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Revista Olímpica

Responsabilidad social, como garantía del presente-futuro

“La candente mañana de febrero en que Beatriz Viterbo murió, después de una imperiosa agonía que no se rebajó  un solo instante  ni al sentimentalismo ni al miedo, noté que las carteleras de fierro de la Plaza Constitución habían renovado no sé qué aviso de cigarrillos rubios; el hecho me dolió,  pues comprendí que el incesante y vasto universo ya se apartaba de ella y que ese cambio era el principio de una serie infinita………. – ¿El Aleph? – repetí. – Si el lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ámgulos.” El aleph. Jorge Luis Borges.

Fabio Alfredo Navarro Pasquali

Filósofo de la Universidad Nacional, Abogado de la Universidad Libre de Colombia, Especialista en Filosofía del Derecho y Teoría Jurídica de la Universidad Libre, Magíster en Historia de la Pontificia Universidad Javeriana.

Resumen

Dentro de los planteamientos del filósofo alemán Hans Jonas, resulta significativa la formulación de una ética, que debe acatar como principio fundamental  el ejercicio de la responsabilidad solidaria frente a la naturaleza, esto es, entenderse  en el mismo instante de la acción como ser humano  y mundo natural, una  más de la especie, pero a la cual le corresponde generar las condiciones de vida digna desde una perspectiva que trascienda el tiempo presente para estatuirse como  cotidiano quehacer que fundamente la existencia humana a futuro. No se trata del ser humano como administrador supremo de la naturaleza,  sino que debe entenderse  como parte integral de la misma.

Palabras clave.

Responsabilidad, solidaridad, razón universal, naturaleza, imperativo categórico, Derechos intergeneracionales.

Introducción. 

La  responsabilidad entendida como imperativo categórico o disposición de riguroso cumplimiento del ser humano en su relación con la naturaleza  para garantizar la existencia  de la vida en general, en un mundo  caracterizado por la interacción de múltiples especies  cuya existencia permite el orden y pervivencia de la vida humana, debe constituirse en categoría fundamental, que guie como principio de razón universal.

La responsabilidad social y solidaria debe ser principio de razón universal que trascienda el tiempo y el espacio constituyéndose en garantía de vida para estas y futuras generaciones. El daño ocasionado al mundo natural por acciones sin control ni proyección, en función del desafuero consumista,  influyen directamente y ocasionan perjuicios de largo plazo sobre las condiciones de vida en general, incluyendo por supuesto al humano. 

Para Hans Jonas desarrollar el principio de responsabilidad  significa establecer  las condiciones básicas sobre las cuales  re – elaborar los principios éticos que han regido buena parte de la historia de la humanidad. 

Es un acercaniento que parece pertinente para los tiempos que, sin ser presentes llegaran a serlo. 

Foto: La Tercera.

Pregunta

¿Es posible pensar que los  cinco primeros criterios planteados por Gilles Deleuze para reconocer al estructuralismo, tienen sentido en tanto existe la casilla vacía y que desde esta perspectiva es viable compararla con El Aleph que,  desde la literatura propone Jorge Luis Borges como punto en el cual se repite el universo al infinito incluyendo las condiciones de su propio cambio?

En la candente mañana de febrero en que murió Beatriz Viterbo, Jorge Luis  Borges comprendió, en ese mismo instante, que con ese doloroso insuceso el universo se alejaba de aquella mujer para constituirse dicho cambio en el primero de una serie infinita.

Es en el ALEPH[*] en donde Borges describe paso a paso los elementos constitutivos del punto del espacio, en el cual se repiten todos los puntos del Universo. El Aleph, como elemento central, dentro de la narración, es descrito como un punto que tiene un diámetro aproximado a los tres centímetros  en el cual  se repite el espacio cósmico, sin disminución de tamaño

Señala el autor, quien además se pregunta por el lenguaje que habrá de utilizar para describirle a los demás la noción de ese punto, que  bien podría entenderse como un espacio vacío o una casilla en blanco en términos de Deleuze a través de la cual se configura  la coherencia múltiple del universo, o por qué no, de la estructura.

