para la comunidad deportiva ucraniana, “esto es una cuestión de principios” y que su posición es inflexible: “Mientras haya una guerra en Ucrania, los atletas rusos y bielorrusos no deberían participar en competiciones internacionales”.

El fantasma sigue creciendo tras la reciente decisión anunciada por Oleg Nemchinov, secretario del Consejo de ministros de Ucrania y miembro del Comité Olímpico ), quien anunció oficialmente que los atletas ucranianos no participaran en ningún evento clasificatorio a los Juegos Olímpicos donde compitan atletas rusos y amenazó con sancionar a las federaciones nacionales que ignoren esta decisión. Nemchinov reconoció que la extrema medida puede concluir con la carrera deportiva (y el sueño Olímpico) de muchos atletas ucranianos, pero lo justificó indicando que ese es el precio que deben pagar.
En respuesta a la posición de la comunidad ucraniana, el presidente Bach ratifica su «compromiso inquebrantable de solidaridad con la comunidad Olímpica ucraniana», pero dice que un boicot solo perjudicaría a los atletas de Ucrania, argumentando que «los boicots anteriores no lograron sus fines políticos», además de que el boicot constituiría una violación a la Carta Olímpica, postura esta que ha enojado aún más a los atletas ucranianos, quienes respondieron sugiriendo que el COI se está “inclinando” ante Rusia. La Carta Olímpica obliga a todos los CONs a “participar en los Juegos de la Olimpiada enviando atletas”; esta es justamente, la razón por la cual Corea del Norte estuvo suspendida hasta diciembre del año pasado, por su decisión unilateral de no participar en los Juegos de Tokyo, 2020.
Mientras tanto, la etiquetas como #BoycottRussianSport #BoycottRussia #banrussia #BoycottRussianAthletes #BanrussianAthletes #banrussiansport #BoycottOlympics cada día contribuyen más a desnivelar el campo de juego en favor de quienes se oponen a la participación de atletas rusos y bielorrusos en París, 2024, ante la impotente mirada del COI, que no cuenta con activistas e influenciadores al servicio de su cruzada por la paz, la inclusión y la no discriminación.
Otras paradojas
Para los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, la República Federativa de Yugoslavia se encontraba sancionada por las Naciones Unidas, que paradójicamente recomendaba a los países miembros no permitir la participación de sus atletas en competiciones deportivas. Incluso, bajo ese régimen de sanciones, que dista de la situación de Rusia de hoy, el COI permitió la participación de atletas yugoslavos en los juegos, como atletas independientes.
A propósito de Barcelona 92, una paradoja de este conflicto la protagonizan los ahora enemigos presidentes de los comités olímpicos de Rusia Stanislav Pozdnyakov y su contraparte de Ucrania Vadym Guttsait, quienes fueran compañeros de equipo y medallistas de oro en esgrima en los Juegos Olímpicos de Barcelona, 1992. Guttsait, quien también es el Ministro del Deporte en su país, admitió que la relación se empezó a deteriorar cuando Rusia invadió la península de Crimea en 2014. Ahora “él ahora es mi enemigo, esta persona ya no existe para mí”, sentenció.

Recientemente, el torneo de tenis abierto de Australia, el primer grand slam de la temporada, permitió la participación de tenistas rusos y bielorrusos como atletas neutrales, torneo femenino que ganó Aryna Sabalenka, de Bielorrusia (foto). De igual manera, el torneo de Wimbledon acaba de levantar la prohibición a la participación de tenistas rusos y bielorusos.
En relación con los controles antidopaje, y ante el interrogante sobre si los atletas con pasaporte ruso o bielorruso serían sujetos a dichos controles, el COI ha sido enfático en indicar que el programa antidopaje continúa, y ha detallado que, hasta diciembre del año pasado, 31.112 pruebas antidoping habían sido administradas dentro y fuera de competencia, a los atletas rusos. De hecho, uno de los requisitos para que cualquier atleta pueda participar en los Juegos Olímpicos es que cumplan plenamente con el código mundial antidopaje, dada la historia de dopaje en Rusia,
A manera de conclusión, desde la ética
A manera de conclusión parcial, pues este capítulo de la historia Olímpica sigue en desarrollo, surgen quizás más preguntas que respuestas en este momento:
¿Se equivocó el COI en su posición inicial de prohibir la participación de atletas rusos y bielorrusos, independientemente de que lo hiciera para “proteger su seguridad”?
¿Se equivocan los atletas ucranianos, respaldados por sus gobernantes, en su aparentemente desmedida reacción frente a las posiciones del COI?
¿Se equivocan los gobiernos que pretenden decidir la participación de sus atletas en eventos deportivos y, en consecuencia, apoyar un posible boicot de los Juegos olímpicos de París 2024?
¿Qué debemos hacer cuando no hay unanimidad en la interpretación de los Valores Olímpicos? ¿Estamos frente a una especie de jerarquización de los valores donde unos estarían por encima de otros?
Lo que sí preocupa mucho, por ahora es el tono utilizado recientemente, pareciendo que se está pasando de una conversación a otra confrontación, esta no bélica sino verbal.

Por ahora, como bien lo dice el presidente Bach, la historia se encargará de decir quien está haciendo más por la paz: “los que intentan mantener las líneas abiertas o los que quieren aislar o dividir”.
Es preciso enfatizar que el COI aún no ha tomado ninguna decisión definitiva sobre la posible participación de atletas rusos y bielorrusos en los Juegos Olímpicos de París 2024; simplemente está explorando posibles caminos. Sin duda, la decisión que, en su momento se tome, reunirá el mayor consenso posible y la opinión de todos los stakeholders del Movimiento Olímpico será tenida en cuenta.
Mientras tanto, la realidad es que el hecho de que los atletas rusos y bielorrusos no están pudiendo competir en eventos clasificatorios a Paris 2024, sus posibilidades de participación se van disminuyendo por “causa natural”. Lo anterior, sumado a que atletas que hayan apoyado públicamente la guerra o hagan parte de las fuerzas militares, también están excluidos. Historia en pleno desarrollo…, continuará…
* Para ensamblar el presente documento partió de los comunicados oficiales del departamento de comunicaciones del COI y de otros stakeholders del Movimiento Olímpico; siendo todas las fuentes digitales.
Foto portada: Deporte Índigo.
Ver artículos anteriores:
Guerra en Ucrania 1, El dilema del COI frente al fantasma del boicot de París 2024*: https://olimpicocol.co/web/revista-olimpica/guerra-en-ucrania-1-el-dilema-del-coi-frente-al-fantasma-del-boicot-de-paris-2024/
Guerra en Ucrania 2, El espíritu de participación: https://olimpicocol.co/web/revista-olimpica/guerra-en-ucrania-2-el-espiritu-de-participacion-y-los-dilemas-del-coi/





























