Néstor Lorenzo, volvió a una final de naciones, esta vez dirigiendo a un 10 que obtuvo el segundo subcampeonato de Colombia en la final de la Copa América, luego de 49 años, para superar al maestro y reivindicar al 10.
Conoce de memoria la tenacidad de los ‘10’, sabe cómo medirlos, donde ponerlos y cómo tratarlos, cómo jugador hizo parte de la nómina que comandaba Diego Armando Maradona, el ‘eterno 10’ que llevó a Argentina al título mundial de 1986 y a la final de la Copa Mundo de Italia 1990. 34 años después, Néstor, volvió a hacer historia.
Néstor Gabriel Lorenzo nació el 26 de febrero de 1966 en Buenos Aires, Argentina, las calles de Villa Celina vieron crecer rápidamente a un defensor de gran promesa. Fue justamente el profesor José Pékerman, quien desde el primer momento percibió su talento en las divisiones inferiores de Argentinos Juniors. Pékerman, en su rol de coordinador, acercó a Lorenzo al entrenador José Yudica, y así, en 1985, el alto y fuerte defensor debutó en un equipo que meses después se coronaría campeón de América.
El espíritu defensivo de Lorenzo lo llevó a representar a la albiceleste en 15 partidos, incluyendo los Juegos Olímpicos de 1988 en Seúl y la Copa del Mundo de Italia 1990. Evento en el que tuvo tres apariciones, enfrentó a Camerún, a la Unión Soviética y estuvo en la final que perdieron contra Alemania, un encuentro que marcó la última aparición del “13” con el Selección Argentina.
Tras su gira por Europa con el Bari en Italia y el Swindon Town en Inglaterra, Lorenzo regresó a su tierra natal, desplegó su táctica defensiva en San Lorenzo, Banfield, Ferrocarril Oeste, Boca Juniors y Quilmes. Curiosamente después de una carrera de 13 años, colgó sus botines en 1998, pero su amor por el fútbol lo llevó a seguir otro camino: el de entrenador.
El destino quiso que su carrera en los banquillos comenzara, al igual que su vida como jugador, de la mano de Pékerman. En el año 2000, apenas retirado, Pékerman lo convocó para unirse a su cuerpo técnico en la Sub-20 de Argentina. Durante 16 años, Lorenzo fue el escudero leal de Pékerman, trabajó codo a codo en equipos como Leganés, la selección mayor de Argentina, Toluca, Tigres y, finalmente, la Selección Colombia. Entre 2012 y 2018, esta dupla llevó a Colombia a clasificarse para los Mundiales de Brasil 2014 y Rusia 2018, dejó una huella indeleble en la historia del fútbol colombiano.
El 16 de diciembre de 2020, Lorenzo asumió su primer desafío como entrenador principal con Melgar de Perú. Allí, demostró su capacidad para liderar y motivar, logró la clasificación a la Copa Sudamericana 2022 y ganó la liga peruana ese mismo año. Su éxito en Perú no pasó desapercibido, y a mediados de 2022, la Federación Colombiana de Fútbol lo llamó para guiar a la Selección Colombia.
Bajo su liderazgo, Colombia ha vivido una auténtica epopeya. Lorenzo ha mantenido un invicto de 25 partidos, con 18 victorias y siete empates, llevó al equipo a ganar el Grupo D de la Copa América y eliminó a Uruguay. Cada partido ha sido una muestra de su táctica brillante y su profunda conexión con los jugadores, un reflejo de más de una década de análisis y observación del talento colombiano.
Néstor Lorenzo no solo ha traído su habilidad estratégica a Colombia, sino también su fe inquebrantable. Devoto de la Virgen de Chapi, atribuye gran parte de su éxito a su espiritualidad. Esta devoción, junto con su conocimiento del fútbol colombiano, ha creado una sinergia única en el equipo y en todo un país. Ha visto a talentos como James Rodríguez desde sus días de gloria en 2014, y ahora, una década después, sabe cómo sacar lo mejor de ellos.
Su capacidad para inspirar y liderar ha llevado a Colombia al subcampeoanto de la Copa América, frente a su Argentina y vigente campeona del mundo. Esta final fue más que un partido, desde aquel joven defensor que jugó en la final del Mundial de 1990 hasta el experimentado estratega que ahora guía a Colombia.





