Ese lenguaje que inquieta a Borges es, según su propia definición, “Un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten; ¿como trasmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca?”[†]  

Plantea recurrir al emblema o al símbolo para acercarse a una forma  de comprensión,  y, para ello, por ejemplo, toma la expresión  del persa que designa  al pájaro que de algún modo es todo los pájaros,  la esfera cuyo centro se encuentra en todas partes y la circunferencia en ninguna o el ángel que dirige su mirada a los cuatros puntos  cardinales simultáneamente. 

Difícil tarea designar con una palabra el universo y sus múltiples series que, se repiten hasta el infinito incluyendo por supuesto, aquellos espacios en blanco que le permiten su propia transformación. Agrega Borges:

“En ese instante gigantesco, he visto millones de actos deleitables o atroces; ninguno me asombró como el hecho de que todos ocuparan el mismo punto, sin superposición y transparencia.” [‡]

El símbolo. el espacio,  lo singular, la diferenciación, lo serial tienen sentido  como elementos que permiten definir la estructura o el universo borgiano que aquí se pretende utilizar, siempre y cuando exista el sexto criterio o la casilla en blanco, el Aleph, que permite configurar el universo en su infinitud o la  coexistencia en la estructura de todos aquellos elementos que la determinan perfectamente.” 

Responsabilidad y solidaridad

La postura filosófica  de Hans Jonas en función de la vida a través de la responsabilidad como principio, es un llamado fundado en la razón que trasciende los tiempos establecidos como historia lineal del pasado al futuro y a cambio hacer de ellos un instante en el cual confluyen.  No es posible pensar en la viabilidad del futuro sin que el presente – pasado  no se gestione  teniendo plena conciencia de su  quehacer como premisa  ordenada y ordenadora del futuro que le es consustancial, 

Lo anterior como planteamiento dialéctica que lleva a entender que en el ejercicio vital del quehacer presente se hallan inscritos el pasado como retroalimentación del pensamiento que le da aliento a la acción  y el futuro que se moldea en el instante mismo de la acción. Talar un bosque es una acción presente que se lleva a cabo sobre la base de un tipo de pensamiento que así lo determina y lleva a consecuencias ambientales futuras.    

 El principio de responsabilidad no solo es una radical propuesta de transformación ética, sino que además lleva a reformular el manejo cultural de la noción del tiempo, que debe ser entendido  en un solo horizonte – confluencia, que establezca las condiciones de digna existencia humana. Puede evidenciarse tal preocupación  en el  pensamiento de Enmanuel Kant que frente a problemas de carácter universal como la razón  y la paz entre las naciones establece como condición el ejercicio moral como imperativo categórico. 

Enmanuel Kant en su obra Fundamentación de la Metafísica de las costumbres,  decanta en el imperativo categórico el obrar de tal forma que esa acción se constituya en ley. Tal proceso resulta ser una especie de paso adelante en la constitución del pensamiento y la acción en términos del obrar humano en función de una razón universal  “Yo no debo obrar nunca más que de modo que pueda querer que mi máxima deba convertirse en ley universal.” (Kant, 2003. p. 28)

Debe observarse que tal imperativo se dirige fundamentalmente a regular las relaciones entre los seres humanos determinando los lineamientos  comportamentales   sin que haya un pronunciamiento expreso sobre la protección al mundo natural, pero no quiere decir que no se previera en el planteamiento Kantiano lo que se entendía por naturaleza y que no fuera dable  incluirla en las conductas éticas, máxime si se constituyen en ejercicio de la razón.

No en vano se habla por parte de Kant  del mundo visible y de las limitaciones de la razón humana para discernir sobre la necesidad o no de lo que existe, veamos:

“Pero también es una limitación  igualmente esencial de la misma razón el no poder conocer la necesidad, ni de lo que existe o lo que sucede, ni de lo que debe suceder, sin poner una condición bajo la cual ello existe o sucede o debe suceder” (Kant, 2003. p. 75)

Esas limitaciones de la razón humana pueden advertirse desde la perspectiva del momento histórico en el que se plantean por parte de Enmanuel Kant, período en el que la naturaleza  era apreciada para su entendimiento como producto de una fuerza superior y además se le creía eterna y autosuficiente.

Vale decir que esos planteamientos éticos Kantianos no son excluyentes del entorno natural salvo por las limitaciones advertidas, pues resulta claro que los conceptos sobre la naturaleza llevan a suponer esa exclusión, pero si la pretensión  moral se expresa en función de la razón, dable es entender que pronto llegaría a la noción de protección del mundo natural, aún a pesar de ciertas consideraciones filosófico religiosas de la época, que sostenían el predominio del hombre como amo y señor de la naturaleza.

La autonomía del hombre en el manejo de la naturaleza como amo y señor de la misma, tarde o temprano cedería ante la realidad de un mundo natural cuyas condiciones de existencia multi-sistémica se vieron quebrantadas dadas las condiciones de una razón instrumental puesta al servicio  de sobre explotación de la naturaleza en función de insaciables condiciones de sociedades de consumo  y ello daría la razón a Kant , porque no, en la búsqueda de una razón universal y de a paz perpetua

Foto: No tan resumido.

La responsabilidad como principio de humanidad.

Frente a la formulación del imperativo moral Kantiano Hans Jonas propone un cambio radical en la forma de asumir la responsabilidad sobre la naturaleza y en consecuencia sobre el ser humano mismo. Es así, como formula el imperativo categórico con el cual propone transformar  la actitud humana  y que José Eduardo de Siqueira en su texto El principio responsabilidad de Hans Jonas  cita: “Actúa de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica” (De Siqueira. 2009 .p .172)  

Acción que invita, más allá de lo propuesto Kantiana de un comportamiento que pueda convertirse en ley universal,  a actuar de modo que tal acción sea compatible con la permanencia de una vida humana, es decir, todo acto y sus efectos  deben tener compatibilidad con la  preservación presente y futura  de la vida humana auténtica.

Naturaleza, razón y humanidad. 

El problema surge cuando los estragos sobre el mundo natural se hacen evidentes y los tiempos de recuperación de los distintos sistemas de la naturaleza  afectados, se extienden más allá de los límites de interacción debida que les son propios. Los procesos de la sociedad de consumo y sus distintas manifestaciones llevan a pérdidas irreparables de ciclos naturales con la consecuente extinción de especies de fauna y flora con grave riesgo para la especie humana. 

Es necesario repetir que la crítica al planteamiento kantiano no puede asumirse como de desestimación por parte de Jonas, sino como proceso dialéctico que incorpora una lectura histórica del siglo XX frente a interpretaciones de los hechos en siglos precedentes. 

Entender que la forma ética del ser humano en el pensamiento de Jonas deviene como ser responsable frente a las circunstancias del mundo actual, es decir, estar en capacidad de asumir  el sitio que le corresponde en el entorno humano y natural, siendo claro que el lugar en la naturaleza se debe fundamentar con tomas de decisiones que no solo protejan la vida natural en su desenvolvimiento presente, sino que ha de asumirse como de responsabilidad extrema en términos de garantía por la vida de las próximas generaciones.

Un presente inter – generacional  o de los  derechos de futuras generaciones. 

Las anteriores premisas que pueden derivarse del imperativo categórico de Hans Jonas, permiten una aproximación en términos de categoría de pensamiento que ha adquirido relevancia en los últimos años pudiendo asimilarse a la noción de derechos intergenaracionales, que en forma sencilla se pueden entender como los derechos que  asisten  a generaciones por nacer  en condiciones dignas   derivadas de un planeta  a hoy protegido para ellos. 

“La responsabilidad del ser humano consigo mismo es indisociable de la que debe tenerse en relación a todos los demás. Se trata de una solidaridad que lo conecta a todos los hombres y a la naturaleza que lo rodea. Por tanto, resulta innegable que la deducción final de esa reflexión busque atender también lo universal.” (De Siqueira, 2009;3 (2).p.175)

Para José Eduardo de Siqueira el análisis del principio de responsabilidad desde la perspectiva ética,  surge de la conexión existente entre dos elementos significativos y su estrecha conexión. Así, el sujeto que interpreta y la acción que se desarrolla determinan el orden ético en términos de responsabilidad. Sutil e invisible tejido que discurre entre esos dos extremos, pero que lleva a la prudencia y el equilibrio en el quehacer.  La responsabilidad en el presente – futuro en el actuar que se le debe a los demás seres humanos es la misma  que se  debe así mismo.  (De Siqueira. 2009 .p .177)

Es de anotar que el planteamiento de De Siqueira hace relación a las dificultades del mundo actual para sobrellevar la pesada carga de un futuro que se hace más incierto, en donde la ciencia y la tecnología se hallan cada vez más distantes de razonables principios de humanidad con total ausencia de una visión crítica del presente en función del futuro. Difícil panorama advierte cuando encuentra que la profunda crisis que afronta la humanidad no es atendida como tal o que ni siquiera se reconoce su existencia. 

La postura filosófica  de Hans Jonas en función de la vida a través de la responsabilidad como principio, es un llamado fundado en la razón que trasciende los tiempos o mejor, hace del pasado, presente y futuro  un solo tiempo, no lo fracciona arbitrariamente pues no es posible pensar en la viabilidad del futuro sin que los tiempos precedentes no se hayan gestionado  teniendo plena conciencia de su necesidad dialéctica, como si se hiciera la historia desde el futuro. 

El principio de responsabilidad no solo es una radical propuesta de transformación ética, sino que además lleva a reformular el manejo cultural de la noción del tiempo en tanto la conjugación tradicional se transforma en un solo horizonte, esto es, no es posible pensar el pasado  presente como absolutos, sino que deben estar asociados con el futuro.

“Caen las hojas de los árboles como  pasan generaciones agotadas por el tiempo que les es ajeno y lo es porque en el desorden de la sociedad que habitan y que los habita, la angustia del pasar y pasar sin esperanza la vida, ésta se les va en los giros inesperados que sin previsión, porque no hay lugar a ella, surgen en la cotidianidad de su existencia.” (Navarro Pasquali, 2014. p. 10)

Una forma de concluir.

Pensar sobre el principio de responsabilidad y la necesidad de asumirlo como forma de actuación cotidiana, es entenderse en función de la vida actual y futura, por ende, que la vida de aquellas generaciones por llegar dependen, para su ejercicio de la plenitud con que la lleve, fundamentalmente del ajuste de los términos de existencia que a hoy se desarrollen. No es posible pensar la vida en el planeta tierra sin contar con los esfuerzos de las distintas sociedades y pueblos que integran el concierto de las naciones.

Foto portada: Ayuda Ley Protección Datos.

Bibliografía.

De Siqueira, J. E. (2009;3 (2).p.175). El principio responsabilidad de Hans Jonas. Bioethikos. Centro Universitário Sao Camilo, 171 – 193. Obtenido de https://www.saocamilo-sp.br.

Kant, M. (2003. p. 28). Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Crítica de la razón práctica. La paz perpetua. Mexico: Porrúa, S.A.

Navarro Pasquali, F. A. (2014. p. 10). Apuntes sobre el concepto tiempo. Revista Científica de Unincca. Universidad Incca de Colombia. Vol. 19 No 2. , 7 – 13.


[*] Borges Jorge Luis. Narraciones. Historia Universal de la infamia.. El Aleph. Editorial Oveja negra.. 1983. Pág. 127..

[†] Ob. cit.. Pág. 139.

[‡] Ibidem. Pág. 140.